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CUATRO AÑOS DEL GRUPO ALAS DE AMOR

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27/09/2020

“El día del fallecimiento, también es el cumpleaños de nuestros hijos”

“El día del fallecimiento, también es el cumpleaños de nuestros hijos”
“El día del fallecimiento, también es el cumpleaños de nuestros hijos”

La asociación no solo tiene como objetivo transitar juntos el dolor ante la partida de “nuestros hijos, sino también generar un cambio social ante la muerte gestacional, perinatal e infantil”.

Una familia que transita el duelo por su hijo necesita sentirse acompañada, comprendida y sobre todo respetada. Ese respeto debería también extenderse a la vida de nuestros pequeños, sin importar el tiempo que estuvieron dentro del vientre materno o fuera. Por ello “Alas de Amor” trabaja para lograr una Ley de Identidad Gestacional. El grupo cumplió este domingo 4 años de intenso sentimiento entre padres e hijos. Adriana Chieyssal, integrante de la asociación, consideró que “nosotros seguimos siendo papás”.

“Alas de Amor” es un grupo de familias que nos “unimos a partir de la muerte de nuestros hijos bebés pequeños o que fallecieron dentro de la panza de la madre y también tenemos papás que sufrieron la muerte de sus hijos cuando tenían 4 o 5 años. Todo aquel que se acerque a nosotros es bien recibido”.

La Asociación no solo tiene como objetivo transitar juntos el dolor ante la partida de “nuestros hijos, sino también el generar un cambio social ante la muerte gestacional, perinatal e infantil”. Adriana realizó declaraciones a través del programa “El Expreso Periodístico” que se emite de lunes a viernes de 9.30 a 12.30 por El Cordillerano Radio (93.7).

Asimismo, contó que “recuerdo que leí un libro donde decía que a estos grupos de autoayuda nadie quiere pertenecer, pero cuando sufrís la muerte de un hijo es lo mejor que te puede pasar, creo que encontrar personas que hablen tu mismo idioma es la mejor forma de irse curando”.

Es evidente que una familia que transita el duelo por su hijo necesita sentirse acompañada, comprendida y sobre todo respetada. Ese respeto debería también extenderse a la vida de “nuestros pequeños, sin importar el tiempo que estuvieron dentro del vientre materno o fuera, nuestro trabajo es más humano, más personalizado. Nosotros más allá que nuestros hijos estén muertos seguimos siendo papás, en este proceso aprendemos a amar, a cuidar, a algunos les cuesta más, a otros menos, pero en realidad ya tenemos este ejercicio de extrañar y no poder abrazar”, señaló Adriana.

El grupo que integra Alas de Amor se compone de 40 familias. Un 27 de septiembre fue el primer día que se reunieron, “conocimos a Claudia y empezamos a gestarnos, hace 4 años de eso, unirse es una forma de ir buscando soluciones, respuestas que calmen el dolor, aunque nunca hay respuestas certeras. Siempre uno siente algo de culpa, uno en el rol de padre o madre debe cuidar a los hijos, en este caso mi hijo estaba dentro de la panza y yo pensaba que era un lugar seguro, entonces pensás ‘qué hice mal para que mi hijo se muriera dentro de mi panza’, la culpa es parte del duelo, por eso es muy importante la contención porque no encontraba consuelo en ningún lado” dijo la integrante de Alas de Amor.

También hasta los médicos muchas veces se sorprenden -sostuvo Adriana-, “porque no están preparados para esto, ellos están preparados para la vida y cuando hay muertes seguro que sienten que su trabajo no tiene sentido, lo emocional pone en juego todo, un buen trato ayuda a tener un duelo más atenuado”.

Con motivo del aniversario “vamos a realizar unos pequeños presentes para cada familia y de manera virtual vamos a festejar este cumple de Alas”, aunque suene paradójico “para nosotros el día del fallecimiento de nuestros hijos, también es el día de su cumpleaños y por eso lo festejamos, porque queremos rescatar con esto su presencia, porque en el tiempo que estuvieron nos dejaron la mayor felicidad, nos quedamos con eso, no solamente con la tristeza”.

Por último, Adriana Chieyssal mencionó que “el poder habernos unido y encontrado para nosotros es una alegría, no tenemos ninguna religión, ni partido político, se respeta cada creencia de las familias. Esto es más que nada de humano a humano y las personas que muchas veces tienen una fe fuerte trasmiten esperanza a los demás”.

Desde su sitio de Facebook la asociación indica que, con el inicio del embarazo, nuestros hijos tienen su lugar en la familia. Para transitar el proceso de duelo, necesitamos nombrarlos, hablar de ellos y visibilizar nuestras vivencias. Nadie está preparado para algo tan inesperado como tener que despedir a un hijo, pero si nos toca vivirlo, debería ser en un entorno donde se acepte y se dignifique la vida.

Buscamos una Ley de Identidad y despedida digna junto a protocolos sanitarios que ayuden a no sumar peso a nuestro dolor. No es un camino fácil, pero llevamos la fortaleza del amor que nos dejaron nuestros hijos para seguir adelante e intentarlo.

Juan Carlos Montiel