Publicidad
 

ENTREVISTA A LILIANA HERRERO

|
03/10/2020

“Pensar que el arte no es de riesgo, es un disparate”

“Pensar que el arte no es de riesgo, es un disparate”
“Pensar que el arte no es de riesgo, es un disparate”

La cantora habló con El Cordillerano antes de su primer concierto por streaming. Contó cómo se construye la identidad del artista y su relación con Mercedes Sosa. También describió la notable influencia de su padre.

El personaje de su padre fue muy fuerte. Se encerraba en una habitación de su casa en Villaguay, Entre Ríos, a escuchar la música clásica que conocía de memoria y con una fusta, con la que andaba a caballo, dirigía una orquesta invisible. Era, además, un cazador, un pescador. Su hija, la cantora Liliana Herrera, lo recuerda con inmenso cariño y admite que esa tensión extraordinaria entre el acto bárbaro de cazar y el diálogo con la música universal está en la forma de abordar su arte. “Esas tensiones son las que a mí me gustan”, definió en el programa GPS de El Cordillerano Radio (93.7).

Liliana Herrero presentará este domingo el recital Falso Brillante a las 20, con la participación especial de Fito Páez y María Gadú.

Sobre los tiempos de la pandemia, Liliana contó que hay días estimulantes en los que puede pensar en la música, y reencontrarse con ella, nuevamente. Otros días siente que la pierde. “En la pandemia se trata de ver cómo pensamos lo que pasa, porque esto produce incertidumbre en la humanidad”, dijo y admitió que ella pensó cosas, algunas con preocupación y otras con alegría. Y la tristeza pertenece al terreno de la familia. Su hija y nietos están en Rosario y le duele esa lejanía. “Es muy pesado para mí”, se lamentó.

“Nos llaman la población de riesgo, y eso me causa un poco de gracia. Si bien, es cierto que tenemos más posibilidades de enfermarnos, Horacio –por su compañero de vida- escribiendo y yo haciendo música, siempre fuimos población de riesgo”, definió entre risas y agregó que pensar que el arte no es riesgo, es un disparate.

Sobre su identidad como cantora, Liliana se definió como una buscadora. Para ella, la búsqueda en la música no termina nunca, solo cesa con la vida. Por eso es incesante. “El estilo de una cantora se amasa lentamente”, comentó y agregó que todas las experiencias se amontonan y tienen “un anclaje en una memoria musical y poética que no dejo de mirar. El pasado no está atrás, está al lado mío. En esta charla está Mercedes, Cuchi Leguizamón, Fito Páez”.

Liliana eligió una experiencia personal para que sea bien clara su explicación. Contó que durante años imitó a Mercedes Sosa porque para ella era la mejor en Argentina. Pero al mismo tiempo, percibía –tal vez sin darse cuenta, apuntó- que tenía que “pelearse” con ella. “No con ella, claro, sino salir de su canto. Si no lograba salir, era muy difícil que hubiera encontrado un camino propio. Eso lleva mucho tiempo y sigo buscando en el repertorio, en el modo de decir”, explicó.

Fito Páez estará en la presentación del domingo. Se conocieron a principios de la década del 80 y fue él quien le insistió que debía grabar un disco. “Es que a mí me gusta el acto de cantar porque sí y rechazo mucho la palabra profesional”, señaló y agregó que, si sintiera que su canto está aprisionado por formas administrativas de la vida, dejaría de cantar. Por eso no repite conciertos, arma distintas listas de temas en el camino de los conciertos. A Fito le dijo que ella estaba bien así, solo cantando por gusto. Pero él la convenció y grabó. Y cuando se dio cuenta, ya tenía un buen puñado de discos. Hoy ya no recuerda cuántos son, y sonríe.

Daniel Pardo