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SERAFÍN SANTOS Y ESTELLA ROSSI Y QUIROGA, BARILOCHENSES LEJOS DE CASA

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04/05/2020

“No vamos a hacer el ajuste por el lado de los empleados, nos ajustaremos nosotros”

“No vamos a hacer el ajuste por el lado de los empleados, nos ajustaremos nosotros”
“No vamos a hacer el ajuste por el lado de los empleados, nos ajustaremos nosotros”

Serafín Santos, reconocido periodista, es propietario, junto a Stella Rossi y Quiroga, de uno de los locales gastronómicos más tradicionales de la ciudad. Quedaron varados en el norte de Brasil. Dijo que están preocupados por el golpe del aislamiento a la economía, aunque tranquilizó a los empleados.

Los relatos de personas que quedaron atrapadas por el paréntesis obligado de la pandemia en algún rincón distinto a su hogar son variados e impregnados de emociones. Una de esas historias es la del periodista Serafín Santos y Stella Rossi y Quiroga que decidieron viajar el 9 de marzo al norte de Brasil, a Porto de Galinhas para descansar luego de una exigente temporada en el tradicional restaurante que poseen, Breogan. Serafín describió la particular experiencia en el programa Refugio Radio que conduce Marcela Psonkevich los sábados en El Cordillerano Radio (93.7).

“Estamos extrañando mucho ya. Te diría que hasta el frío”, admitió entre risas Serafín. Cuando comenzaban a disfrutar de las bellezas del lugar, las noticias interrumpieron la armonía. La pandemia escalaba a un ritmo insospechado, los vuelos se cancelaban y se cerraban la frontera. Decidieron primero no sumarse a la estampida en los aeropuertos y esperar.

Si bien señaló que la situación le provoca preocupación, aclaró que las escenas más delicadas están protagonizadas, por ejemplo, por los malabaristas que persiguen la comida a diario. “Hay una crisis política importante en Brasil, está en tensión el sistema”, describió y recordó el alarmante números de muertos por el coronavirus, 6.300. Serafín observó que hay estados que acompañan la política de Jair Bolsonaro y otros que lo cuestionan. El estado más afectado fue San Pablo que aplicó los controles menos rigurosos.

La rutina de ambos se basa en las salidas al supermercado o a la farmacia, dos o tres veces por semana. Van con sus respectivos barbijos e intentan tener el menor contacto posible con otras personas. Los supermercados tienen un acrílico en las cajas para evitar el contagio. La gente no puede pasear por la playa o ingresar al mar, aunque Serafín percibe que a los brasileños no los invade la preocupación por el tema. “Es la personalidad que tienen”, resumió.

Sobre el impacto de la pandemia en la economía, el periodista destacó que el Poder Judicial en Brasil se involucró en el tema y autorizó un descuento del 70 por ciento en los alquileres. “La Justicia en Argentina no tomó partido”, observó y compartió historias que llegan desde Bariloche, inquilinos que entregaron la llave porque el propietario decidió sostener el mismo precio.

Por supuesto, la situación de su local gastronómico le despierta una razonable preocupación. “Tenemos 9 empleados, todos cobraron y seguirán cobrando porque tenemos ahorros. No vamos a hacer el ajuste por el lado de los empleados, nos ajustaremos nosotros”, aseguró con pleno convencimiento y agregó que si es necesario venderán algún vehículo para poder cumplir con las obligaciones. Mientras tanto, esperan ansiosos el regreso a casa, porque al margen de las intranquilidades, extrañan todo. Incluso el frío.