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¡DEN LA ALARMA!

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30/09/2020

Hay Fantasmas en el Cuartel y hacen música con “pesto”

Hay Fantasmas en el Cuartel y hacen música con “pesto”
Hay Fantasmas en el Cuartel y hacen música con “pesto”

El grupo se integra con Melina de la Vega (voz); Marcelo Bonino (guitarra y coros); Martín Díaz (batería) y Diego Libkind (bajo y coros). Será el protagonista de la próxima fecha en De La Montaña Live Sessions.

De La Montaña Live Sessions sigue adelante con notable envión. El próximo sábado (3 de octubre) desde las 21:30, será momento de escuchar y ver a Fantasmas del Cuartel, promesa de alto rock y pop. Pero además, la ocasión tendrá una faceta solidaria, ya que los resultados de la gorra virtual que correspondan a los músicos, serán destinados a la Red Solidaria Bariloche. Como es habitual en el ciclo, oficiará de conductora Natalia Calderón.

En Fantasmas del Cuartel forman Melina de la Vega (voz), Marcelo Bonino (guitarra y coros), Martín Díaz (batería) y Diego Libkind (bajo y coros). La charla con El Cordillerano se mantuvo con el último: “la banda surge en 2018 con la propuesta de empezar a tocar y ver qué onda. Nos conocíamos de diferentes ámbitos y las ganas de tener un proyecto musical para cambiar de aires en nuestros trabajos y profesiones, resultó en una buena química y en covers power de temas que nos gustaban a todos”, introdujo.

Antes del marzo que marcó un antes y un después en la actividad musical, “tuvimos la suerte de poder tocar en varias cervecerías y en cuarteles de bomberos, porque un miembro de la banda (Díaz) es bombero y de ahí surge el nombre”, explicó el bajista. Fantasmas del Cuartel también hizo de las suyas en “el Festival de la Cosecha del Lúpulo y en la Fiesta de las Colectividades”, completó. “Ahora en pandemia, los ensayos se reanudaron con protocolo. Volvimos a divertirnos y a querer transmitir un poco de distensión. Esperamos lograrlo el sábado”, auguró Libkind.

La propuesta del grupo es directa. “Hacemos covers de rock nacional y también internacional, un poco de todo”, describió el portavoz. “Somos cuatro con gustos variados y vamos compartiendo ideas y propuestas hasta llegar a un equilibrio, a una cercanía a la unanimidad. A veces cedemos un poco unos y otras, otros. En general nos gustan los temas que en alguna parte al menos, tenga pesto (risas) Y si no lo tiene, se lo agregamos”, resaltó.

En De La Montaña Live Sessions es habitual registrar previamente las actuaciones para después ponerlas a disposición vía YouTube. En esta ocasión, el show se grabó en Tom Wesley, a diferencia de las primeras apariciones, que se habían ambientado en La Alpina. “Tocar como si hubiese un público es difícil, un gran desafío. Además, los chicos de la producción son músicos a los que admiramos mucho y tenerlos como público casi exclusivo ¡mete presión!”, celebró Libkind.

Experiencia buenísima

Pero más allá de esos ingredientes, “fue una experiencia buenísima por el entorno, por lo que significó volver a tocar y porque nos hicieron sentir muy a gusto”, sintetizó. “Estamos muy ansiosos de ver y escuchar el resultado, hay mucha gente trabajando detrás de esa hora de show: sonidista, producción y productora de imagen”, enumeró el bajista, entre otros aportes.

En el repertorio de Fantasmas en el Cuartel, “algunos favoritos son Soda, Charly, los Beatles… En este caso, nuestro amado cover de Come together quedó afuera, pero siempre hay que dejar algo para después. Tenemos un repertorio súper variado: Heroes de David Bowie, un tema de Aristimuño, uno de Viejos Komodines y Spinetta no podía faltar. En general no tomamos la versión original, sino alguna más power”, informó el músico.

Las y los lectores atentos habrán advertido que el bajista de Fantasmas e interlocutor de este diario es el mismo científico e investigador familiarizado con el universo de las levaduras y las cervezas. Para Libkind, los respectivos ámbitos no tienen nada de incompatibles. “Combinar cosas que a uno le gustan no es tan difícil como parece. En mi laburo de científico hay mucho de pasión y en la música también”, declaró.

Además, “al trabajo lo he tratado de equilibrar durante muchos años con el deporte, porque he sido waterpolista durante mucho tiempo y ahora son entrenador, así que esa es otra pasión”, recordó. “Es un equilibrio difícil pero cuando hay algo que te apasiona y en este caso en particular, compartido con Melina, mi esposa, es más fácil todavía y placentero”, subrayó. “Simplemente, es hacer lo mejor que uno puede aunque de cualquier manera, siempre tomé a la música como hobby”.

Confió Libkind: “no la considero una profesión ni me considero un músico profesional, para nada. Eso también lo compartimos con el resto porque es una banda amateur que no tiene como objetivo la cuestión económica, sino más bien el vínculo y la conexión con el público, sentirnos cómodos y disfrutar de lo que hacemos”, destacó el bajista. “No tocamos permanentemente, lo hacemos en los momentos adecuados y en los lugares que nos gustan”.

En Fantasmas en el Cuartel, el “esquema de propuesta es acorde a las exigencias laborales y familiares que tenemos todos. Para mí representa una descarga a tierra muy importante porque la parte científica es muy demandante a nivel mental. Exige muchísimo y se necesita descargar por algún lado, así que la música es eso para mí”, finalizó el polifacético Libkind. Cerró con una petición al cronista: “hagan hincapié en la movida solidaria, por favor”. Durante la transmisión y en las redes sociales de La Montaña Live Sessions, se especifica de qué manera hacer los aportes a la gorra virtual.

Adrián Moyano