Publicidad
 

“COLGÓ” OBRAS EN NEUQUÉN Y BUENOS AIRES

|
11/05/2020

Claudio Ziperovich, pionero en mirar al patriarcado desde la masculinidad

Claudio Ziperovich, pionero en mirar al patriarcado desde la masculinidad
Claudio Ziperovich, pionero en mirar al patriarcado desde la masculinidad

Desde una perspectiva artística, claro. Uno de sus trabajos participó de la Bienal Neuquén Contemporáneo y el segundo, fue seleccionado por el Fondo Nacional de las Artes para su exposición en la Casa del Bicentenario (Buenos Aires).

La prolongación de la cuarentena también afectó el normal desenvolvimiento de muestras en las que participa el barilochense Claudio Ziperovich, pero no sería esa la noticia. El dato llamativo es que a través de sus obras en la Bienal Neuquén Contemporáneo y en la Casa del Bicentenario en Buenos Aires, el artista aporta “una mirada del patriarcado desde la óptica y vivencia masculina”, según sus propias palabras. Que sepamos, su aporte se convierte así en pionero.

Ziperovich puso al tanto a El Cordillerano sobre “una obra que estuve presentando en la Bienal Neuquén Contemporáneo que terminó en marzo, con curaduría de Kekena Corvalán. Es una mirada del patriarcado desde la óptica y vivencia masculina, probablemente poco o nada explorada desde el arte desde el género masculino. Se puede ver un poco en mi página apenas se entra: claudioziperovich.com”, avisó.

Pero además, “existe otro material que surge del desarrollo del mismo proceso que quedó seleccionada en el Concurso de Artes Visuales del Fondo Nacional de las Artes (FNA), que se expuso en la Casa del Bicentenario e iba a finalizar el 29 de marzo, pero cuarentena de por medio, quedó sí inaugurada pero no llegó a la fecha de cierre y aún sigue ahí”, expresó el artista. Sus trabajos aguardan entonces relajación de las restricciones, tanto en Neuquén como Buenos Aires.


El artista.

Sobre su faena, escribió Ziperovich: “estas imágenes están atravesadas por una revisión de mis marcas patriarcales en la construcción de masculinidad. Motivado por las discusiones sobre violencia de género registré enunciaciones que fueron construyendo mi masculinidad patriarcal desde mi infancia hasta las detectadas en el lenguaje cotidiano y desde ahí -y hacia allí- fui recorriendo los mandatos de abuso y de consumo de nuestra sociedad capitalista actual”.

El expositor se propuso “abordar la violencia desde mi ser varón como parte de la lucha por la emancipación, reconociendo que también somos víctimas del patriarcado cuando se nos obliga a habitar una masculinidad determinada que nos impide liberar otras masculinidades posibles.

Revisarla y discutirla al atravesarla por las contradicciones que habitamos propone no estar tan seguros de nuestra posición y no tener miedo de vacilar. Este recorrido busca establecer puentes que habiliten la reflexión del espectador en relación con su propio devenir individual y social”, definió.

Etapas sucesivas

El proceso se desenvolvió a través de momentos sucesivos. “La primera etapa fue la obra con dibujos y el video Relaciones”, relató Ziperovich. Las imágenes se extienden por algo más de 18 minutos y no tienen sonido, con elaboración en 2019. Se trata del conjunto que se expuso en la sala (Emilio) Saraco, de Neuquén, en el marco de la Bienal que mencionamos, con inauguración en diciembre último.

El proyecto contó con la selección de la curadora general (Corvalán) y “participé además en la Mesa Arte y Género que se organizó en el Museo Nacional de Bellas Artes – Neuquén, en el marco del evento, en los días previos a la inauguración, donde hablé sobre el proyecto”. El artista sumó además “un texto de Sandra Guerrero que me acompañó desde la mirada antropológica” (ver aparte). Entre otras cosas, la exconcejal esta pronta a finalizar la Licenciatura en Antropología en la UNRN.

