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14/07/2020

¿QUÉ SERÁ DE…? José Fredy Hernández, el creador de Carreras de Calle

¿QUÉ SERÁ DE…? José Fredy Hernández, el creador de Carreras de Calle
¿QUÉ SERÁ DE…? José Fredy Hernández, el creador de Carreras de Calle

El hombre fue el principal impulsor de la Comisión de Carreras de Calle, que luego derivaría en la Asociación de Carreras de Calle que todavía hoy sigue en pie. Hernández fue elegido dirigente deportivo y además fue el fundador del Club Junior.

Hombre pujante y que hizo mucho por el atletismo, Hernández nació en un hogar muy humilde, pero con grandes valores. Su mayor logro fue haber comenzado a sentar las bases de la actual Asociación de Carreras de Calle. Más tarde fundaría el Club Junior, entidad que todavía compite en la Liga de Fútbol de Bariloche.

José Fredy Hernández nació en Puerto Montt el 1° de mayo de 1948. Hijo natural de María Ignadelia Hernández, tuvo dos hermanos, María Rosalva Hernández y José Edgardo Hernández. El hombre vivía en Comodoro Rivadavia y vino de vacaciones el 11 de diciembre de 1967 y se enamoró de la ciudad y ya se instaló. Aquí, contrajo matrimonio con Yaneth Mansilla y hace 46 años que están juntos, tuvieron tres hijos, Pamela, Adriana y Junior.


Junto a su esposa y sus tres hijos.

A Bariloche arribó cuando tenía 19 años y a los tres días ya estaba trabajando en el Hotel Flamingo, donde comenzó a relacionarse con el ambiente deportivo local. Había terminado sus estudios primarios en Comodoro Rivadavia, lugar al que regresó 32 años después.

La primera época de las carreras barriales

Corría el año 1980 y en diferentes barrios de Bariloche se organizaban campeonatos de atletismo de dos o tres fechas. Todo era barrial, a pulmón, cada barrio hacía las cosas a su manera y como podía, pero con mucho esfuerzo. Recuerda Hernández que “Pamela ya había corrido alguna competencia y había salido segunda. Un día estábamos almorzando en mi casa y se corría una de las fechas en el barrio Nicolás Levalle. Adriana nos cuenta que quería correr, entonces apuramos el almuerzo y nos cruzamos. Salió última pero le gustó mucho. Yo en esa época jugaba al fútbol para El Cóndor y comencé a seguir la campaña de Adriana”.

“La gente sana me llamó la atención”

Fredy Hernández expresa que “yo en el fútbol veía que había mucho alcohol, y no me gustaba mucho, pero siguiéndola a Adriana comencé a ver que en Carreras de Calle había gente muy humilde, trabajadora, pero no vi una sola gota de alcohol, y eso fue lo que realmente me gustó, que estaba lleno de gente sana. En los años 86, 87, inclusive 88, cada barrio hacía sus campeonatos y entre los barrios había como una disputa para ver quién entregaba los trofeos más lindos. Todos hacían campeonatos, los barrios Mallín, Levalle, Malvinas, Alborada, 10 de Diciembre, los de la calle Anasagasti, Elflein, todos hacían tres fechas. La gente por eso de los trofeos, es como que se empezó a cansar y luego nadie quería organizar”.


Su vida hoy transcurre en paz y tranquilidad.

Llega Carreras de Calle

Con una excelente memoria y repasando su gran aporte dirigencial al deporte local, Fredy Hernández indicó que “era el mes de febrero de 1991 y comencé a hablar con gente, con cada persona de cada barrio, diciéndoles que no había que pelearse, que teníamos que hacer una reunión.

Finalmente pactamos hacerla en el colegio del barrio Las Quintas. Fue una sola persona, de apellido Cheuqueman, del barrio Malvinas. Nos quedamos hablando y nos propusimos no darnos por vencidos. Recuerdo que inclusive pusimos un aviso en la radio y volvimos a convocar a la gente. A la siguiente reunión éramos diez y al próximo martes veinte. Allí formamos una comisión para hacer las carreras, queríamos hacer un campeonato de marzo a junio y otro de septiembre a diciembre”.

El comienzo de algo lindo

Como todo inicio, costó. Hernández contó que “el arranque la verdad costó, pero fue muy lindo. Sabíamos que teníamos que ponerle alegría a las competencias de los chicos. Hablamos de comprar un equipo de música para darle ritmo y llamar a los corredores por parlante. Eso creo que fue muy bueno, fue lo que hizo la diferencia en Carreras de Calle. En el primer campeonato, todos los barrios querían tener su fecha, así que tuvimos que hacer un sorteo, porque no podíamos hacer tantas fechas”.

