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06/05/2020

Peluqueros lanzan desesperado pedido a las autoridades para abrir sus locales

Peluqueros lanzan desesperado pedido a las autoridades para abrir sus locales
Peluqueros lanzan desesperado pedido a las autoridades para abrir sus locales

Tienen las puertas cerradas desde el inicio de la cuarentena y no han podido sumar ingresos, solo deudas por costos fijos. La situación para los cerca de trescientos trabajadores del rubro entre peluqueros y peluqueras, barberos, manicuras y pedicuras, entre otros, es desesperante. Piden a los gobiernos municipal y provincial que los habiliten, con extremas medidas de sanidad, tal como ocurrió en otras localidades y citaron el caso de Dina Huapi.

Luis Neculmán, peluquero y barbero de Bariloche, propietario de peluquería El Príncipe, fue la voz cantante de sus colegas en la ciudad y dialogó con El Cordillerano sobre la difícil situación que viven a raíz de la cuarentena por el COVID-19.

Contó que ejerce la profesión hace 27 años, lleva poco más de dos décadas con ese comercio, ubicado en calle Elordi 343 de nuestra ciudad.

“Si bien soy propietario del negocio, alquilo el local. No tengo empleados, pero trabaja conmigo como monotributista mi hermano”, dijo.

Entre otros temas que preocupan al sector que mantiene sus puertas cerradas al público desde el inicio mismo de la cuarentena, Luis destacó los relacionados a la lista de costos fijos como AFIP, Rentas, TISH, agua, luz y gas.

“Ya estamos en el segundo mes que debo de alquiler, al igual que muchos de mis colegas que, en su mayoría, alquilamos salones para trabajar”, apuntó.

“Los dueños de esos locales no se ponen en nuestra situación y exigen el pago, pese a que estamos en una más que complicada situación económica que no nos permite pagar. Hace más de 45 días que no trabajamos. Queremos que nos entiendan. Vamos a pagar, pero no en este momento.

Esperamos que nos entiendan, que sean empáticos. Es una situación preocupante que nos afecta a casi la totalidad de los colegas”, subrayó. “Éste es el tema que más nos preocupa y lo hemos hablado mucho entre nosotros”.

Con turnos y sin espera

“Queremos y necesitamos trabajar. Esta semana en Río Negro se habilitó nuestra actividad en treinta municipios, entre ellos Dina Huapi. Queremos abrir, por supuesto, cumpliendo con los protocolos sanitarios, por eso se lo pedimos a la gobernadora (Arabela Carreras) y al intendente (Gustavo Gennuso). Necesitamos trabajar para alimentar a nuestras familias. La situación es muy grave. Les pedimos que nos permitan trabajar desde la semana próxima”, apuntó.

“Pedimos que se tome la decisión para empezar a trabajar, con horarios establecidos. Al menos para poder generar algo”, convocó Luis.

En Bariloche existen alrededor de doscientos peluqueros y peluqueras en ejercicio que, sumados a los demás profesionales de los centros de estética como manicuras y pedicuras entre otros, integran un amplio universo de trabajadores. “Entre toda la actividad rondamos las trescientas personas”.

Al referirse al protocolo que tienen pensado implementar para poder abrir las puertas al público, teniendo en cuenta que se trata de una actividad donde la cercanía es ineludible, explicó que “estamos proyectando en conjunto con la Municipalidad trabajar estrictamente con turnos, ya sea obtenidos a través de teléfono, páginas web o las redes sociales”.

La atención sería sin espera. Un cliente por profesional, cumpliendo un protocolo de uso de barbijo o tapaboca. “Los peluqueros usaríamos guantes y protectores faciales. Para la protección de ambos”, señaló.

Al salir un cliente sanitizarían el lugar, desinfectando sillones, el resto del mobiliario y las herramientas utilizadas.

“Nuestro trabajo demanda unos treinta minutos por cliente y a eso sumamos la limpieza del lugar con alcohol al 70% y la desinfección de tijeras y peines. Lo haremos con esterilizadores de rayos UV o jarras con líquidos bactericidas, donde sumergimos los elementos que quedan esterilizados en solo minutos”, contó.

Situación “estresante”

Por otra parte, hizo hincapié en el tema del alquiler no solo de los locales sino también de las viviendas de varios de sus colegas. “Debemos pagar además los alquileres de nuestras casas. Por lo que nuestra situación es agobiante. Nos están corriendo las deudas. Muchos tienen familias con chicos y al no generar un ingreso, es difícil. Somos muchos los que estamos así. Se acumulan alquileres, impuestos, servicios y además tenés que llevar la comida diaria a la mesa, más donde hay chicos y es muy estresante”, sentenció.

“Tratamos de contenernos pero hay muchos que están muy mal sinceramente. Queremos ser optimistas y esperamos que nos habiliten. Esperamos que nos consideren. Tenemos mucha ansiedad. Necesitamos trabajar mínima y dignamente”, confesó.

Además, destacó que “muchos colegas están decididos a abrir pese a que no nos habiliten porque la situación es límite. Por eso le pedimos a la Municipalidad que, asimismo, tenga consideración con el tema de la TISH, que no nos cobren o que consideren nuestra situación”, dijo Luis en el final de la charla.

Julio Luzuriaga