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08/07/2020

Guillermo Sardi contó su experiencia como entrenador personal de Maradona

Guillermo Sardi contó su  experiencia como entrenador personal de Maradona
Guillermo Sardi contó su experiencia como entrenador personal de Maradona

“Tuve la suerte de llegar a Diego por intermedio de un alumno mío, Matías Morla, que es el abogado y el representante”, contó Guillermo Sardi. “Yo ya lo conocía. Lo evalué cuando era ‘Cebollita’ en Argentinos Juniors. Yo trabajaba con Néstor Lentini, en su centro de deportología, que estaba en Olivos en aquella época. Y un día cayeron los infantiles, casi juveniles, de Argentinos Juniors. Estaba Diego Maradona y sabíamos que era bueno, pero era uno más. Y después con el tiempo lo volví a evaluar, cuando él estaba a punto de estar en la Selección Argentina, en la época de Bilardo. Años después lo reencontré”.

“Diego tiene un problema cardiológico muy interesante debido a tanta ingesta de cocaína. A él le funciona el 40 por ciento del corazón, pero te hace pasadas a 14 en la máquina. Lo hacía porque ya no puede correr, por el tema de las rodillas y los tobillos. Cuando estaba yo, lo hizo. Trabajamos con un equipo médico, con Lentini que estaba trabajando con el Dubai y con un kinesiólogo que es parte de mi equipo, Nicolás Tafarel, y con otras personas de su núcleo”.

Con respecto al entrenamiento de Diego, señaló: “Entrenando él sabe más que el personal. Él sabe dónde está el oblicuo, donde está el isquiotibial, qué ejercicio puede hacer y qué ejercicio no puede hacer. Además él tuvo muchos entrenadores personales”.

“Es difícil”, continuó. “Es de público conocimiento que toma muchos ansiolíticos y está medicado. Está con un médico (Leopoldo Luque) ahora y está un poco mejor. Bajó un poco de peso y camina mejor. Lo están tratando, y hoy lo podemos decir porque ya salió en todos los medios. Había tenido problemas severos con el alcohol, y subió de peso. Eso lo ponía mal porque no podía jugar al fútbol tenis, su gran pasión. Él ahí demuestra y sigue con su ego de dotado. Porque él con los pies hace lo que quiere. Es como si tuviera manos en los pies”.

“Está con dificultades. Lo que pasa es que él tiene mucha actitud cuando tiene ganas”, contó. “Hay que tener en cuenta que, desde los 10 años, tiene una pelota de fútbol en los pies. A los 11 empezó a entrenar y hoy tiene 59. Entrenó treinta y pico de años a nivel profesional. Después siguió haciendo cosas y después tuvo el gran problema de la adicción. Pero el cuerpo tiene un lenguaje y cuando el cuerpo habla hay que escucharlo”, señaló. “Él sabe que lo necesita pero hay cosas que le pegan muy duro”.

Además resaltó el impacto de lo mediático. “En 50 metros, un día que salimos a caminar por Puerto Madero, juntó 200 personas. Estábamos en la oficina y le dije de ir a trotar un ratito al parque. Había medios, de todo. Llegamos al parque y tuvimos que volver. No pudimos hacer nada”, relató. “En un shopping en Dubai, no podía ir caminando solo. Esas son las cosas que pasan con Diego o con Messi, o con cualquier personaje de estos”.

“Yo tengo mil anécdotas. Por ejemplo, la gente veía una foto posteada en las redes sociales y me llamaban a mi teléfono, que no sé de dónde lo sacaban, para decirme llorando, por favor, si podían ir a conocer a Diego”. Y también mencionó la existencia de una “iglesia maradoniana, hay un culto, existe acá y en Italia”.

Con respecto a los entrenamientos, contó que “cuestionaba los ejercicios pero los hacía. Y una vez que se enganchaba con el entrenamiento, le iba bárbaro porque a él le gusta y le hace falta a su cuerpo”.

“Ahora con Luque están cumpliendo un plan y, con el kinesiólogo, lo están ayudando con un elíptico y una bicicleta fija, y con una dieta bastante estricta”, contó. “Está bajando de peso y le va a venir bien por su problema cardíaco”. Y resaltó, “tiene una voluntad de hierro”.


EPIGRAFEFOTOSARDI. Diego Maradona junto a Guillermo Sardi.