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DEPORTÓLOGO Y PEDIATRA

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21/07/2020

Santiago Kweitel: “Con los chicos, lo importante es tratar de tener hábitos saludables”

Santiago Kweitel: “Con los chicos, lo importante es tratar de tener hábitos saludables”
Santiago Kweitel: “Con los chicos, lo importante es tratar de tener hábitos saludables”

El deportólogo y pediatra Santiago Kweitel habló, en el programa “El Cordillerano entrena”, que conduce Carla Chiarandini, por El Cordillerano Radio, sobre la situación de la niñez en la cuarentena y las recomendaciones para ayudarlos a mantenerse saludables.

“La cuestión pasa porque los chicos son los que menos riesgo tienen de sufrir complicaciones severas por la infección por COVID, sin embargo, son los más limitados en sus actividades cotidianas. Entonces son los que más sufren el aislamiento”, explicó el profesional.

“Uno de los impactos más grandes que hay es en el ámbito psicológico”, señaló. “De estar ocho horas, o más, fuera de su casa, de repente pasan a estar todo el día en casa. Es difícil”.

“Con los chicos, lo más importante es tratar de tener hábitos saludables. Que coman saludable, tratar de que no estén ‘picoteando’ todo el día, que no coman mucha comida ultramanufacturada o muchos dulces”. Lo recomendado, “vegetales, frutas, carnes, pollo, pescado, lácteos, agua -no gaseosa-; fundamentalmente eso. Tratar de mantener cierta organización en las comidas, cuatro comidas y dos colaciones”.

Además aclaró que no está de acuerdo con que esté todo permitido en la cuarentena. “No les hace bien. Escuchás que hay chicos de 9 años que se duermen a las 3 o 4 de la mañana y eso no les hace bien, en sus rutinas, sus estructuras, su formación del yo y el superyo, todas cuestiones psicológicas”.

“Además, por otro lado, en el sueño, si bien el chico está durmiendo, pasan un montón de cosas biológicas muy importantes. Están los ritmos circadianos. Pasan cosas con las hormonas. Y una de las cuestiones que son realmente impactantes en la salud es que durante el sueño no REM, se libera hormona de crecimiento. Es una fase del sueño no REM. Entonces si vos tenés el sueño acortado, con las fases que no están bien delimitadas, que se ven influenciadas por el uso de las pantallas con las luces blancas y las luces azules, todo eso va a terminar impactando en el normal funcionamiento de los ritmos circadianos y, en este caso particular, en la liberación de la hormona de crecimiento, y puede terminar afectando en que el chico no crezca como debe crecer”.

“Una de las cosas que realmente me preocupa, más allá de banderas políticas, es que no haya políticas públicas para tratar a la gente en el aislamiento. Por ahora, está todo dirigido a que la gente no se contagie”, expresó. “Evitar que haya una gran diseminación del virus y que el sistema de salud esté preparado para aguantar, esas son cosas que hay que hacer. Pero no se habla de lo que la gente tiene que hacer en la casa”.

“Un chico que no duerme es un chico que no está de buen humor, que no va a rendir cognitivamente. Entonces en el cole, no le va a ir bien. Un chico que no está concentrado no puede hacer cosas coordinativamente más complejas. Si entrena mal dormido, lo que puede pasar es que se termine lesionando”, explicó.

Con respecto al tema de las pantallas, “yo creo que hoy cumple un rol muy importante, la escuela y lo social. Yo te puedo hablar de mis hijos que tienen clases por las plataformas y después tienen toda la vida social que pasa por ahí”.

Para sacarlos del sedentarismo, sin embargo, resaltó la necesidad de que la familia “busque espacios comunes para hacer actividad física”.

“Con un grupo de gente, organizamos una página en Instagram que se llama Club Atlético Salud. Y ofrecemos alternativas que tienen que ver con el movimiento y con lo recreativo también”.

“La realidad es que si yo tengo la posibilidad socioeconómica de que mis hijos vayan al club y jueguen más competitivamente, entrenan con los profes del club a través de alguna plataforma. Pero, según la Universidad Católica Argentina, en el informe de la deuda social y la pobreza, el 58 por ciento de los chicos no realizan actividad física extraescolar. Entonces, si el 58 por ciento no lo hace, no tiene acceso a nadie que los motive”.

El doctor Kweitel brindará el próximo sábado 25 a las 10 de la mañana una charla por Zoom sobre “Evaluaciones médico-deportivas en atletas infantojuveniles”.

“Desde Deportología Pediátrica, estamos haciendo varios ‘vivos’, que son charlas informales sobre temas formales. Yo dirijo la diplomatura en Medicina Deportiva Pediátrica de la Universidad Favaloro, hago cursos en una plataforma, pero me parecía que era el momento de ofrecer cosas más económicas para que lleguen a mucha más gente. Este es un encuentro de una hora y media, en donde les voy a transmitir un poco qué es lo que hago yo frente a un atleta infantojuvenil”. La jornada está dirigida a médicos, nutricionistas, preparadores físicos y kinesiólogos.

Sobre el trabajo con un atleta infantojuvenil, adelantó: “Se hace una evaluación clínica pediátrica y después todo lo que tiene que ver con lo funcional deportivo. Esa es la diferencia con ir a un pediatra y que lo revise y le haga el apto físico. También en base a los antecedentes del chico y la familia, se puede pedir estudios complementarios como una evaluación cardiológica, análisis de sangre, etc”.

Con respecto a la edad en que se pueden hacer estos test, explicó: “Depende de la intensidad del deporte, desde primaria, la evaluación deportológica corresponde. Depende de lo que hagan. Si hace educación física dos veces por semana, con que vaya al pediatra en general es suficiente. Pero yo tengo chiquitas de 9 años que hacen gimnasia artística y entrenan de lunes a sábados, cuatro horas por día, entonces eso es otra cosa. La elite del deporte es otra cosa”.

¿Con qué frecuencia tienen que estar activos los niños y las niñas hoy en día? “Según las recomendaciones de la OMS, la Sociedad Argentina de Pediatría y la gran mayoría de las sociedades científicas del mundo, hay que hacer una hora de actividad física, de intensidad moderada a vigorosa los siete días de la semana. Y a eso hay que sumarle tres veces por semana, entrenamiento de la fuerza”.

“Los chicos tienen que hacer fuerza. Hacer fuerza es estar vivo”, aseguró. Y con respecto a los mitos sobre los riesgos de entrenar la fuerza, explicó, “están muy arraigados en la sociedad pero no tienen base científica. Hay que luchar contra los mitos. Un chico que a los tres meses sostiene la cabeza, hace fuerza. A los seis meses, se sienta y está haciendo fuerza. Al año camina, también está haciendo fuerza, corre después. Y a los dos años no solamente hace fuerza, sino que suma el componente excéntrico, porque salta y cae. Entonces activa el CEA, el ciclo de estiramiento – acortamiento”.

“Lo que hay que tener en cuenta es que no es que antes no se hacía nada y ahora se hace todo. Hay que tener bien presente cómo progresar con las cargas, cómo es el aprendizaje técnico. Por otro lado, que el entrenamiento de la fuerza no es necesariamente pesas -se puede usar el propio peso corporal, bandas elásticas- pero también está incluido y se puede hacer”.

Para más información, se puede mandar un mail a [email protected], o al Instagram o al Facebook de Deportología Pediátrica.