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ENTREVISTA AL CREADOR DE LA ZUMBA

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25/08/2020

Beto Pérez: “A la gente le gusta la fiesta pero no el ejercicio”

Beto Pérez: “A la gente le gusta la fiesta pero no el ejercicio”
Beto Pérez: “A la gente le gusta la fiesta pero no el ejercicio”

Beto Pérez, el colombiano creador de la zumba, participó del programa “El Cordillerano entrena” y habló sobre sus comienzos, su experiencia en cuarentena y sus sueños.

“Zumba es mi vida. Es lo que he hecho toda mi vida, desde los 16 años. Ya es parte de mí, no me imagino yo sin zumba. Creo que es la única cosa que sé hacer muy bien, excelente, y me considero un experto”, aseguró Beto Pérez al comenzar la entrevista con Carla Chirandini y explicó que creó este estilo de entrenamiento a partir de un olvido. “Tenía unos 16 años y era instructor aeróbico. Una vez olvidé mi música, lo único que tenía era un casete con música que había grabado de la radio con varios ritmos. Al olvidarme la música, improvisé, y a la gente le gustó. Y ahí me di cuenta: ‘esto es lo que yo quiero hacer por el resto de mi vida’. Fue como una revelación. Dije, ‘esto está bueno. Me gusta, me pagan y estoy rodeado de mujeres, es el trabajo perfecto’”.

El empresario contó que pasó la cuarentena “muy bien porque soy padre. El 9 de enero nació mi hija. Así que he pasado estos primeros 7 meses de mi hija con ella”.

“Para mí la cuarentena fue lo máximo que me podía pasar porque no me he perdido ni un día de ella. Vivo cerca de la playa, así que es un poquito más relajado aquí. Sí hay restricciones, la máscara y todo eso, pero aquí se puede salir, tomar aire. Yo soy muy casero. Por primera vez en 19 años, paro de viajar y me parece súper que me haya pasado eso, sobre todo, por el nacimiento de mi hija”.

“Es un amor especial, incondicional, muy lindo”, expresó. “Me cambió positivamente. Es mi nueva musa. Mi nueva motivación para seguir adelante”.

La clave del éxito

“La creadora de los aeróbicos, que fue Jane Fonda, hizo una fórmula que era muy sencilla: ‘fácil, efectivo y divertido’. Y durante los siguiente años yo creo que la industria del fitness se olvidó un poco de eso y empezó a complicar el aeróbico. Lo volvió muy técnico y más para profesionales, competitivo, y un poco egocéntrico”, analizó.

“Entonces ya dejó de ser para todo el mundo, para ser una especialización o para quienes querían ser profesionales en esto. Entonces cuando nace zumba, yo rescato -sin saberlo y sin quererlo-, esa filosofía de Jane Fonda que era ‘fácil, efectivo y divertido’. Yo creo que fue eso, volver otra vez a los comienzos, a las bases de los aeróbicos que creó ella. Fue la pionera de los aeróbicos en el mundo, y esa fue la fórmula que aplicó y eso fue lo que yo hice en zumba. Algo que todo el mundo pudiera hacer, desde los niños, a los adultos y los viejos, los gordos y los flacos. También trascendiendo fronteras, sin necesidad de ponerle límites a la música o a la cultura. Yo creo que fueron todos esos ingredientes”.

En ese sentido, se refirió a las clases de fitness. “Los profesores se especializaron tanto que quisieron llevar eso a sus aulas, con la gente común y corriente y eso hizo que perdieran un poco la cantidad de gente que iba a los salones de aeróbicos”.

“Combinar el mundo del baile y traerlo al mundo del fitness hizo que se relajara un poco, diciendo a la gente ‘bienvenidos todos’, no hace falta ser un experto. Por sentido común, hay movimientos que todo el mundo puede hacer y en el baile se pueden hacer sin ningún problema”.

“Yo creo que la clave del éxito es ocupar un espacio que no está ocupado. Ese espacio estuvo desocupado por mucho tiempo y eso fue lo que hizo zumba, ocuparlo y recoger a toda esa gente que simplemente quería hacer ejercicio tranquilamente. A la gente le gusta la fiesta pero no le gusta el ejercicio. Fue traer la fiesta al mundo del fitness, disfrazándolo de baile pero haciendo ejercicio”.

“No desmerito el trabajo de los otros entrenadores cuando son exigentes. Nosotros tenemos un programa que se llama ‘Strong’, que ese sí es para gente que le gusta el ‘squad’, el abdominal, el ‘push up’, que se exige. Yo creo que hay gente para todo. Y hay para todos los gustos”.

Adaptarse a un nuevo escenario

“Todo el mundo habla de reinventarse. A mí, no me gusta mucho esa palabra. Yo creo que es más adaptarse. La adaptación es algo que va transcurriendo en toda la historia de la humanidad”, destacó. “Han pasado otras pandemias, en otras épocas de la historia y sobreviven los más aptos, los que se adaptan y los que siguen adelante”.

“Nosotros como empresa, lo que hicimos fue adaptarnos, crear una plataforma inmediatamente, lo más rápido que podíamos, para que los instructores hicieran sus clases, las grabaran con buena definición, con buena calidad, y que pudieran hacer algo de dinero a través de ella”, explicó.

