10/05/2020

¿QUÉ SERÁ DE…? Leonel Sauma, el primer campeón argentino de descenso de mountain bike

Martín Leuful
¿QUÉ SERÁ DE…? Leonel Sauma, el primer campeón argentino de descenso de mountain bike
Leonel Sauma, en el podio del primer campeonato argentino de descenso en Villa La Angostura.
Leonel Sauma, en el podio del primer campeonato argentino de descenso en Villa La Angostura.

El excorredor tuvo una infancia muy dura, nada de ello impidió que fuera un destacado biker en el comienzo de la actividad en la región. Fue varias veces campeón nacional y logró cinco veces consecutivas del certamen patagónico.

Son muchos los atletas que encuentran en el deporte su cable a tierra. Este es el caso de Leonel Sauma, un experimentado corredor de mountain bike que tuvo una infancia muy dura. Criado hasta los 13 años por su abuela, Rosario Millaqueo, tuvo que salir a ganarse la vida cuando ella falleció. “A los 14 años me quedé solo y tuve que salir a trabajar” cuenta con orgullo.

Nacido el 31 de octubre de 1973 en El Bolsón, cerca de cumplir sus 46 años, Leonel Adolfo Sauma transcurrió gran parte de su infancia en escuelas hogar. Hizo primer grado en la escuela de Pichileufu y luego fue internado en la escuela hogar de El Bolsón. Solo hizo primer año del CBU en la Comarca.

Todo ello no impidió que lograra formar una muy linda familia. Hace 18 años está junto a Carolina Rodríguez con quien tuvo tres hijos, Mateo (15), Fausto (10) y Ramón (3). El mayor compitió en los Juegos Olímpicos de Invierno de la Juventud en 2019. Leonel Sauma cuenta que “yo soy adoptado, y ya a los 14 años vivía solo, tuve que salir a curtirme con la vida. A mi papá biológico lo conocí de grande, yo ya tenía 27 y cuando él falleció tenía 92. Mi madre adoptiva murió cuando yo tenía 13 años, tuve hermanos adoptivos claro”.

Duros comienzos

Leonel Sauma rememora su amor incondicional con la bicicleta “creo que el primer chip se me metió cuando estaba en la escuela hogar de Pichileufu.

Un día mis dos hermanos adoptivos que eran los nietos de mi madre adoptiva, Carlos y César Gallardo, me fueron a visitar donde quedaba la escuela y llegaron en bicicleta y todavía tengo esa imagen grabada. Cuando tuve que salir a trabajar, hacía jardinería, vivía en el barrio La Cumbre y atendía varios jardines en los kilómetros y me iba en bicicleta, creo que ahí descargaba todo lo que me pasaba, iba y venía y no conforme con eso los fines de semana hacía Circuito Chico en bici. Un día, con mis ahorros, me pude comprar una bicicleta con cinco cambios, le puse banderitas, una especie de portaequipaje para llevar las cosas de jardinería”.

Fernando Lima

Más adelante Leonel Sauma cuenta que “un día venía de trabajar de los kilómetros, tenía unos jardines que mantener en el kilómetro 12 y no me olvido más, en la recta del hotel El Casco, me para un pibe, era Fernando Lima, me dice que yo tenía que ir a correr en bicicleta, tenía 15 años, me dijo que le sacara todo lo que tenía la bicicleta y que fuera a correr, él venía de correr triatlones. Me acuerdo que la competencia era la trepada del Balcón del Gutiérrez. Fui y creo que eran 14 competidores. Yo estaba acostumbrado a andar en bici, pero no a trepar. Subí muy ahogado, y cuando terminé vomité, esa fue mi primera carrera”.

Una cosa lleva a la otra

El experimentado biker sentencia que “uno de los jardines que mantenía en los kilómetros era de Luciano Beveraggi y fue quien me presentó a Carlos Viaene que estaba casado con mi maestra de Plástica. Cuestión es que le pregunté si tenía trabajo, yo usaba pelo largo, creo que no le caí en gracia.

