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LEONARDO UCHIUMI

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12/05/2020

“Es emocionante ver cuando un hígado implantado vuelve a recibir la sangre y el paciente despierta”

“Es emocionante ver cuando un hígado implantado vuelve a recibir la sangre y el paciente despierta”
“Es emocionante ver cuando un hígado implantado vuelve a recibir la sangre y el paciente despierta”

El coordinador de CUCAI Río Negro se refirió al último operativo de donación multiorgánica que se realizó en General Roca. Habló de las emociones. Dijo que inevitable que los sentimientos se mezclen con su responsabilidad. “Si no los tenés, es imposible trabajar en esto”, aseguró.

En los últimos días se difundió el exitoso operativo de donación multiorgánica y de tejidos en Río Negro. Fue el primero en el complejo contexto que presenta la pandemia de COVID-19. Leonardo Uchiumi es el coordinador de CUCAI Río Negro y compartió su impresión de un operativo que implicó la participación de 120 personas. Y se refirió, además, a las emociones que, inevitablemente surgen cuando transita este intenso recorrido entre la muerte y la vida.

“Los médicos tenemos una imagen de fríos y distantes. Pero la verdad es que la empatía es muy importante en todo esto”, aseguró convencido Leonardo. Contó que primero el sistema de salud tiene la responsabilidad de intentar salvar una vida, y cuando eso no es posible, hay que seguir trabajando por los pacientes que están en la lista de espera. “Y tenemos un compromiso con ellos también, son la segunda responsabilidad”, definió.

El médico comentó que le tocó vivir la experiencia de trabajar en los equipos de trasplante y ahora en la gestión y trabajo para la generación de donantes. Hay una doble carga, reconoce. “Es realmente impresionante y emocionante ver cuando un hígado implantado vuelve a recibir la sangre, cuando se desclampea. Y esa persona, que quizá estaba en coma porque estaba inconsciente, vuelve a despertar. Es muy fuerte”, relató.

Explicó que hay órganos como el corazón, el pulmón, el hígado, que son fundamentales para la vida. Y un trasplante le cambia la vida de una forma rotunda. “Incluso el de córnea, que parece relativamente sencillo -sin embargo, faltan muchos donantes-, a una persona le permite reinsertarse en el mundo laboral y también en la sociedad. Pueden volver a ver a un ser querido, un abuelo, un hijo”, describió y observó, entonces, que es inevitable que los sentimientos se impregnen todo el tiempo con su trabajo. “Si no los tenés, es imposible trabajar en esto”, apuntó.

Por supuesto, luego llega un segundo capítulo que también es muy emotivo. El agradecimiento eterno de los trasplantados. Esas segundas oportunidades que permiten “la ciencia y la voluntad de la gente que decidió ser donante”.

Operativo en pandemia

Sobre el último trasplante que se desarrolló en el Clínica Roca, Uchiumi aclaró que la gente suponía que no era posible el trasplante durante el aislamiento. Por supuesto, apuntó, disminuyeron los donantes porque hubo menos accidentes con traumatismos de cráneo grave que evolucionan a la muerte encefálica. Aunque también suceden los accidentes cerebrovasculares que, algunos, también evolucionan a la muerte encefálica.

El responsable de CUCAI Río Negro destacó el funcionamiento del sistema de salud que trabajó en forma conjunta con el sector privado. Un equipo de profesionales viajó desde Rosario, el hospital de Viedma trabajó para descartar COVID-19, una nueva exigencia que se incluye en los donantes.

Ambulancias, policía, más de 120 personas en el operativo se pusieron a disposición para que el final de la historia se encuentre con la ablación multiorgánica y con el trasplante de órganos. La vida después de la muerte.

Daniel Pardo