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17/09/2020

Quedó varado lejos de Bariloche por la pandemia: formó un equipo que creó un respirador para pacientes de Covid-19

Quedó varado lejos de Bariloche por la pandemia: formó un equipo que creó un respirador para pacientes de Covid-19
Quedó varado lejos de Bariloche por la pandemia: formó un equipo que creó un respirador para pacientes de Covid-19

Recientemente, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó el ventilador mecánico Likhen Rod, que está diseñado para la atención de pacientes adultos de Covid-19. El equipo, desarrollado en la cabecera del departamento Belgrano, tiene como ventaja la utilización de piezas “no habituales” en otros aparatos similares y por lo tanto la posibilidad de construirse a gran escala y a bajo costo para asistir a las necesidades que puedan surgir por la pandemia de Sars Cov-2 en cualquier punto del país.

Jeremías Butto es un ingeniero nuclear que reside en Bariloche, estudió en el Instituto Balseiro y es uno de los hacedores del proyecto. En diálogo radial con Daniel Pardo y Daniela Lucero en el programa "Chocolate por la Noticia", a través de la FM 93.7, el profesional contó que todo comenzó cuando, por razones laborales fue a una feria en San Nicolás, surgió la pandemia y no pudo regresar a Bariloche.

Quedó varado en Rosario y fue así como decidió volver a  la casa de sus padres en su ciudad natal y comenzó a interiorizarse sobre los proyectos internacionales de construcción de un respirador. Su entusiasmo contagió a sus amigos y empresarios Horacio Testa (Tecnoplast SRL), Hugo Tedeschi (Tedeschi Sembradoras); Carlos, Aníbal y Gabriel Moriconi (Vulcano Semirremolques) quienes, junto a su empresa de investigación y desarrollo tecnológico (Lago Fonck SRL) se aplicaron a la tarea y la la coronaron con éxito.

“Fui a Las Rosas donde me crié y allí surgió este proyecto con amigos” señaló Butto. El grupo que creó el Likhen Rod se mostró muy entusiasmado porque recibieron la aprobación del producto médico: “recibimos la notificación hace unos diez días mas o menos, ya sabíamos que estaba aprobado, pero ahora recibimos la notificación formal de la aprobación”, indicó el profesional.

El origen de todo comenzó en una simple conversación junto a tres amigos. Más adelante, decidieron comenzar: “arrancamos, hicimos el primer prototipo, a los diez días ya sabíamos lo que tenía que hacer un respirador. Lo llevamos a Rosario, donde hay un simulador de distintas patologías que puede tener un paciente, pusimos el prototipo a un muñeco, los médicos lo evaluaron y allí decidimos realizaron un paso mas grande para instalar en el respirador todo lo necesario y para eso sumamos a una Pyme de Bariloche”.

Luego, los profesionales se dirigieron a la Asociación de Anestesiología de Buenos Aires, que es "el lugar mas equipado donde simulamos situaciones cardio respiratorias, con simulación de casi todas las reacciones que tiene un paciente en esas condiciones". En dicho lugar, "evaluaron clínicamente el respirador y nos alentaron para que presentemos todo en la ANMAT”, donde existe una disposición que regula los respiradores".

Para los profesionales que trabajaron en el proyecto fue una proeza, porque lograron hacer todo el proceso sin pertenecer estrictamente a la industria médica. La tarea fue ardua para desarrollar un respirador en dos meses, y luego pasar por “todos los laboratorios donde uno tiene que certificar el equipo, y después por todo el proceso de aprobación de la ANMAT que es muy exigente, y eso lo logramos en cinco meses", expresó Jeremías.

Hasta ahora, se donaron dos respiradores al hospital de Las Rosas, y la intención es donar dos al hospital zonal Dr. Ramón Carrillo de Bariloche. 

“Nos gustaría continuar con el desarrollo de ventiladores mecánicos y a futuro diseñar un equipo con las funcionalidades de un ventilador completo, que tenga todas las posibilidades de modo ventilatorio”, concluyó el profesional.