Bueno cuestión es que me dio trabajo y empecé a cortarle el pasto y le arreglaba algunas cosas de la casa. Ellos eran los dueños de Néstor Ski en Catedral y en verano con Enrique Kempel y Porcel de Peralta abrieron un alquiler de bicis en el cerro y yo arreglaba las bicis. Yo ya hacía algunos trabajos con Ricky Zuber, en su bicicletería que estaba en Palacios. Me tiraba unos mangos por laburos. Un día ledigo que quería ir a competir en el certamen argentino que se hacía en San Martín de los Andes, me dijo que tenía que salir a vender publicidad. Yo siempre fui tímido, así que no vendí ni una y no pude ir. Fui a ver cuando se iban varios, Ricky Zuber, Quico Villarroel, Vero García, Pello Villarroel, Lima, viajaban en una camioneta Ford de Beto García”.

Fabricar bicis

Sauma relata que luego de eso, “a los meses comenzaron a armar bicicletas en Bariloche y a venderlas. Se llamaban BMB (Bariloche Mountain Bike).

Yo armaba las ruedas y con lo que me pagaban logré comprarme un cuadro, empecé a armar la bici y cuando la terminé de armar, me había salido muy cara. Yo ya vivía solo, tenía que comer, vestirme. Se hace la primera competencia Copa Benroth, creo que se hicieron dos o tres. Era en el barrio Las Margaritas. La largada era donde está el club de squash, ahora ahí está todo poblado, se iba hasta los tanques de agua y se bajaba por unos senderos que había. En esa competencia estaba Paco Etchegaray que la ganó. Yo venía ganando, había mejorado mucho y en una curva me caigo y Paco venía pegado, y me pasó por arriba, cosas de carreras. Ahí aparecieron Facundo Arenas, Guillermo Alder, gente que yo no conocía y que venía de otros deportes”.

Su primer GT

Sauma hace una pequeña pausa y continúa con su rica historia deportiva contando: “a Bariloche comenzaron a llegar bicicletas buenas, que estaban hechas para la montaña. Logré comprarme una GT Timberline, que era algo muy bueno para esa época, tenía componentes pesados y 21 cambios.

La había visto por televisión y logré llegar a esa bici. Me acuerdo que antes de poder comprarla estaba con la otra bicicleta y pedaleaba solo con el eje, la parte donde va apoyado el pie no estaba y Zuber me decía que se me veía cuando se me doblaba el arco al pedalear, algunas veces subí el Frey con esa bicicleta. Había inventado con alambre algo para que la bici no flexe, entonces la bloqueaba y bajaba con ella, no había suspensión, no existía nada de todo lo nuevo. Íbamos a entrenar en el cerro Otto y bajábamos por Arelauquen”.

Llegó el primer certamen argentino

El deportista, con algo de nostalgia sentencia que “me acuerdo que había carreras de mountain cada 21 días, había un gran nivel en Bariloche, muy buenos ciclistas y muy parejos, de hecho no recuerdo alguno que haya ganado dos carreras seguidas. Estaban Ricky Zuber, Martín Valtmitjana, Kike Villarroel, Sandro Miranda, el Rata Di Lorenzo, Curipan, Albornoz de San Martín de los Andes, el ‘Ñoqui’ Alejandro González que después se lo llevó el equipo GT a Estados Unidos, eran todos muy buenos. En 1995 se hace un campeonato nacional en Villa La Angostura, yo tenía 22 años y fui. Era subir y bajar a lo loco y se hace por primera vez un cross country y un descenso. Estaba entrenando para el cross country y me dije que solo iba a correr descenso. Al otro día en la carrera hice un gran tiempo, la rompí y me quedé con el primer campeonato argentino. La carrera fue en el Raizal y yo aparecí con mi bicicleta, todos los cordobeses con Trek con freno a disco, todas de última generación. En esa época se hacía una serie y la final.

Cuando termino la serie me quedo arriba de un grupo de corredores y uno pregunta a los gritos quien era Leonel Sauma. Se me acerca, me mira de arriba abajo, la ropa, la bicicleta, y dice ‘ni frenos buenos tenés’. Yo hasta ese momento no sabía los tiempos y él estaba enojado porque había metido el mejor tiempo de todos. Corro la segunda y vuelvo a ganar. Antes de esa competencia todo el ciclismo estaba peleado, los bikers por un lado, la ruta por otro, el BMX, ahí se oficializó todo y fue el primer certamen argentino de descenso”.

