Publicidad
 

ENTREVISTA A SOLAS

|
28/04/2020

Pogliano: “Fueron tiempos difíciles, de mucha angustia, de vivir una enfermedad nueva y dentro de un hospital”

Pogliano: “Fueron tiempos difíciles, de mucha angustia, de vivir una enfermedad nueva y dentro de un hospital”
Pogliano: “Fueron tiempos difíciles, de mucha angustia, de vivir una enfermedad nueva y dentro de un hospital”

Pocos minutos después de que el intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano, conociera el resultado negativo del test de coronavirus, El Cordillerano dialogó con él de manera exclusiva, acerca de sus vivencias y sensaciones durante su prolongado tiempo de aislamiento y cómo serán sus próximos días tras haberle ganado al COVID-19.

El Cordillerano: - ¿Cuáles son las primeras sensaciones después de vencer al virus?

Bruno Pogliano: - Mucha emoción. Lo primero que hice ni bien me avisó la infectóloga que siguió todo mi caso, Romina Hansen, a quien estoy eternamente agradecido, fue abrazar a mi señora y a mis hijos. Estoy con mucha emoción, empezando a avisar a los amigos cercanos y compartir con ellos esta emoción. Lo primero que hicimos fue compartir un mate, luego de 40 días de no haberlo hecho.

E.C.: - ¿Cómo fueron esos 38 días?

B.P.: - Durísimos. Yo empecé el 22 de marzo con algunas líneas de fiebre, me comuniqué con Romina Hansen y me dijo que me acerque al hospital. En ese momento se me hizo un hisopado y se me dejó preventivamente internado. A los siete días llegó el primer resultado positivo del Instituto Malbrán y cuando llegó esa noticia, tuve un shock muy duro, porque era algo que si bien podía ser, no lo esperaba. Si bien yo venía de un lugar de riesgo, no esperaba que me diera positivo. Lo comuniqué a la familia y fue un momento muy duro. Pasé 30 días en el hospital y en ese lapso hicimos cuatro hisopados que siguieron dando positivo. Mi caso y otro de Cipolletti, motivaron la consulta del Ministerio de Salud de Río Negro al de Nación, donde hubo un cambio de protocolo y se determinó que a partir del día 21 de aislamiento, quien siga dando positivo tiene que seguir con el aislamiento en su hogar. Entonces, a partir de cumplir un mes allí, pude empezar el aislamiento en mi casa, donde llegué a siete días.

E.C.: - En casa debe ser más llevadero…

B.P.: - Sí claro, acá es mucho más llevadero. Si bien el contacto con la familia es a través de una puerta. Estaba aislado en un sector donde tengo una oficina, un baño propio, un escritorio, donde comía, donde tenía que lavar por separado mis utensilios y mis cosas, con todos los cuidados que nos indicó el personal de Infectología del Hospital de El Bolsón. El último hisopado se me hizo hoy martes y por la tarde llegaron estos resultados negativos y con la consecuente alta. Fueron tiempos difíciles, de mucha angustia, mucha incertidumbre, era muy difícil cada resultado positivo que llegaba y yo sin tener síntomas. Se sufre dentro de las cuatro paredes del hospital, sin contacto con el exterior, solo con el personal del hospital, entre médicos, enfermeros y personal de limpieza y ellos trabajando con todos los cuidados y medidas de seguridad que tienen que llevar.

El cariño de todo el personal del hospital a quien estoy muy agradecido, era mi único sostén, más allá del contacto vía telefónica con la familia. Pero es muy duro pasar 40 días sin poder darle un abrazo a tus hijos. Es la parte más difícil del aislamiento, lo psicológico, porque de un día para otro salís de la normalidad y entrás en un lugar en el cual no podes ver, tocar, sentir y eso angustia muchísimo. Es muy deprimente y muy difícil transcurrir el tiempo con incertidumbre de una enfermad nueva y dentro de un hospital. Si bien la calidez humana de todos, enfermeros, médicos, gente de limpieza y la contención de la infectologa Romina Hansen estuvieron, es difícil. Ella estuvo minuto a minuto, siempre muy cerca. Si no era por ella, esto hubiera sido doblemente difícil de transitar.

