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DESPUÉS DE SU PARTICIPACIÓN VIRTUAL EN CANNES

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12/08/2020

Se abren perspectivas para “Lleno de ruido y dolor”

Se abren perspectivas para “Lleno de ruido y dolor”
Se abren perspectivas para “Lleno de ruido y dolor”

La película de Ignacio Aguirre concitó interés en el Marché du Film del célebre festival. Con tratativas en curso, existen chances de que el film barilochense acceda a nuevas públicos. Mientras, el director avanza con otros dos proyectos.

El hecho de participar en el Marché du Film de Cannes significó un gran logro para “Lleno de ruido y dolor”, la película barilochense que tuvo como director a Ignacio Aguirre. Pero después de su exhibición en esa ronda, el camino está en condiciones de continuar y vaya a saberse en qué direcciones. Por lo pronto, existen conversaciones entre la productora local y un agente de Ventas de alcance internacional que hacen auspicioso el futuro.

Es un momento raro para la actividad cinematográfica pero el staff del western patagónico tiene razones para sonreír. “A la peli la filmamos acá en Bariloche y la terminamos en septiembre de 2019 antes del FAB, donde Emanuel Gallardo ganó el Premio a Mejor Actor”, recordó Aguirre. “Yo soy el director, también coguionista y es mi primera película de ficción. Desde que terminamos el montaje y quedó finalizada, participamos de festivales de cine y también de mercados audiovisuales”, hilvanó.


El director define el cuadro. (Foto: Federico Luaces)

Se trata de “instancias donde se realizan rondas de negocios a las que van agentes de Ventas, distribuidores y programadores de festivales. También participan los productores con sus películas para ver si se puede concretar algún acuerdo”, ilustró. “Con Lleno de ruido y dolor participamos en julio del Marché du Film de Cannes, que es el mercado de películas del Festival de Cannes. Este año se hizo de manera virtual y formamos parte de la comitiva del INCAA, de la cual participó una selección de películas argentinas que todavía no se estrenaron comercialmente, entre las cuales hay documentales y ficciones”, comentó Aguirre.

Integrar esa suerte delegación ya era un hecho sobresaliente para el cine barilochense. “Para nosotros, estar dentro de esta selección del INCAA, es muy importante porque es una posibilidad que pocas películas tienen. Acceder a un mercado tan trascendente a nivel internacional es algo bastante extraordinario”, resaltó el director. Pero dada la situación global, “la experiencia fue extraña porque como el Festival se hacía de manera virtual, la proyección de la película se hacía en tiempo real aunque cada uno la veía en su casa”.

Gracias a la metodología que se adoptó, “en un determinado horario francés, la proyección empezaba y a cada persona, a medida que se acercaba su huso horario, se la habilitaba. Entonces, gente que estaba en diferentes partes del mundo pudo tener acceso a la proyección”, reconstruyó Aguirre. “Algo interesante es que cuando terminó, el INCAA nos dio un informe de cuántas personas asistieron a verla con los contactos de cada una, entonces uno puede enviar mails a esas personas para ver si están interesados en tenerla en su catálogo, distribuirla o comercializarla. Por suerte, hubo interés por nuestra peli y ahora estamos negociando con un agente de Ventas internacional”, reveló el realizador.

Avanzar pese a todo

El avance se da en una coyuntura áspera para la actividad cinematográfica. “En este momento, el estreno en salas está parado en la Argentina y no sabemos hasta cuándo va a seguir esta situación. En otras regiones del mundo se está habilitando la opción de acudir a salas de cine pero sigue estando un poco lejos el acceso masivo, entonces los festivales son un modo de permitir que Lleno de ruido y dolor viaje y llegue a públicos diferentes”, ponderó Aguirre.

“A eso estamos apuntando en esta etapa, sabiendo también que los festivales se están haciendo de manera virtual”, subrayó. “Todos nos estamos adaptando a estas nuevas formas de mostrar y de ver cine. La situación no es fácil, no era fácil antes y ahora tampoco”. Sin embargo, hay vías que ensayar. “Nos interesan las plataformas de películas como Amazon o Netflix, que ya estaban funcionando muy bien antes de la pandemia del Covid19 y ahora, en este contexto, explotaron. Nos dan la posibilidad de llegar a públicos diferentes en cualquier parte del mundo. Eso es muy interesante para nosotros y para todos los realizadores”, resaltó el realizador.

No hay que perder de vista que nos referimos a su ópera prima en el rubro ficción. “Estoy muy contento con el recorrido que está teniendo la película. Escribir un guión lleva mucho tiempo y lograr que se convierta en película también. Trabajamos mucho con Romina Coronel, que fue la productora y además, decisiva en cada instancia de creación de Lleno de ruido y dolor. Pudimos compartir el esfuerzo de hacer una película con artistas muy talentosos que además, son amigos nuestros”, recordó.

El elenco se conformó con Emanuel Gallardo (Soria); Facundo Sáenz Sañudo (Román); Juan Manuel Alari (Foster) y Emilio Bardi (Comisario Baigorria). En la producción ejecutiva trabajó Romina Coronel y fueron productores asociados Javier Díaz y Raquel Santinelli. El guión es obra del propio Aguirre junto con Octavio Montiglio. El director de Fotografía y camarógrafo fue Hans Bonato, con Mariela Jucht como directora de Arte. Aportó el maquillaje Manuela Segovia y como vestuarista trabajó Ramiro Álvarez. El director de Sonido post fue Damián Montes Calabró (ASA) y la música original corrió por cuenta de Sebastián y Germán Lema. Neto origen barilochense, destinos varios e imprevisibles.

Dos proyectos en ciernes

En definitiva, “ver que la película está en lugares tan importantes como el Marché du Film de Cannes, es muy halagador. Tener estos resultados hace que uno tenga otro impulso y que se afirme en el modo de trabajo”, resaltó su director, Ignacio Aguirre. “A mí me pone muy feliz que una obra que se hizo en Bariloche, con técnicos y actores de acá, con el apoyo de mucha gente que nos dio una mano, reciba estos reconocimientos. Implica darnos cuenta de que a pesar de estar tan lejos de todo, se pueden hacer grandes cosas. Estoy muy orgulloso de esta película y con ganas de seguir contando nuevas historias. Esperemos que lleguen muy pronto”.

Aunque con alguna economía en sus palabras, el director anticipó algunos rasgos de sus próximos filmes. “Desde nuestra productora (Caprichos Visuales) estamos ahora desarrollando dos proyectos de largometraje: uno de ficción y otro documental. Estamos con muchas expectativas, tratando de ver qué nos depara el futuro. Tanto la ficción como el documental son dos historias que vinculan a la Argentina con Chile, tienen una mirada regional y retratan en cierta forma las relaciones que existen desde siempre entre los dos países y en nuestra región”.

El concepto tiene que ver con aquello de pintar la aldea. “Si bien abordan temáticas distintas, esta es la característica que atraviesa los dos proyectos. Nos interesa siempre contar historias regionales o locales que a su vez estén enfocadas desde un valor universal, que puedan conectar con un público propio y de otros lugares, es decir, que alguien del otro lado del mundo, pueda identificarse con los personajes y las situaciones que atraviesan”, definió Aguirre. Desde marzo último, se torna más imperioso que nunca pensar en esos términos.