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BIOMASA

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30/07/2020

Crean una empacadora para aprovechar mejor los residuos forestales

Crean una empacadora para aprovechar  mejor los residuos forestales
Crean una empacadora para aprovechar mejor los residuos forestales


El dispositivo permite estibar y secar grandes volúmenes de leña. Es un proyecto desarrollado por Bioenergía Andina. “Es un trabajo que depende de muchos actores, cambios culturales y ser valientes para tomar decisiones”, señaló el director técnico del proyecto, Germán Martínez.

Bioenergía Andina es un proyecto de Fundación INVAP en alianza con el BID Lab que busca estimular una gestión eficiente de energía para calefacción a partir de la utilización de residuos forestales. En los últimos días publicaron en las redes sociales las imágenes de la empacadora que fabricaron para el Centro de Residuos Urbanos Municipal. Es un dispositivo que permite estibar y secar grandes volúmenes de leña.

Germán Martínez es el director técnico del proyecto y un apasionado de la temática. “Todo material que no tiene una gestión adecuada, es basura. Y si se gestiona adecuadamente puede ser un producto o una materia prima. Este es el caso”, explicó.

Su rol es tratar de resolver todos los aspectos técnicos y tecnológicos de las distintas aristas del proyecto. Contó que la empacadora es parte de un sistema de empacado que están desarrollando en conjunto con Eco Forestales. “Busca optimizar las tareas de carga y descarga que tiene normalmente el trabajo de la leña”, comentó y agregó que el proceso incluye cortarla, trozarla, y después se estiva o guarda de una determinada manera para que se permita el oreado o secado de la madera. Luego se lleva al transporte que la distribuye.

El sistema busca que, en una sola operación, después del corte, el material que se acopia quede paletizado para poder moverlo con facilidad. Está agarrado por una malla que permite que entre el aire caliente y seque la madera. La malla permite que se pueda cargar luego con facilidad el material al camión que lo transporta.

Germán contó que en el predio reciben parte del residuo forestal de la ciudad. “Llega, se descarga, y comienza el trabajo de minería”, señaló y explicó que ese trabajo consiste en extraer la leña de bajo calibre, que son las ramas más gruesas. Se trozan y se estiva con este sistema que están desarrollando.

En tiempos de pandemia, el trabajo no se frena. Por supuesto, existen más limitaciones. “Los chicos son de fierro”, destacó, pero no están ingresando camiones con los residuos forestales. Por eso armaron un sistema de contingencia que permite que cuando lleguen, se guarda el material bajo techo para luego poder trabajar.

El objetivo es generar una cadena virtuosa que permita extraer un producto como la leña que genera trabajo, y, en definitiva, movilice las distintas aristas de la economía. Germán considera que los municipios que administran grandes volúmenes de residuos deben aprovecharlo.

La tarea no es sencilla. Germán dijo que llevan tres años y medio de trabajo y recién en los últimos meses se pueden ver los frutos. “Es que depende de muchos actores, cambios culturales y ser valientes para tomar las decisiones de probar algo nuevo”, señaló y remarcó que hace 40 años que el residuo forestal se desperdicia y lo aceptamos.

Desde Bioenergía Andina trabajan con la Secretaría de Energía del gobierno provincial y Germán observó que desde la secretaría están interesados en acercar mejores alternativas para los pobladores rurales de la Línea Sur. Por ejemplo, con el desarrollo de estufas más eficientes que se puedan alimentar del combustible que está en el lugar, como arbustos. “Hay mejores tecnologías que no son nuevas pero que acá no son muy comunes, como calderas que alimentan grandes y múltiples espacios con chips de madera”, explicó.

Por Daniel Pardo