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INTEROPERABILIDAD CLÍNICA

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12/05/2020

Intercambio de datos en la lucha contra la pandemia

Intercambio de datos en la lucha contra la pandemia
Intercambio de datos en la lucha contra la pandemia

Las sociedades del mundo están viviendo un momento único. La pandemia causada por el coronavirus ha impactado a todos los sectores de la economía, y especialmente en el sector de salud. Los profesionales de la salud son indispensables en este momento de crisis sanitaria.

Es evidente que los profesionales sanitarios se encuentran en la primera línea de “combate”. El riesgo del contagio causa gran preocupación en las personas que tienen que enfrentar al poderoso enemigo invisible y además proteger a la población.

El especialista Claudio Santos, opina que “en esta lucha, los líderes del sector de salud deben también focalizarse en la integración de los datos clínicos para ayudar a mejorar la atención y los diagnósticos en esta crisis” y agrega que “contar con acceso a datos confiables sobre las condiciones de los pacientes en la evolución de la pandemia es algo crítico y fundamental. De esta forma, la integración e interoperabilidad entre sistemas e instituciones se hace necesaria más que nunca”.

El intercambio de información clínica entre organizaciones de salud que utilizan tecnologías diferentes permite garantizar la continuidad del trabajo asistencial. De eso se trata la interoperabilidad: hacer posible que todos los actores del sistema de salud puedan compartir datos y documentación electrónica sin alterar la seguridad y la confidencialidad.

En efecto, interoperar entre los diferentes niveles de cuidado (primario, secundario y terciario) y entre los sectores públicos y privados traerá una mayor claridad en los desafíos que se presentan, pues allí están los datos para una mejor comprensión de la situación.

La Red Nacional de Salud Digital (se propone lograr la interoperabilidad entre los sistemas de información de las organizaciones de salud de todo el país) que empezó a desarrollar el Ministerio de Salud es un proyecto parecido, que permite a los médicos acceder a la información de salud de los pacientes sin importar dónde se hayan atendido.

Obviamente la tecnología es vital para luchar contra la pandemia. De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los tests en masa colaboran en forma considerable para la disminución de los riesgos. Por otro lado, la disponibilidad de esos resultados debe ser rápida, ayudando a la seguridad de los pacientes ya que las bases de datos facilitan un mejor control de los casos confirmados. Asegurar el intercambio de informaciones entre los laboratorios, hospitales y los gobiernos es fundamental para un abordaje eficiente en la lucha contra el COVID-19.

Santos dice que “este es uno de los beneficios de contar con una estrategia de interoperabilidad, la cual debe estar alineada con las políticas de salud pública de los gobiernos y con las mejores prácticas del sector privado para la reducción de los riesgos. Estas acciones deben ser parte de un conjunto de esfuerzos que sumados, pueden auxiliar a la lucha contra el virus”.

Asimismo el profesional explica que “una plataforma de interoperabilidad, incorporada a los sistemas públicos y privados, permite maximizar los beneficios de soluciones de teleconsultas, las cuales ayudan enormemente en el proceso de tratamiento del paciente desde su casa. Por ejemplo, por medio de una app instalada en los smartphones de los pacientes, se puede recolectar información simple como síntomas y realizar un seguimiento de la evolución del cuadro en un individuo sin que este precise salir de su casa. Esos datos pueden incorporarse a los registros electrónicos de los hospitales, que logran así contar con una visión del historial clínico, acompañando en tiempo real, la condición del paciente y permitiendo que los profesionales de salud puedan realizar un tratamiento más adecuado conforme a la condición de cada individuo”.

En algunos países la teleconsulta, ya se aplica para mejorar la atención de los pacientes, que son tratados y monitoreados conforme a los protocolos establecidos, garantizando el cuidado adecuado conforme a su condición y en el caso de ser necesario se hospitalizan. Otro gran beneficio de la interoperabilidad en esta crisis es el intercambio de información entre las instituciones de salud para la mejor gestión de la cantidad de camas disponibles.

Por último Claudio Santos refiere que “la lucha es enorme y todavía no existe una acción aislada que sola solucione el problema en el corto plazo. La medida del aislamiento social es la opción que existe para aplanar la curva de infectados, y así poder brindar una mejor atención a la población. Las soluciones tecnológicas son herramientas imprescindibles para ayudar en este momento, que es sin duda el mayor desafío que enfrenta esta generación en el campo de la salud”.

Objetivos de Interoperabilidad

Según Jorge Guerra se debe articular la comunicación entre los nodos de la red de interoperabilidad, con la finalidad de cumplir distintos objetivos.

1) Historia Clínica Compartida: establecer una infraestructura de interoperabilidad a nivel nacional que permite compartir documentos e información clínica centrada en el paciente, generando una historia clínica compartida longitudinal, que integre el sistema público, de obras sociales y privado. La historia clínica compartida se almacena en forma distribuida en cada uno de los puntos de contacto del paciente que forman parte de la red de interoperabilidad, sin un repositorio de datos centralizado. La información se integra automáticamente para satisfacer las necesidades sanitarias del paciente, siempre bajo su supervisión y autorización.

2) Intercambio de información para registros y programas: posibilitar que los registros y programas del Ministerio de Salud de la Nación reciban información actualizada y en línea de los sistemas de información que forman parte de la red de interoperabilidad, sin doble carga, como fruto de la carga primaria de los profesionales de la salud y de una manera homogénea, oportuna, detallada y escalable.

3) Continuidad asistencial: especificar los requisitos para la creación, almacenamiento e intercambio de órdenes clínicas (recetas para medicamentos, órdenes de estudios, pedidos de interconsulta, etcétera) con validez legal, respetando el modelo distribuido del Sistema de Información en Salud.

4) Seguridad y privacidad: implementar los mecanismos tecnológicos tendientes a respaldar la seguridad y la privacidad de la información. Cada actor de la red de interoperabilidad debe tener acceso solo a la información relevante para su función, y debe ser necesaria la autorización del paciente implícita o explícita para que sus datos clínicos sean compartidos a través de esta infraestructura.

5) Identificación federada de pacientes. Es el proceso que permite que los pacientes identificados en un dominio, una organización determinada, puedan ser procesados para obtener un identificador nacional, y que los contactos clínicos de un mismo paciente a lo largo del país, a través de múltiples sistemas, puedan integrarse de manera segura y auditable utilizando el identificador federal generado en este proceso. (Con datos de Infor y Sadam).