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DICEN QUE LA APERTURA GRADUAL NO ALCANZA

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23/09/2020

Cabañeros preocupados por el alojamiento informal durante la pandemia

Cabañeros preocupados por el alojamiento informal durante la pandemia
Cabañeros preocupados por el alojamiento informal durante la pandemia

Son más de seis meses sin que los cabañeros puedan recibir turistas de manera formal. La pandemia ha generado que la entrada de dinero para los pequeños alojamientos sea nula y la situación cada vez más complicada. No ven con buenos ojos la apertura gradual del turismo y les preocupa la proliferación de alojamientos informales durante la pandemia.

En diálogo con El Cordillerano, Santiago Cantaluppi -referente del sector- indicó que la situación “es muy complicada. Venimos teniendo muchas barreras desde hace tiempo para poder trabajar”. El referente de pequeños alojamientos además se refirió, en duros términos, a la posibilidad de que lleguen turistas de manera formal, según anunció el municipio. “Es como darle un hueso a un dinosaurio” comparó y agregó que “Bariloche tiene capacidad para 30.000 camas. Significa un porcentaje muy bajo de ocupación”.

Según contó Cantaluppi estuvieron trabajando en conjunto con la diputada Lorena Matzen (Juntos por el Cambio) por el proyecto del pasaporte sanitario. “Hay que entender que tenemos que convivir con el virus. Nuestros bolsillos están flacos. Nosotros estamos viviendo de prestado todos estos meses, pidiendo créditos y endeudándonos” resumió. Además los pequeños alojamientos ven con preocupación la llegada de turistas en estos últimos meses, los cuales terminan utilizando alojamientos informales. “El gobierno, sobre esto, no hace nada porque no le cobran impuestos” recriminó. Desde hace un par de semanas en el Concejo Deliberante se eximió las tasas que se les cobraban a los cabañeros.

Por otro lado Cantaluppi se refirió al turismo informal que ha llegado a la ciudad en medio de la prohibición. “Nosotros estamos cerrados porque no estamos habilitados para poder recibir pasajeros, pero sabemos que se van a hospedar a otros lugares. Por eso no sabemos cómo harán para poder controlar cuánta gente entra a Bariloche. Sabemos que los informales van a seguir viniendo, porque es una decisión personal” advirtió. Además vaticinó que el turismo será más “gasolero” que en otras ocasiones. “Desde hace años la gente llega cada vez con menos dinero o pasa menos días en Bariloche” afirmó.

Por último Cantaluppi indicó que “ya no tuvimos temporada de invierno ni Semana Santa. No hemos tenido muchas señales por parte del sector político. No sabemos cuándo es el día de apertura. Buscamos que nos den un poco de atención para no caer en la informalidad. Somos más de 600 familias directas que trabajan con las cabañas, más las familias de los empleados. Es una cadena de gente que ha dejado de trabajar. El dinero que generamos queda en la ciudad”. Respecto del futuro visualizó que “no es muy seguro que haya temporada de verano”.

David Argel