E.C.: - La noticia positiva era que su familia no fue contagiada…

B.P.: - Sin dudas. Yo había viajado con mi señora, mi hija de 9 años y mi suegra de 80 años a Europa. Allí nos encontramos con nuestros hijos que están trabajando allá, porque ese era el motivo del viaje, más el cumpleaños de mi suegra. Gracias a Dios ellos no tuvieron síntomas, ni tuvieron que pasar por lo que me tocó a mí. Desde ya que el sufrimiento es casi el mismo. Ellos estuvieron aislados en casa y yo en el hospital, pero se sufre mucho. Que de un día para otro te separen abruptamente de tu familia es muy difícil. Mi caso junto con otro de un nene que había estado en Chile fue de los primeros casos de la provincia y por suerte el menor dio negativo en el segundo hisopado y después no hubo más casos en El Bolsón. Hoy podemos hablar de que El Bolsón no tiene circulación viral, situación muy distinta a la que atraviesan lamentablemente otras localidades como, por ejemplo, Bariloche. Esto es importante resaltarlo. Hoy con mi alta, no hay ningún caso en El Bolsón y esto habla de que el municipio ha trabajado muy bien, que se han hecho los controles, que se ha articulado de manera correcta, siendo que el municipio lleva la contención de El Bolsón, pero junto al SPLIF, Bomberos, el hospital, se ha podido articular para que esto sea una realidad.

E.C.: - Se dijo que tras su regreso de Europa usted había estado de paseo por Buenos Aires, en un asado en El Bolsón, ¿qué opinión le merece?

B.P.: - Yo creo que hubo una falta de códigos tremenda, de parte de un sector de la política, de gente que seguramente vive por aquí y que trató de aprovechar esta oportunidad sin ningún tipo de códigos. Me golpearon en el piso y eso no se hace. Trataron de politizar una situación personal. Yo no elegí contagiarme, a mí también alguien me contagió y yo no salgo a buscar ni hacer una caza de brujas de lo que sucedió. Gracias a Dios pude vencer el coronavirus y hoy estoy nuevamente de pie y me voy a reincorporar a mi tarea. Es ahora el tiempo de debatir lo político, lo económico, lo sanitario y no pegarme en el piso con maldad, desde el anonimato. Fue muy injusto lo que tuve que sufrir, más la incertidumbre y el miedo, fueron un combo muy complejo hacia mi persona.

E.C.: - ¿Cuándo retoma sus funciones?

B.P.: - Este jueves o viernes me estaré reincorporando en mi función. Estoy muy agradecido a todo mi equipo de trabajo con quienes estuvimos en permanente contacto y evaluando cada una de las decisiones que se fueron tomando. Estuvieron a la altura de las circunstancias, porque han llevado adelante un trabajo que hoy se refleja en los números: circulación viral cero, ningún contagiado, llevando adelante una política de aislamiento que alcanzó las 150 personas, porque El Bolsón tiene muchos trabajadores de la nieve. Fue un trabajo muy importante que encabezó el presidente del Concejo, Fabián Rudolph, a quien estoy eternamente agradecido.

E.C.: - ¿Qué desea hacer ahora en el ámbito laboral y en el personal?

B.P.: - Anhelo volver a mi función de intendente y ponerme al frente de esta situación compleja como es el coronavirus. Con esta experiencia que me tocó ver en Europa primero y vivir en persona con la enfermedad, siento que esto me hace un hombre fortalecido, con la plena convicción que lo más importante es cuidar la salud de nuestra gente, pero sin dejar de lado la economía, porque si no tratamos de reactivar de alguna manera rubros como el sector informal, la construcción privada, más allá de las líneas que ha dado el gobierno nacional, con un orden y con todos los cuidados necesarios, hay que empezar a reactivar la economía de nuestra gente, que es su sustento y su medio de vida. En lo personal, comer un asado con mi familia, sin invitados porque estamos en cuarentena y hay que respetarla. Pero también sin mentiras, porque nosotros siempre dijimos la verdad, fuimos de frente, siempre fui respetuoso y sincero. Hoy queda demostrado con 38 días después que no hubo ningún tipo de contagio que se pueda atribuir a mi persona. Me tocó a mí, lo pude sobrellevar y vencer, ahora a seguir adelante con la experiencia adquirida y con muchas ganas, porque falta mucho en esta batalla contra el coronavirus. El virus está en la calle, si la gente se queda en la casa, el virus no puede entrar por una puerta ni por una ventana, como bien dicen los especialistas.

Diego Llorente