Publicidad
 

APUNTABA TODO A UN SUDAMERICANO

|
26/04/2020

Rocío Reyes Oyarzún, entrenando para volver y dar lo máximo

Rocío Reyes Oyarzún, entrenando para volver y dar lo máximo
Rocío Reyes Oyarzún, entrenando para volver y dar lo máximo

La atleta barilochense, que en junio cumple 16 años, se entrena en su casa para estar preparada cuando comience la competencia nuevamente. Después de un 2019 de importantes logros, con diversos títulos nacionales y medallas en los Juegos Epade, uno de los objetivos más importantes para este año era participar del Campeonato Sudamericano, programado para principios de septiembre.

“Tenía un montón de objetivos”, contó Rocío. Este año eran tres los eventos selectivos para el Sudamericano, en marzo, mayo y agosto, en los que el objetivo era bajar las marcas. También tenía previsto participar de los Juegos Evita, donde el año pasado con 15 años, participó en U17.

“En marzo, en Mendoza, tenía un selectivo al Sudamericano”, relató Rocío. Si bien habían confirmado la realización del certamen, cuando estaba viajando con sus entrenadores, Roxana Martínez y Daniel Escobar, le informaron que se suspendía debido a la emergencia sanitaria por el coronavirus. “Tuvimos que dar la vuelta y volver”.

Rocío este año iba a estrenar categoría, y de competir en U16, en muchos torneos, lo haría en U18. “El año pasado corrí 800, 2.000 y 2.400. Pero este año, como subí de categoría los 2.400 no los corro más, y ahora me estaba enfocando más que nada en 800 y 1.500”, explicó.

“Realmente para este año tenía muchos objetivos y muchas ganas de ir a cada torneo que tenía planeado, pero con todo lo que está pasando, no se puede hacer. Está todo cancelado hasta nuevo aviso”.

Desde principios de marzo, cuando comenzó el aislamiento, el equipo de entrenadores tuvo que adaptar el plan de entrenamiento para que pudiera entrenar sola en su casa. “Hay días que tengo que correr, es un terreno medianamente grande. Pero más que nada ahora me estoy enfocando en no perder la fuerza. Me concentro en hacer eso”.

Contó que, en su casa, además, tiene los elementos necesarios: soga, vallas, pesas, y un elíptico. “Hay que entrenar sino, cuando quiera volver, me va a costar un montón”, señaló. Los entrenadores le envían las rutinas semanales, que tiene que completar de lunes a sábado, y van haciendo el seguimiento.

“Me van mandando, todo lo que tengo que hacer con las recuperaciones y todo, y yo mando fotos o videos para que me digan si lo estoy haciendo bien. Es muy importante, al no estar mis entrenadores ahí para corregirme. La mirada de un entrenador es muy importante”.

“Lo bueno es que tengo elementos para trabajar. Hay personas que no tienen, que viven en departamentos, eso es complicado realmente. Así que también hay que ponerse en el lugar del otro, más que en el de uno mismo”.

También está ocupada con el colegio, envía la tarea por internet, y se comunica con sus amigas. “Leo mucho y me gusta mucho dibujar. Me entretengo bastante”.

Rocío entrenando en su casa.

Aunque hay mucha incertidumbre sobre el futuro de las competencias, Rocío tiene la motivación intacta. “Es complicado proyectar algo en este momento. Es difícil ver lo que puede pasar. Si en octubre, noviembre y diciembre se va a poder hacer algún torneo nacional como se había pensado”.

“Cuando estoy entrenando, pienso en tener una base para volver a entrenar cuando se termine esto, para que no cueste tanto agarrar ritmo y si se hace algún torneo, ir con lo que tengo”.

Al principio, reconoció, no fue fácil. “Tenía muchas ganas de participar en todos los torneos que tenía para este año. Y fue duro, fue difícil. Me costó un poco. Pero después lo fui entendiendo porque además era una situación que no solamente estaba viviendo yo, sino que estaban viviendo todos. Entonces después tenía la mente en que cuando regresara tenía que dar lo máximo”.

 

EPIGRAEFFOTO: Rocío 26 abr 1. Rocío entrenando en su casa.

EPÍGRAFEFOTO: Rocío 26 abr 2. En los Juegos Epade, un año atrás.

Verónica Lohrmann