Todos ponían su granito de arena

Quien fuera “Dirigente del año” en 1994 indica que “cada barrio tenía su grupo de gente y no eran pocas las personas, llegamos a tener 60 o 70 personas trabajando en Carreras de Calle, era una competición sana, todos trabajaban, nadie preguntaba ‘¿qué hago?’, cada uno sabía lo que se tenía que hacer. Se marcaba el circuito, había banderilleros y a todos había que darles el lugar, era tanta la gente que se turnaban por fines de semana para ayudar.


Fredy junto a Pablo del Río en una entrega de premios de Carreras de Calle.

Gran crecimiento

José Fredy Hernández se asombra con los números al indicar que “Carreras de Calle se convirtió en un boom, llegamos a tener 210 atletas corriendo, todo era alegría, los chicos se enganchaban, los padres hacían lo mismo, esto no era Fredy Hernández, había un gran equipo detrás con grandes responsabilidades. Me acompañaban, Pablo del Río, Guido Llanca, Adriana Hernández, Claudia Yones, Cristina Bahamonde, Gladys Torres, eran muchos y seguro me voy a olvidar de tanta gente que hizo posible esto”.

Entrega de premios a lo grande

Hernández cuenta que “recuerdo que la primera entrega de premios la realizamos en la escuela 325. Unas semanas antes hablamos con la comisión y les dije que quería hacer un chocolate para todos los chicos. Todos me miraban asombrados y me preguntaban cómo lo haríamos. Lo hicimos, fueron 250 personas y todas tuvieron su vasito con chocolate. A la siguiente y con la experiencia de la anterior les dije que quería hacer una cena para 500 personas. La gente se enganchó, le pedimos a las juntas vecinales que nos den una mano, juntamos muchos cajones de pollos, fue una gran cena. Con los trofeos nos daba una mano Provincia y la Municipalidad”.

Todas las categorías

Con un dejo de emoción, Hernández recuerda “teníamos todas las categorías. Las de iniciación, pasando por chicos, jóvenes, adultos, era muy grande la participación. Creo que todos lo pudimos hacer por el apoyo de nuestras familias. Siempre digo que si no tengo ayuda de mi casa, de mi señora e hijos no se puede hacer nada. Y fue así, cada uno de los integrantes de esta comisión tenía el apoyo de sus familias”.

Chau calle, hola fútbol

Hernández sostuvo que “fue en el año 2000 cuando decidí dar un paso al costado, un poco cansado y para darle paso a la juventud a que siguiera el camino. En el 2001, creo que un poco aburrido, le dije a mi familia que quería formar un equipo de fútbol, cuando me dieron el visto bueno, comencé a buscar gente y lo logramos, hoy es un club que anda, que está en la Liga de Fútbol de Bariloche, yo sigo un poco metido en la comisión, pero no tanto. Es un equipo de barrio que formamos con gente de El Progreso, Arrayanes y otros barrios más de Bariloche. Gente muy trabajadora que le gusta colaborar con los espacios y los jóvenes”.

“El deporte me dio todo”

El gran impulsor de Carreras de Calle apuntó: “a mí el deporte me dio todo, Carreras de Calle me dejó todo. Yo nunca cobré un centavo, es lo que deben hacer los dirigentes. Hoy entre esas cosas que me dejó todavía me cruzo con gente de esa época y charlamos. Fue todo muy lindo, una época hermosa, todo el mundo te apoyaba. Yo tendría que hacer una lista muy larga de agradecimientos a la gente, a todos los barrios de Bariloche.

Empezábamos a trabajar el 25 de febrero y a partir de ese momento con rifas, venta de empanadas, se comenzaba a juntar el dinero para los trofeos, inclusive fuimos varios los dirigentes que metíamos la mano al bolsillo cuando no alcanzaba, por suerte siempre llegamos bien a todo.

Fueron muchas las generaciones que pasaron, siempre le digo a los pibes que hagan deporte, que cumplan, que se comprometan, el deporte es lindo, hace a la gente sana”. Desde el año 1991 hasta el 2000 Fredy Hernández fue parte fundamental en la Comisión de Carreras de Calle, el primer paso de la asociación. Hoy, con algunas participaciones esporádicas en el Club Junior, disfruta de la compañía de su señora, Yaneth, y sus nietos, en la paz del hogar.

Martín Leuful