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06/10/2020

Vecino de Mascardi: “Creo que van a ceder territorio a este grupo de violentos”

Vecino de Mascardi: “Creo que van a ceder territorio a este grupo de violentos”
Vecino de Mascardi: “Creo que van a ceder territorio a este grupo de violentos”

“Estoy enojado”, señaló Luis Dates, propietario de la cabaña Los Radales, de Villa Mascardi. “¿Cómo puede ser que uno tenga que estar preocupado por su propiedad? Que la puedan destruir o usurpar, y nadie haga nada, desde ningún lado; que no haya un Estado fuerte, con una Justicia que también lo sea, donde alguien diga: ‘Esta propiedad es mía, pero me la tomaron’, y le contesten: ‘Bueno, vamos a proceder en consecuencia’”, sostuvo, con bronca.

“A mí no me usurparon, pero, para la gente a la que sí le pasó, es increíble que no dispongan de inmediato el desalojo. No sé a qué le tienen miedo”, consideró.

Si bien, tal como expresó Dates, los miembros de la autodenominada comunidad Lafken Winkul Mapu no se instalaron en su terreno, sí hubo robos e incendio de la propiedad.

En una charla desde Buenos Aires, donde aguarda que pronto le permitan viajar a Bariloche, el dueño de Los Radales, luego de las reuniones que mantuvo con autoridades nacionales, se mostró temeroso de que la decisión sea concederle las tierras a los usurpadores.

El Cordillerano: – Tras los encuentros con los representantes del Ministerio de Seguridad, ¿con qué sensación se quedó?

Luis Dates: – Desasosiego… de que no vamos a tener ningún resultado positivo en nuestro reclamo. Creo que todos los organismos nacionales intervinientes en este conflicto van a ceder territorio a favor de este grupo de violentos. Parecen no querer ver, y, si lo hacen, no se entiende por qué no toman otra medida, que esta gente que usurpa los terrenos de Parques Nacionales, de John Grehan (propietario de La Escondida) y del obispado de San Isidro, mediante acciones directas e indirectas, como prender fuego, tirar árboles, hurtos, etcétera, asola la zona. Porque si se tratara de un grupo que reclamara una tierra, que le pudiera o no corresponder -en este caso está claro que no, bajo ningún concepto-, pero no fuera violento, la situación sería totalmente distinta. Acá estamos en un escenario donde las autoridades nacionales, fundamentalmente la Justicia, no ven la gravedad del problema. Esto puede llegar a terminar muy mal.

C.: – Dice que le dio la sensación de que les darían las tierras a aquellos que las están ocupando, ¿qué le hizo percibir tal cosa?

L.D.: – Dijeron: “Estamos conversando, recogimos un petitorio y le vamos a hacer una contrapropuesta”. Aunque no nos especificaron a qué se referían, esa contrapropuesta seguramente es de tierras, y, probablemente, a las de Mascardi. Con lo cual, el foco del conflicto seguirá ahí, porque esta gente, de Lafken Winkul Mapu, no va a cesar en sus acciones delictivas. Lo expresan en cada una de sus declamaciones, en sus publicaciones en Facebook y demás: que ningún huinca (persona de raza blanca) les va a decir qué es lo que deben hacer, y que el reclamo del territorio es un mandato que tienen desde sus antepasados. La cosa está complicada.

C.: – Es decir que, si antes de estos encuentros, tenían la impresión de que el Estado no quería intervenir a favor de ustedes, tras las reuniones, eso no mejoró, sino que empeoró.

L.D.: – El Estado nos garantiza seguridad. Es lo que prometió. Lo único concreto. Hubo un compromiso de instalar cámaras en la ruta, con un convenio con Parques. Dijeron que, eventualmente, si tienen que mudar el puesto de Gendarmería, lo harían. Pero siempre con la gente ahí. Nunca nos afirmaron: “Esto es una barbaridad, vamos a proceder”. Por las vías que correspondan, claro, porque ellos tampoco pueden mandar a la Gendarmería o el Ejército.

C.: – Sin una orden judicial…

L.D.: – Exacto. Pero instarlos judicialmente… Lo que me dieron a entender las reuniones fue que iban a ceder en cuanto al reclamo del territorio que esa gente reivindica. Con lo cual, el conflicto seguirá.

C.: – ¿Qué le parecen las manifestaciones que hubo en Bariloche?

L.D.: – Es fantástico lo que sucede en ese sentido. Yo estoy en Buenos Aires, no me puedo mover desde que se decretó la cuarentena, pero, si hubiera podido, habría ido. Creo que son absolutamente necesarias, con un mensaje tan claro que no puedo creer cómo las autoridades nacionales, y especialmente las de Parques, no reaccionan…

C.: – En los encuentros en Buenos Aires estuvieron representantes de Parques Nacionales.

L.D.: – Sí. Manifiestan preocupación, pero nada más. Dicen que se va a velar por la integridad del patrimonio del lugar, pero, aparentemente, no han hecho nada. Le he mandado mensajes de WhatsApp al intendente del Parque Nacional Nahuel Huapi, Horacio Paradela, y no me contestó. Le envié fotos de los árboles tirados, de cómo prenden fuego… y nada. En algún momento tuvimos una charla, y él me dejó su contacto, por eso intenté comunicarme. No puedo creer la pasividad. Al menos, una voz de apoyo, decir: “¡Qué barbaridad!”; o: “Estamos interviniendo, vamos a revertir la situación”… Pero no, nada.

C.: – Dijo que no ha venido a Bariloche por la pandemia. Parece que pronto se podrá transitar para llegar hasta aquí. ¿Tiene pensado acercarse?

L.D.: – Apenas levanten las restricciones, voy a ir. A mí, primero, me robaron; después, incendiaron la cabaña, y todavía no he podido verla más que por fotos, videos e información que me mandan amigos que viven en Bariloche. La situación de incertidumbre es terrible. No sé con qué me voy a encontrar.

C.: – Lo de las cámaras, ¿qué le parece?

L.D.: – Una decisión acertada, pero no va a resolver el problema, porque estarían instaladas en la ruta, y esta gente se maneja por las montañas. Para una segunda etapa, hablaron de poner lectores de patentes.

C.: – Si se refieren a una segunda etapa es porque piensan, quizá, en algo a largo plazo…

L.D.: – Seguro. La solución es disponer que estas personas salgan de los territorios usurpados y vuelvan a sus casas.

C.: – Ese es su deseo, ¿pero cree que sucederá?

L.D.: – Como una medida política de este gobierno, no. Puede pasar si la Justicia se pone los pantalones largos y, después de que sigan los hechos delictivos, desmanes, destrozos y casas incendiadas, por ahí reacciona. Pero, en este momento, la Justicia no va a actuar de ninguna manera.

Christian Masello