Publicidad
 
20/09/2020

El detalle de las medidas para contener el coronavirus en la ciudad durante este medio año

El detalle de las medidas para contener el coronavirus en la ciudad durante este medio año
El detalle de las medidas para contener el coronavirus en la ciudad durante este medio año

Durante estos seis meses, la cuarentena tuvo sus matices en cuanto a las medidas que se tomaron en Río Negro y especialmente en Bariloche. Hubo algunos retrocesos y algunos avances, de acuerdo al comportamiento del virus.

La primera vez que se anunció que en esta ciudad había circulación comunitaria del virus, fue un masazo social. Sin embargo, poco después llegarían las novedades con las salidas permitidas por terminación de DNI. Pares podían comprar los días martes, jueves y sábados e impares los lunes, miércoles y viernes. La medida fue intermitente.

Luego la provincia decidió que los domingos, no se podía salir de los domicilios y que absolutamente todos los negocios debían permanecer cerrados.

Mientras tanto, las especulaciones acerca del desarrollo de la temporada de invierno se desvanecían.  Hasta mediados de junio, ni autoridades, ni cámaras empresarias ni nadie del sector turístico, se animaba a decir que no habría temporada.

Pero la realidad pasó por arriba cualquier expectativa y con las fronteras de las provincias cerradas, no hubo turista alguno que pudiera llegar, ni por aire ni por tierra, ya que – igual que en la actualidad – los vuelos y el transporte de pasajeros, no estaba permitido.

Los hoteles, normalmente colmados de gente foránea que viene a disfrutar de los paisajes y maravillas naturales que nos rodean, permanecen cerrados. Y los pocos que están abiertos, están ocupados con personas aisladas, debido a que han mantenido contactos estrechos con contagiados de coronavirus.

Lo que si hubo y generó un enorme malestar en nuestra comunidad, fueron los vuelos privados que llegaron a la ciudad, con algunas argucias a la ley o permisos especiales. Eso permitió que personas ajenas a Bariloche, pudieran estar en la región, e incluso, esquiando en el cerro Catedral.

En ese sentido, hay que destacar que este invierno nevó en gran cantidad. Y sabido es, que cuando en Bariloche hay mucha nieve, no faltan los turistas. Pero este año, todo pasó al revés. Los centros de esquí argentinos perdieron millones de pesos. Las Leñas, en Mendoza, fue el primero en anunciar que no abriría. Por eso, los ojos estaban puestos en la montaña barilochense. La cual comenzó a operar el 23 de julio, sólo para residentes que habían adquirido su pase en el mes de diciembre de 2019.

Y si de pérdidas económicas se trata, en estas tierras se pueden contar por millones. La ausencia de turistas rompió la cadena comercial y esto generó y sigue generando, numerosos cierres de restaurantes, negocios y empresas de diversa índole. La desocupación va en aumento y el panorama es sumamente preocupante, porque no se sabe dónde está el techo de esta crisis.

En medio de toda esta pandemia, hasta el intendente Gustavo Gennuso estuvo aislado por haberse dado un caso positivo de COVID 19 en la Jefatura de Gabinete. Varias delegaciones han debido cerrar, por razones similares y hay numeroso personal estatal sin poder trabajar por ser pacientes de riesgo.

Ahora se habla de una prueba piloto para que lleguen turistas en ingresos de mil personas, con controles y estadías acotadas. El verano está cada vez más cerca y otra temporada sin ingresos sería ya el tiro de gracia para la ciudad.

En cuanto a lo epidemiológico, en la actualidad, Bariloche está en su mayor registro de contagios con 661 personas que fueron detectadas como positivos y el número de personas fallecidas en la ciudad es de 47. Sin embargo, el dato más alentador tiene que ver con quienes tuvieron el virus y se recuperaron: al día de hoy suman 1804. 

Diego Llorente/ Foto ilustrativa: Facundo Pardo