La intervención de “Relaciones” en el acontecimiento neuquino tuvo relevancia porque “como me comentó la curadora, esta es la primera obra que aborda el tema del patriarcado desde un proceso de deconstrucción masculina. Fue un proceso muy intenso y conmovedor, que atravesé con mucha intensidad e incertidumbre, pero estoy contento de haberlo ‘dejado ser’. Recibí muy interesantes devoluciones de la gente”.

Ziperovich estuvo lejos de darse por satisfecho: “a partir de parte de los dibujos en tinta que integran la muestra de Neuquén, realicé una nueva serie interrelacionándolos digitalmente y surgió así la obra ‘Mandato de masculinidad’ (impresiones láser sobre hojas A4, medidas totales 129 x 187 cm) que quedó seleccionada para el Concurso de Artes Visuales que organiza el FNA. Se inauguró en la Casa del Bicentenario (CABA) el 21 de febrero pasado e iba cerrar el 29 de marzo, aunque quedó suspendida dada la cuarentena”.

La interpelación a sí mismo que suponen las dos iniciativas no surgieron por generación espontánea. “Todo este proceso de revisión general arrancó en 2013 y ya los dibujos implicaban una revisión de mis relaciones, de su construcción y conflictos, que vienen atravesadas por lo familiar y social. Estos dibujos son una invitación a pensar el mundo y cómo está atravesado por lo económico, por las relaciones interpersonales y por cómo somos seres en sociedad, desde cada lugar que nos toca”, le dijo el artista a este diario.

Sin embargo, “nunca me había planteado preguntarme acerca del género. A las frases, las había escuchado casi todas en la infancia, a través de un tío o en la calle. Pero hubo un detonante. Normalmente, trabajo a la mañana, cuando tengo más tiempo. Me siento con las hojas A 4, con tinta china y van saliendo, tiro muchas y voy seleccionando. En el medio de eso, surgió una de las tantas noticias de género que tuvo más impacto mediático: la de Thelma Fardin. Hubo con las actrices como colectivo una movida política alrededor suyo y eso me remitió a mi infancia y los modelos masculinos”, relató Ziperovich.

Entonces, adoptó una actitud de premeditada ingenuidad: “casi me puse como un niño o preadolescente y entendí que ese hombre que podía verse como un modelo para las minas (Juan Darthes) necesitó además violar, necesitaba hacer el gesto de dominación y poder masculino”, razonó. “Hasta ese momento, estaba al tanto de las movidas feministas pero nunca me había involucrado, pero ese caso fue el detonador: necesito hablar de esto, necesito sacar esto”. Vaya si fue contundente su involucramiento.

Ver al machismo con extrañamiento

Las formas de violencia contra la mujer han producido en las calles una movilización masiva contra estas formas de muerte en todos los rincones del planeta con sus especiales particularidades. El impacto de esas voces ha cuestionado las estructuras de reproducción social y política y el orden emergente del patriarcado. Los dibujos de Claudio Ziperovich proponen enunciaciones y significados cotidianos anclados en el imaginario social como mandatos de masculinidad que son interpeladas por otros dibujos presentados a modo de autorreflexión y como generadores de masculinidades otras. El video habla de los vínculos y categorías culturales que establecemos y funciona como una “bisagra” que articula las dos series de dibujos.

La palabra como objeto se dirige hacia la sensibilidad, evocando la memoria, los mitos y rituales a través de los cuales se constituye un “varón”, a su vez, habitar masculinidades otras, tienen que ver con la posibilidad de producir desplazamientos de enunciaciones que configuran un único modo de ser varón: el patriarca. Se trata de un proceso de extrañamiento y diálogo con la colonialidad del ser, de un ser que se piensa a sí mismo como quien no es. El tránsito sensible hacia estas reflexiones, incipiente, íntimo, cuidadoso constituye un acto de creación que enuncia otra épica y otra ética.

Lo trascendente de esta propuesta reside en el abordaje de la problemática del machismo, pero desde la particularidad de hacerlo desde la mirada masculina. La propuesta constituye un movimiento de extrañamiento, reflexión, entrega y diálogo para constituir una poiesis de liberación.

Sandra Guerrero

Adrián Moyano

Claudio Ziperovich, pionero en mirar al patriarcado desde la masculinidad
Claudio Ziperovich, pionero en mirar al patriarcado desde la masculinidad