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26/05/2020

Apareció la bicicleta que le habían robado a "Popeye"

Apareció la bicicleta que le habían robado a "Popeye"
Apareció la bicicleta que le habían robado a "Popeye"

Pese a la angustia de un primer momento ante la noticia del robo de la bicicleta al querido bombero Voluntario Popeye, aproximadamente a las 13 horas se confirmaba que había aparecido en el barrio El Frutillar.

Es el medio de movilidad que utiliza a diario para asistir al cuartel ante una emergencia por lo que Olavarría se mostró muy dolido al momento de contarles a sus compañeros la desgracia.

Ahora todo ha vuelto a la normalidad, sumando la demostración de cariño que la gente, en querer colaborar y darle una mano.

Esa bicicleta se la habían regalado sus compañeros de la Asociación al cumplir 25 años de servicio por lo que tenía un valor sentimental muy grande para Popeye.

A medida que la noticia del robo se fue conociendo por las redes sociales, la gente estuvo atenta y fue una niña del barrio El Frutillar quien la encontró entre unas malezas. Dieron aviso a la policía quienes avisaron la buena nueva al bombero y en pocos minutos ya la tenía nuevamente en su poder.

Esta clase de situaciones más allá de lo angustiante del primer momento,  ha servido para que Jorge Olavarría sintiera una vez más el cariño de parte de la comunidad y de sus propios compañeros de los diferentes cuarteles de la ciudad.

Reconocimiento

Popeye ha logrado ganarse en base a su vocación de servicio, el cariño y reconocimiento de la gente. A Jorge Olavarría ya nadie lo llama por su nombre, simplemente por su apodo.  Se lo pusieron cuando fue soldado del Ejército y desde entonces que lo lleva orgulloso.

Jugaba en Estudiantes Unidos y fue el técnico Beto Agostino quien le propuso acercarse a Bomberos Voluntarios, ingresó en 1989 y por tres años fue parte del grupo de aspirantes. De manera paralela era canillita del diario Bariloche, luego de El Cordillerano y del Río Negro.

Desde entonces que cada sábado participa de las capacitaciones, por lo que la experiencia que ha sumado a lo largo de su carrera de voluntario es muy amplia, ganándose el respeto de sus compañeros y sobre todo, de los que recién ingresan a la institución. Siempre dispuesto a compartir sus conocimientos.

Con el correr de los años las cosas han cambiado, ya no debe utilizar más la chaqueta de cuero y las botas de goma, contando en la actualidad con el equipamiento necesario tanto en estructural como en los accesorios precisos.

En cada salida lo primero que piensa es que sus compañeros tienen familia y tiene que cuidarlos, sabiendo que ellos sienten lo mismo.

Susana Alegría