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TAMBIÉN PARTICIPARÁ DE “CULTURA ARGENTINA EN CASA”

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12/05/2020

Edgardo Lanfré se sale de la vaina “por mostrar lo nuestro”

Edgardo Lanfré se sale de la vaina “por mostrar lo nuestro”
Edgardo Lanfré se sale de la vaina “por mostrar lo nuestro”

Aún no definió qué materia incluirá en el audiovisual de 15 minutos que deberá entregar, pero son dos las canciones que “picaron en punta”. Tan dolorosas y esperanzadoras como la propia Patagonia.

Dos de las canciones que integran su interminable serie de composiciones picaron en punta para que Edgardo Lanfré concrete su participación en “Cultura Argentina en casa”. Se trata de la iniciativa que impulsa el Ministerio de Cultura de la Nación con la implementación de su par rionegrino, para que con criterio federal, el sector de la cultura y los espectáculos acompañe a la población en tiempos de reclusiones sanitarias.

“Hice un casting interior (risas) y tengo unas tres canciones en la gatera”, avisó el cantautor, integrante del staff de El Cordillerano Radio. “Desde que surgió esto, me pasó que celebré el hecho de poder tallar a nivel nacional con otras regiones y gente de todo el país. A la vez, es tanta la avidez por mostrar lo nuestro, que no sé por dónde arrancar”, admitió. “Sin duda, tiene que ser algo que a la distancia se pueda interpretar: una historia nuestra que tenga que ver con la gente y el entorno, pero a la vez universal para que todos entiendan”.

Supuso Lanfré que “en esos 15 minutos hay una posibilidad de mostrar y contar la historia de una obra, hacerla y luego, dejar un mensaje que la enganche con algo de la cuestión que estamos transitando, de quedarnos en casa y estar encerrados”, hilvanó. El trabajo final de los participantes de la iniciativa, habrá de ser un audiovisual de dicha duración. “Todavía no lo he resuelto pero pensaba jugar con la idea de que para la gente de la Línea Sur que vive en el campo, la cuarentena no significa nada porque así viven: pasan uno o dos meses sin hablar con nadie o sin venir al pueblo… Estoy en ese camino, buscando cómo resumir esto que te cuento en 15 minutos”, insistió.

Dos de aquellas tres están casi definidas. “Hay una sobre la historia que vivió un amigo, que ya compartí en las redes. Fue detenido durante el Proceso (de Reorganización Nacional) y compartió lugar de detención en Trelew con un sindicalista de Neuquén. Este hombre es correntino, el juez Arial Asuad, y todas las noches, el que estaba en la celda al lado cantaba Piñonero (Hermanos Berbel). Entonces, le preguntó (Asuad) qué era eso de los piñones... El otro le contó y entonces, todas las noches, después de las torturas, todos los que estaban ahí la aprendieron y la cantaban. La imagen es tremenda, esa canción era como una cosa sanadora”, reconstruyó el cantautor.

A Moquehue

“Él (el magistrado) le había dicho que cuando saliera de ese lugar, si sobrevivía, iba ir a conocer los piñones. Y bueno, los conoció y hoy Ariel, es un ferviente patagónico, más allá de su acento y de su fuerte cultura guaranítica. Es un tipo que ama la Patagonia, la conoce, la recorre”, describió el músico. “Esa historia engloba lo que fue esa tremenda oscuridad de la dictadura y algo tan nuestro como el piñón, tan simbólico de toda una parte de la Patagonia. Único si se quiere, que también tiene su cuestión mística y misteriosa”.

Será su propósito “enlazar (la situación actual) con este hombre que en la detención, en el terror y el encierro, lejos de amedrentarse, se fortaleció y llegó a hacer una trayectoria en el derecho laboral, que lo llevó a ser juez”, resumió Lanfré. “Me parece que por ahí, con esta canción se puede trazar un paralelo porque aun en el encierro, -aunque nosotros no estamos en semejante tragedia- podemos transformarlo en algo virtuoso. Esta picó en punta”, subrayó.

La que sigue a pocos pasos “es la historia de la mujer de la canción El gallo volvió a cantar. Cuenta de una mujer de la zona de Chenqueniyen, que le da una hija a unos maestros que se la llevan a Córdoba para, supuestamente, hacerla estudiar”, recordó el músico. “Pero resulta que la pibita fue casi esclavizada y nunca más la trajeron de vuelta hasta que un día apareció y se reencontró con aquella viejita que había dejado ir a su hija”, redondeó.

Conocedor, añadió que el ejemplo “tiene que ver con estas cosas que pasaban hasta no hace mucho: aprovecharse de que la gente quiere que sus hijos vayan a la ciudad para educarse y terminan reducidos casi a la esclavitud. Hay muchos casos acá en Bariloche”, remarcó. Y se cuentan por centenares en el conjunto de la región. “Esas dos son las que más o menos, han picado en punta”, insistió Lanfré. Carrera más hermosa, no hay.

Adrián Moyano