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COVID-19

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14/06/2020

Científicos trabajan en la posibilidad de establecer barreras epidemiológicas en la ciudad

Científicos trabajan en la posibilidad de establecer barreras epidemiológicas en la ciudad
Científicos trabajan en la posibilidad de establecer barreras epidemiológicas en la ciudad

En el contexto de la actual pandemia, resulta interesante estudiar la posibilidad de implementar barreras epidemiológicas parciales dentro de una ciudad. Leandro Da Rold es docente del Instituto Balseiro: “mostraremos un modelo muy simple de evolución de los contagios, con el cual estudiamos la posibilidad de dividir una ciudad en sectores y establecer barreras parciales, para analizar cómo el flujo de personas entre sectores diferentes afecta a la epidemia”, explicó el científico.

El profesional realizó declaraciones sobre las barreras epidemiológicas a través del programa “Mano Y Contramano” que se emite de lunes a viernes de 15 a 17 por El Cordillerano radio (93.7). Allí indicó que “estuvimos haciendo algunas propuestas relacionadas con la pandemia. Con un compañero que trabaja en la UNSAM (Universidad Nacional de San Martín) y con dos estudiantes de un doctorado del Intituto Balseiro (IB), con ellos pensamos algunas estrategias para mitigar la expansión, la propagación del COVID-19. Pensamos y propusimos algo mas aplicable a un contexto para algún un lugar en donde haya una tasa mas alta de contagio de la que hay en Bariloche” y agregó que “aca si bien siguen habiendo casos por suerte ha bajado bastante, en algún momento cuando hubo dos o tres brotes fuertes, que tuvieron que ver con instituciones, en particular en la policía aeroportuaria o en el hospital, donde existieron varios casos juntos y luego hubo otro brote en un barrio de la ciudad, y eso nos hizo pensar en que Bariloche podría entrar en un régimen parecido a lo que ocurrió en otros países, donde crecieron mucho lo casos. Sin embargo hoy en Bariloche parece una situación, por ahora, mas controlada, en el sentido que los reportes son  de unos pocos, dos, tres o cuatro casos nuevos por día”.

Asimismo, señaló: “lo que nosotros propusimos y que se puede aplicar hoy es más para una situación -por ejemplo- como lo que ocurre en la ciudad de Buenos Aires o en el AMBA /Area Metropolitana Buenos Aires) o en el Chaco, que son lugares donde hay circulación comunitaria del virus, con cientos de casos positivos por día y lo que ocurre cuando hay tantos casos es que no se puede hacer un seguimiento caso por caso, no se puede contactar a la persona, no se puede rastrear cual fue el origen del contagio. Cosa que antes se podía hacer, no se si ahora se puede, pero aca no está descontrolado”.

Dentro de la tarea desarrollada: “la idea es ver de quién se contagio una persona, rastrear a todas las personas que estuvieron con la persona contagiada, dónde estuvo las últimas 48 o 72 horas y detectar con qué personas y de esa manera se controla quienes son las personas que podrían estar contagiadas asi queda todo cubierto, porque hoy no se sabe bien quienes están contagiados y quienes no, ya que el virus tiene esta particularidad de tener un período en donde no se sabe si la persona es portadora o no y eventualmente hay personas que no presentan casi síntomas o muy leves durante toda la gestación de la enfermedad y por eso es muy difícil detectarlos”.

Da Rold refirió: “nosotros hicimos un estudio donde proponemos, en estos casos donde hay circulación comunitaria con muchos contagios, analizar la posibilidad de partir una ciudad en zonas, idealmente sectorizarlas de manera tal que los sectores donde hay mayor densidad de personas afectadas sean considerados sectores diferentes con menor densidad de personas infectadas” y agregó que entonces: “establecer entre un sector y otro lo que llamamos barreras epidemiológicas parciales, porque no se aisla por completo esa zona de la ciudad, con un flujo de personas que puede ingresar a esa zona para llevar los servicios esenciales, para atender a la gente que está allí y hacer una atención de necesidades para que las personas no salgan por algún motivo”.

En este sentido, el científico señaló: “intentamos estudiar si podría ser útil o no partir una ciudad así, por sectores de densidad poblacional, con números de personas infectadas y regular el flujo de personas que pasa de algún lugar a otro y si esto podría ser útil para mitigar la propagación de la enfermedad, ya sea haciendo la propagación mas lenta y permitiendo tomar medidas cuando uno ve que comienza el contagio de un lugar a otro”.

Por otra lado, también mencionó: “hacer una cosa cuantitativa es muy compleja, requiere por un lado conocer con mucha profundidad los parámetros reales de las poblaciones, de las densidades, de las características de la enfermedad, es bastante complejo pero si es mucho mas simple hacer un estudio un poco mas cualitativo, en cuanto a indicar qué tipo de configuraciones tiene una ciudad y de qué manera se podría hacer para predecir con precisión los números, suficientes datos para saber qué medidas podrían ser positivas o no”.

Consultado sobre la actualidad y llevar el sistema a la práctica dijo que “lo que vimos es que si uno tiene un foco en algún barrio se puede establecer una barrera en dicho lugar, un cordón alrededor del barrio, de manera tal de establecer una barrera intermedia para el foco y para el resto de la ciudad. Controlar los flujos de estos tres sectores y esto establecería que si en el resto de la ciudad no hay ningún infectado fomentar levemente la movilidad en el resto de la población” e insistió: “fomentar la actividad y si los infectados del foco comienzan a propagarse hacia afuera del lugar donde esta el foco, habría una primera barrera de contención y eso permitiría cuando empieza a crecer el número de personas infectadas, en ese cordón que está rodeando el foco dar el tiempo necesario para bajar la actividad en el resto de la ciudad, hacer mas estricto el flujo entre dos sitios y evitar así que el contagio se propague al resto, sin restringir toda la movilidad. Así es posible una estrategia que se podría utilizar para mitigar la propagación y evitar todas las dificultades que trae la pandemia”.

Bariloche tiene la particularidad que no hay zonas tan densamente pobladas, “como hay en otras ciudades, si bien hay lugares con edificios, no hay como en otras y entonces debería ser mas fácil evitar estos contagios que se dan, tan intensos, en otros lugares donde hay edificios de 10 pisos uno al lado de otro, donde vive mucha gente una pegada al lado de otra, si bien en algunas zonas de esta ciudad hay una cierta densidad, en muchos lugares la gente no vive tan pegada”.

Explicó el profesional: “si ac empezaran a crecer los casos y se diera la particularidad de que ocurra en forma mas alta, no debería ser tan difícil establecer un primer perímetro en zona y un segundo perímetro para una zona de mayor transición con alguna circulación de personas en ese cordón y luego desde ese cordón al resto de la ciudad”.

Por último Da Rold sostuvo que “Bariloche si bien es muy extensa, no tiene muchas calles que conecten los distintos lugares de la ciudad, hay barreras naturales y si uno quisiera aislar el centro del resto, se podría aislar con mas facilidad, entre al Alto, el Este y el Oeste ya sea por lo puentes y las avenidas que conectan, hay como unas pocas arterias, que si se diera esta situación, si hiciera falta y el gobierno local si decidiera aplicar esta estrategia sería factible se podría realizar, esperemos no llegar a eso”.

El Curriculum Vitae (CV) de Leandro Da Rold indica que desarrolla su actividad como investigador en el grupo de Partículas y Campos del Centro Atómico Bariloche. Trabaja en Física de altas energías, fenomenología del Modelo Estándar de partículas elementales y nueva Física a la escala del TeV. Además es profesor de la carrera de Física del Instituto Balseiro y miembro del Consejo Académico de esa institución.