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LLAMADO A LA SOLIDARIDAD

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13/07/2020

La iglesia Metodista Pentecostal alberga a personas en situación de calle pero se está quedando sin alimentos

La iglesia Metodista Pentecostal alberga a personas en situación de calle pero se está quedando sin alimentos
La iglesia Metodista Pentecostal alberga a personas en situación de calle pero se está quedando sin alimentos

Luego de iniciada la cuarentena establecida por la pandemia de COVID-19, fueron surgiendo serios inconvenientes con respecto a un sector de la sociedad que no podía cumplir el “Quedate en casa” por no contar con un hogar. A ese grupo se sumó otro, algunos beneficiarios de Emaús a los que les era imposible acatar el encierro por problemas de adicciones, y por medio de una articulación entre las instituciones finalmente se encontró un espacio.

Claudio Vera, pastor de la iglesia Metodista Pentecostal de calle Vilcapugio 1033, comentó que “desde el COE se hizo un llamado al Consejo de Pastores de Bariloche para ver si podíamos albergar a esa gente en alguna de nuestras iglesias” y así fue.

Cada día se sigue sumando gente y ahora Vera aunque con gran pesadumbre, ha tenido que decir que no porque ya no cuentan con más espacio y los alimentos están escaseando.

Desde esa iglesia asistían de manera permanente a 20 familias “era con insumos que juntábamos nosotros pero dejamos de hacerlo para ayudar a las personas que albergamos durante la cuarentena”.

En la planta baja están viviendo hombres que concurren habitualmente a Emaús, “desde el Hogar nos siguen trayendo los insumos para ellos pero los estamos repartiendo con la otra gente porque si no, no comen” aclaró. En la planta alta cuentan con una cocina y se puede ver en el piso la fila de colchones.

“Tratamos de colaborar pero estamos llegando al límite de recursos y la situación económica ya no permite que mucha gente que colaboraba lo siga haciendo aunque quiera”. El pastor ha pedido al municipio que se acerque alguien a ver cómo están los que allí se albergan y qué necesitan. Es indispensable conseguir otros espacios porque los que están en funcionamiento ya no dan abasto.

“Se deben abrir otros lugares pero hay que ver quién va a alimentar a esas personas, porque es algo que se va prolongando en el tiempo y los recursos se agotan” afirmó.

Vera detalló “nosotros tuvimos que armar guardias que cubran las 24 horas con voluntarios de la iglesia, hay una chica albergada, entonces se debe quedar una mujer, por seguridad, han armado turnos para la cocina, y el cansancio se está haciendo notar”.

Han ido surgiendo también situaciones conflictivas a causa de la convivencia entre gente que no eligió estar allí “no son cosas a las que estemos acostumbrados, algunos han querido beber adentro del templo, otros llegan enojados o con amigos a cualquier hora y no entienden que esto no es un hostel”. Una gran cadena de voluntades que se va desgastando a lo largo de estos casi tres meses.

Se puede ayudar

Dada la situación que están atravesando, piden a aquellos vecinos o comercios de la ciudad que puedan darles una mano para continuar asistiendo a las 20 personas que albergan.

Se puede colaborar sobre todo con insumos frescos, como carne, pollo o verduras, porque según las palabras del pastor, hace días que los tienen a arroz y fideos.

Aunque sea en pocas cantidades, entre todos, se podrá continuar cubriendo las cuatro comidas. Pueden acercar las donaciones a la iglesia en Vilcapugio 1033.

Susana Alegría