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HISTORIAS DE PASIÓN

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14/07/2020

Josefina Peres: “Me tocó seguir su camino y terminar lo que había empezado”

Josefina Peres: “Me tocó seguir su camino  y terminar lo que había empezado”
Josefina Peres: “Me tocó seguir su camino y terminar lo que había empezado”

La jefa de proyecto SAOCOM, Josefina Peres sigue orgullosa desde Bariloche los días previos al lanzamiento del satélite en Cabo Cañaveral. Recordó a su padre, físico de la CONAE, y admitió que la cuenta regresiva será un momento especial y conmovedor.

La idea de la presumible frialdad que envuelve el trabajo preciso, exhaustivo, casi perfecto, de un satélite se desarma con la prueba del nudo en la garganta que provoca -por ejemplo- para Josefina Peres, jefa del proyecto, solo imaginar la cuenta regresiva del lanzamiento del SAOCOM 1B.

La ingeniera electrónica espera orgullosa el acontecimiento que pondrá en órbita el satélite argentino. El trabajo fue arduo, extenso. Y, además, la pandemia fijó sus reglas de juego. En Estados Unidos pidieron que la delegación de INVAP que viajó se realice los tests. Debieron quedarse 9 días asilados en un hotel cumpliendo de forma estricta con el protocolo. Viajó con ellos un profesional de seguridad e higiene para asistirlos en todo momento.

“El escenario es complicado, pero pudimos planificar, se pensó en modo pandemia”, describió Josefina en “Refugio Radio” que conduce Marcela Psonkevich en El Cordillerano (93.7). Aclaró que no se habla de fecha de lanzamiento, sino de ventana, “porque hay muchos factores que deben darse para que se pueda lanzar. El factor clima, por ejemplo, y en Florida suele haber tormentas”. Está previsto que suceda entre el 25 y 30 de julio.

Para Josefina las historias que abrazan al SAOCOM transcienden la relevancia del proyecto en sí. Su padre era físico y trabajaba en la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). Murió en enero de 2005 y en diciembre entró a trabajar en la misión. “Me tocó seguir su camino y terminar lo que había empezado junto a su jefe y amigo. Fue una doble emoción haber lanzado el SAOCOM 1A y ser jefa de proyecto”, admitió y aclaró que el proceso siempre será conmovedor.

Y supone que esta vez será aún más emotivo porque hubo que trabajar con la enredada vida en pandemia. Contó que originalmente el lanzamiento estaba previsto en Estados Unidos y Córdoba. “Estados Unidos es el equipo que hace las últimas tareas de integración del satélite, prueba su funcionalidad”, explicó y agregó que una vez que se lanza, el control lo toman en Córdoba, en el centro de control de emisión. Y desde Bariloche, un equipo que lidera de ingenieros e ingenieras brindará el soporte ante cualquier falla, ellos serán los acompañantes del grupo de operaciones.

Josefina contó que prefirieron establecer este esquema y no viajar a Córdoba, como sucedió con el lanzamiento del SAOCOM 1A para evitar cualquier riesgo vinculado a la pandemia. Por eso surgió la alternativa de trabajar de forma remota desde Bariloche.

La ingeniera decidió en 2013 vivir en Bariloche para estar más cerca del proyecto. Antes, había trabajado en la parte de ingeniería en sistemas. Cuando finalizó la etapa de papeles, le tocó ser responsable del radar. Y el modelo físico estaba en INVAP. “Así que dije me voy, y en esos viajes me encontré con mi compañero de vida. Ya nos conocíamos de la facultad”, contó. El amor nació junto al SAOCOM, ese proyecto que comenzó su padre.

Josefina contó que hace unos días hicieron la cuenta regresiva simulada y la emoción se coló entre tanta concentración. “Quizá la pandemia nos pone a todos más sensibles”, conjeturó, aunque resulta evidente que a ella la vida le puso un radar en el camino para construir historias de amor.

Por Daniel Pardo