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01/09/2020

Ya tienen sus diplomas los alumnos del primer taller productivo del San José Obrero

Ya tienen sus diplomas los alumnos del  primer taller productivo del San José Obrero
Ya tienen sus diplomas los alumnos del primer taller productivo del San José Obrero

La Fábrica de Futuro de la Fundación San José Obrero finalizó el primer taller productivo de alimentos. Quedaron casi 200 personas en lista de espera para el siguiente, que será en aproximadamente tres meses.

El lunes dio inicio el segundo, que es de Panadería y Repostería, y continuarán de manera permanente con otros, brindando así a la gente una herramienta más, tanto para alimentarse mejor en familia, como para generar micro emprendimientos, una respuesta laboral inmediata y comunitaria.

Con todos los recaudos necesarios y respetando el protocolo, el curso abarcó diversos procesos relacionados con el pollo. Julián Coste, el profesor de cocina, dijo “enseñamos el deshuese y cómo trozarlo, elaboramos supremas, arrollados y cazuelas”.

Se dividió en dos grupos de diferentes barrios y tuvo una duración de cinco encuentros. “Fue con una visión productiva, pero sirve además para que cambien la forma de alimentarse, de una manera más económica y saludable”.

Coste dijo sorprendido “me encontré con que la mayoría no sabía separar la pechuga del hueso, simplemente lo achuraba con el cuchillo, y tampoco tenían conocimientos básicos del empanado”.

El curso se dividió en dos turnos, uno por la mañana y otro por la tarde. Es de resaltar que para asistir al taller solo debían aportar sus ganas de aprender, porque fue totalmente gratuito y les dieron el pollo para cada práctica. Todo lo necesario fue provisto por la Fundación, con el apoyo de mucha gente.

“Hay una gran demanda con respecto a las capacitaciones gratuitas, por eso es necesario hacer el esfuerzo de aportarles las herramientas para que puedan hacer su propio emprendimiento”.

Cada uno recibió el diploma correspondiente y aunque pueden continuar solos en sus hogares, la propuesta es que lo hagan de manera grupal, con quienes más afinidad tuvieron durante el taller.

La Fábrica de Futuro se trata de eso, de crear pequeños emprendimientos donde sigan aprendiendo todos los ejes del proceso productivo en grupo y una vez que tomen fuerza propia, dejen ese espacio para otras personas.

Dada la situación económica y social actual, muchas son las personas que, al quedarse sin trabajo, decidieron rearmarse y encontraron en los alimentos, un ingreso de dinero a sus hogares.

Este taller no solo apunta a lo monetario sino a que la gente aprenda y se ponga de pie nuevamente. Cocinar para la familia conlleva un enorme orgullo y levanta la autoestima. Que, además de eso, vean facilitada la propuesta de una salida laboral independiente, simplemente es maravilloso.

“Quiero remarcar que cuando se le da una oportunidad a la gente, la toma”, dijo Coste.

En uno de los últimos encuentros aprendieron a hacer arrollado de pollo “si lo querés comprar sale más de $500 el kilo, entonces llegar a sus casas con uno elaborado por ellos debe haber sido muy gratificante”.

Agregó:“más allá de lo económico, es que lo hicieron ellos y lo compartieron con sus familias, eso no tiene precio”. Enaltecer la mesa en tiempos de pandemia seguramente quedará grabado en el corazón de muchos. “Crear ese vínculo familiar, comer algo rico y levantar la autoestima es lo más importante”.

Fuera de estos cursos con finalidad productiva, se crearon vínculos entre personas de los grupos. “Sirve porque se dan cuenta que están todos en la misma situación, buscando un faro, una salida a esta situación traumática que estamos atravesando”.

El sentir “¿por qué estoy pasando por esto?” se encuentra con que al de al lado también le está pasando lo mismo y sirve para, juntos, encontrar una salida.

Estos grupos que se armaron con los integrantes del taller ahora pasarán a la fase productiva. “Si ellos quieren elaborar para la venta, les vamos a hacer el acompañamiento para que puedan desarrollar un pequeño emprendimiento”.

Si lo quieren hacer de manera individual, no hay problemas, pero es mucho más fácil de sostener en el tiempo al ser de manera grupal, “realizar los costos, comprar las bandejas, parte de un proceso indispensable para el arranque”. Cuando ya tomen la fuerza necesaria, partirán de la Fábrica de Futuro para continuar de manera independiente: esa es la meta.

El lunes pasado comenzó el taller de Panadería y Repostería, continuarán con el de Pastas y Rellenos y luego el de Conservas. Dentro de tres meses retomarán con el ciclo del de pollos y así sucesivamente. “Esto lo planificamos porque evidentemente la demanda de aprendizaje de la gente es muy grande”, finalizó diciendo Coste.

Los interesados deben inscribirse en el Facebook de la Fundación San José Obrero y de esta manera integrar la lista de espera para los próximos.

Susana Alegría

Ya tienen sus diplomas los alumnos del  primer taller productivo del San José Obrero
Ya tienen sus diplomas los alumnos del  primer taller productivo del San José Obrero
Ya tienen sus diplomas los alumnos del  primer taller productivo del San José Obrero