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26/07/2020

Emaús El Bolsón, un lugar para albergar y alimentar a personas en situación de calle

Emaús El Bolsón, un lugar para albergar y  alimentar a personas en situación de calle
Emaús El Bolsón, un lugar para albergar y alimentar a personas en situación de calle

Se construyen instalaciones para Emaús El Bolsón, bajo un convenio firmado por el Obispado y la Comuna de dicha localidad. La apertura se prevé en breve para albergar y alimentar a personas en situación de calle. Padrinos: Emaús Bariloche. La tarea se desarrolla en el barrio Los Hornos, comunidad María Madre de los Pobres, que preside el sacerdote Ricardo Cittadini.

Luego de 4 años de ejercer como sacerdote en El Bolsón el cura decidió emprender, a partir de una estructura aun precaria, una casita para el funcionamiento de Emaús en dicha localidad. “Viendo la operatividad en la recepción comunitaria que tiene Emaús Bariloche (hogar para varones) y también Betania, el hogar para mujeres, tratamos de replicar Emaús Bariloche”, explicó el cura Cittadini en el programa “Mano y contramano” que se emite de lunes a viernes de 15 a 17 por El Cordillerano Radio (93.7).

Mencionó además que “hicimos un convenio entre el Obispado y el municipio local donde la iglesia ofrece la estructura, el voluntariado para el ropero, la cena y el desayuno y la Comuna nos ofrece los cuidadores de noche, porque lamentablemente es gente que tiene una historia difícil y hasta para dormir puede haber problemas”.

Situación de calle, alcohol, drogas. El padre dijo que “las presiones económicas, la falta de trabajo, el alcohol, las drogas, disturbios psicológicos, agresiones, hacen que llegue un momento en que se produce un portazo. Toda esta gente vivió, tiene su familia e hijos, muchas veces y con gran dolor no pueden comer y vivir en sus propios hogares y están condenados a vivir en situación de calle”.

Explicó que “detrás de nosotros hay un mundo y detrás de ellos hay cuatro mundos, con líos, con problemas, lo único que queremos, al igual que en Bariloche, es ofrecerles un poco de calor, intimidad, limpieza y que al otro día recomiencen. Este no es un hogar de corrección, sino simplemente de contención humana”.

Asimismo, refirió que “hay una humanidad quebrada por parte de ellos, los inviernos son terribles, con temperaturas muchas más bajas que las habituales, esto es abrir la puerta a quienes lo necesitan y entrarán todos los que puedan. El límite es simplemente el espacio físico, en cuanto terminemos de construir una estructura que nos han donado, ya tendremos la oportunidad de ofrecer la primera noche”.

Sobre cómo solventar los gastos, el cura indicó que “es un acto de fe, esto va más allá de la Iglesia Católica, ponemos la firma y el rostro nosotros, el obispo nos acompaña, el padre Pepe del Ñireco, con 12 años de experiencia, también nos acompaña, y todo el equipo de Emaús. Haciendo el bien, uno obtiene los recursos”.

Consultado por las actitudes de la sociedad sostuvo que “aquí ya tuve como las aguas divididas, porque algunos dicen ‘otra vez se les da cobijo a vagos y alcohólicos’, pero otros dicen ‘sigan adelante, si hace falta limpiar o hacer una sopa mis manos son para ustedes’, eso reconforta en estos tiempos difíciles porque el corazón del hombre siempre triunfa”.

La apertura sería a la brevedad, aún no hay fecha precisa, pero se trabaja con una estructura de base que se tiene que armar, “mejorar la calefacción, agua caliente, lavadero, en definitiva, lograr buenas condiciones higiénicas”, concluyó el sacerdote.

Juan Carlos Montiel