España, allá vamos

El ex campeón nacional indica que “en el 2001 fui a España, viajé con Gonzalo Rodríguez, él también fue campeón argentino. La principal meta era competir para sumar puntos UCI así podíamos correr la Copa del Mundo. Era la Copa Maxis de España, si lográbamos un punto podíamos competir. A mí me roban la bicicleta, me prestaron una, cuestión es que terminó en el puesto 31 una fecha y en la otra 16. A Gonzalo le fue mejor, quedó 11, pero no pudimos sumar, porque daban puntos hasta el décimo lugar. Rodríguez vuelve porque había fallecido su papá y yo decido quedarme trabajando de mecánico en el equipo Maxis. Ahí aprendí y vi como elegían a los corredores para los equipos. Allá te hacían sentir el hecho de ser sudamericano. Decidí volver, y seguir rompiéndome en Argentina”.

Más campeonatos

Leonel Sauma además de haber sido campeón argentino de descenso en elite, fue subcampeón en 1996 en la misma categoría. De 1996 al 2000 fue campeón patagónico en la elite y en el 2004 logra ser campeón argentino master. Sobre este último campeonato dice “en los campeonatos anteriores era más difícil, porque había que viajar, correr en diferentes lugares, ahora es una sola fecha la que te consagra. En el título master me acuerdo que salió segundo Germán García, que tenía un gran equipo. Recuerdo que al tiempo vendí mi bici en US$300 y la bici del segundo costaba US$3.000.

Nunca me importó tener lo último, había que correr y yo corría y daba lo mejor de mí. En el 2001, cuando volví de España, no sé cómo pero convencí a Mariano Sebesta que pusiéramos una bicicletería. En plena crisis. La estábamos inaugurando y habíamos contratado a Kasalamanka para que hicieran malabares y la gente bajaba a protestar. Una noche nos desvalijaron el local, que lo habíamos puesto al lado del restaurante mexicano que está en la calle Morales, ahora hay una cervecería al paso. Terminé pagando algunas consignaciones que me habían dejado, un lío”.

Anécdota

Sauma finaliza diciendo que “a veces entrenaba y la gente me decía hace esto o ponete esto que te va a ir mejor, yo nunca hice las cosas para ganarle a todos, es una consecuencia lo que pasó, yo estaba contento con lo que hacía que era realizar deporte. Me acuerdo en una carrera que se hizo en El Bolsón, no tenía bicicleta y le pedía a Charly Galosi que me preste una para correr. Mi meta en esa carrera era ver cuánto tardaba yo en cubrir Bariloche con El Bolsón. Llegando al basurero me doy vuelta y veo las ambulancias, era el último cómodo. Dije, abandono, y me acordé de mi meta y empecé a pedalear y cerca de Mascardi comencé a alcanzar gente, alcanzo a un amigo y me dice que nos prendiéramos de un pelotón, yo seguía pedaleando. Terminé 11, hice 2 horas y 50 minutos, después desglosé el resultado y más o menos fui a 41 kilómetros por hora. Todo era como una superación mía, siempre lo miré del lado de la salud, de hecho cuando me balean y yo estoy en coma, me salvó la bici, siempre hacen 3 o 4 transfusiones de sangre, a mí me hicieron 14, porque veían que respondía”.

El mountain de ayer, el de hoy

Sauma dice que “hoy hay mucho marketing, mucho show, no está mal, pero para empezar no necesitás una bici de tres mil dólares. Hoy todo evolucionó, lo sé, hay bicis que pesan nada, que son estables, que doblan, que frenan, amortiguan, también veo mucho entusiasmo. Veo que cada vez más chicos de los barrios se suman y eso es muy bueno. Hoy tengo que agradecer a muchos, a Ricky Zuber por haberme enseñado las cosas con las cuales arranqué, hay mucha gente que estuvo cuando yo corría”. Sauma hoy tiene su taller Aire Sur en la calle Güemes, esquina Bajada del Paraná, donde sigue junto a su pasión de siempre, las bicis.

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