“Hacemos todo lo posible. De ahí, que haya muchos instructores que les está yendo muy bien y han hecho de esto un trabajo. Son los que están aprovechado todo esto y adaptados a lo que nosotros inventamos”.

Más adelante también se refirió a sus proyectos cuando termine la cuarentena. “Creo que el mundo va a cambiar después de esto en muchos aspectos, de trabajo online las clases, las transacciones. Pero quiero volver otra vez a mis clases grupales, las extraño mucho”.

“Quiero tener mi sitio donde dictar mis clases con mi buen sonido. Mi sala que siempre he querido tener. Me encanta entrenar. Entonces me estoy haciendo un gimnasio de acuerdo a mi gusto. Lo he diseñado como yo lo deseo. El que quiera entrenar ahí, bienvenido. Pero ha sido un sueño, medio capricho, que estoy haciendo. Y a pesar de toda la situación que está pasando, no he parado”. El gimnasio está en Miami y se llama City Cero. “Tiene cuatro pisos. Creo que va a quedar bonito. Quiero hacer algo diferente”.

“Para mí no hay límite, todo el límite está en la cabeza”

Beto contó que empezó a bailar a los 7 años, cuando vio la película Grease de John Travolta y Olivia Newton-John. “Esa película despertó mi pasión por el baile”. Y también que lo motivó “el hecho de ser hijo de madre soltera, porque no veía opción sino seguir adelante. Y no me veía en la posición de ser un hijo que fuera una carga para mi mamá y siempre dije que tenía que llegar bien para que ella no trabaje cuando esté con más edad. Era mi gran preocupación. Eso fue una buena motivación”.

Y agregó, “además de ser un poco irreverente porque siempre he sido muy persistente. Y si creo en algo y me gusta y lo quiero hacer, voy hasta el final con todo”, expresó. “Para mí no hay límite, todo el límite está en la cabeza”.

“Yo soy un total soñador, siempre estoy soñando”, aseguró. “Y ahora con mi hija tengo más sueños”. Por ejemplo, “quisiera hacer una película en el cine, quisiera hacer un musical en Broadway; quisiera hacer muchas cosas todo el tiempo, siempre estoy pensando qué es lo próximo que puedo hacer”.

¿Con quién en especial le gustaría trabajar? “Hay personas que se fueron con las que me hubiera gustado hacerlo. Con Celia Cruz, por ejemplo. Me hubiera encantado. Y obviamente con Michael Jackson, que ha sido mi ídolo. Pero he trabajado con artistas grandes como Shakira, directamente con Jennifer López”. En Argentina, mencionó a Jesica Cirio.

“Pero para mí todo el mundo es igual”, expresó. “Si la persona entiende que podemos trabajar juntos y bien”.

Cómo tiene que ser un instructor del mundo zumba

“Cualquier persona puede ser un instructor. Hay muchas historias. Hay gente que es tímida y no se ha parado enfrente de otros a bailar. Hay quien ha sido bailarina y quiere entrar al mundo del fitness. Están los que no tienen ni idea pero se arriesgan. Tengo unas historias fabulosas de todo el mundo que ha querido ser instructor y lo hace. Gente universitaria y hasta del FBI. De diferentes religiones y culturas, de todo. Pero lo más importante es que tengan las ganas. Y una vez que aprenden, que sigan las reglas de zumba. Hay para tratar de estandarizar a todo el mundo. Sin embargo, yo también dejo que la gente un poquito vuele”.

“Mandamos un material educativo cada dos meses a la gente para que aprenda sus coreografías, les mandamos música, pero también dejamos que los instructores inventen sus propias coreografías y les damos las herramientas de trabajo para que quede parecido a zumba, que sea el mismo formato. Y la gente lo ha entendido. Cuando uno ve un instructor certificado, se ve la diferencia”.

“Sobre todo, ganas. Necesita muchas ganas, pasarla bien y dejar el ego atrás”, resaltó. “Es algo que mi mamá siempre me ha enseñado. Cuidado con el ego, no se crea el único, ser humilde. Es algo que siempre he tenido en la cabeza”.

Pasión argentina

“Argentina es un fenómeno muy especial que nos ha pasado en zumba. Ha pasado en tres lugares: Argentina, Filipinas y Portugal. Son países que no esperábamos que fuera esta pasión tan grande”, contó. “Eso se lo debo a los instructores”.

“No veo la hora de volver a Argentina. Sé que son unos apasionados locos. Eso me encanta”. También contó que le gusta Leonardo Fabio, “cuando mi mamá estaba en la casa, escuchaba esa música”.

Como parte del mensaje a los instructores, incluyó la importancia de “organizarse en las finanzas” y de “no hablar mal de la gente”.

“No soy fanático de ninguna iglesia, no creo en las religiones. Yo creo que Dios es uno, personal, a través de conexión directa”, compartió. “Es sentido común, no hacer daño a la gente, no creerse más que nadie, estar tranquilo y seguir los sueños”.

Verónica Lohrmann