Publicidad
 
25/04/2020

¿Qué será de…? Osvaldo Herranz, el hombre que fundó las bases del Departamento de Fútbol Infantil de Bariloche

¿Qué será de…? Osvaldo Herranz, el hombre que fundó las bases del Departamento de Fútbol Infantil de Bariloche
¿Qué será de…? Osvaldo Herranz, el hombre que fundó las bases del Departamento de Fútbol Infantil de Bariloche

El principal sinónimo de fútbol infantil en Bariloche es Osvaldo Herranz. Un hombre incansable, luchador, pensante y parsimonioso, que supo crear la entidad que hoy alberga a cientos de chicos que practican este deporte en nuestra ciudad. Solo responde luego de haber procesado lo que va a decir.

Camina lento y es envidiable su memoria. A punto de cumplir 92 años, Osvaldo Herranz fue un gran abanderado de lo que hoy es el fútbol infantil.

Un dirigente de esos que nunca pensó en sí mismo y tuvo un solo afán: sacar de la calle a cientos, a miles de jóvenes a través del fútbol.

Muchos deberían emular su gran tarea, humilde, en silencio y tenaz. Nadie es profeta en su tierra, reza un refrán, Osvaldo no lo fue tampoco en otra tierra. Hoy todo el fútbol infantil es lo que es, gracias al trabajo de Herranz.

Nacido en Villa Urquiza, provincia de Buenos Aires, el 31 de mayo de 1928, arribó a nuestra ciudad en 1974, hijo de Celedonio Herranz y Raquel Amat. Casado con Clotilde Baini tuvo un solo hijo, Alfredo, que lo impulsó en esta actividad. Tiene dos nietos, Jeremías y Axel.

Su arribo a nuestra ciudad fue el inicio de una gran obra que Osvaldo Herranz recuerda diciendo “cuando yo llego a Bariloche había torneos aislados de fútbol infantil, y en 77 llevo a mi hijo a Celestino Rojas, que en esa época era un gran abanderado de las categorías menores en Bariloche, estaba en el club El Ciclón. No solo estaba Celestino Rojas, también estaban Hott, Yasko y Arroyo entre otros. Luego se crea Independiente, en categorías menores, claro está. Se trabajaba para llegar a un fútbol orgánico, y comenzamos a hacerlo. Se plegaron el Club Don Bosco, Círculo Chileno, Tiro Federal, Martín Güemes, Virgen del Carmen, Boca, Independiente y Estudiantes Unidos. Con ellos se comienza este camino, que fue muy largo, siempre lleno de dificultados, pero con mucha gente que siempre fue positiva y que veía el final que todos deseábamos”.

Nace la Asociación de Fútbol Infantil

Luego de una pausa, Osvaldo prosigue con su relato “los primeros torneos se hicieron en la cancha de Belgrano o en la canchita de Gendarmería, eran torneos aislados y se iban plegando clubes, luego nos dedicamos a crear la Asociación de Fútbol Infantil. Esto nace porque recibo una nota de la Federación Infantil desde Viedma, la nota estaba firmada por Beacom y nos pedía que nos afiliemos a esa entidad. En ese momento reflexionamos que Viedma había hecho una federación con 3 o 4 clubes y nosotros ya teníamos 12 y no habíamos organizado nada, entonces nos dedicamos a formar el ente que nucleara el fútbol infantil. A partir de ahí no paró de crecer, se hacían torneos de verano en diferentes canchas y de salón en invierno para chicos de 10 a 16 años”.

Recorriendo los barrios

El dirigente de fútbol infantil contó que “los torneos de invierno se hacían en el Gimnasio del Colegio Don Bosco, en el Gimnasio Municipal 1 y en el gimnasio del Soyem. En verano teníamos problemas con las canchas, muchas quedaban lejos. Habíamos visto la cancha del Km 18 de Cardenal Cagliero y la de Independiente en Don Orione. Y comenzamos a utilizar la de Alborada y Mutisias, pero luego decidimos comenzar a recorrer los barrios, hicimos torneos en el barrio Malvinas, en Frutillar, en el verano íbamos recorriendo los diferentes barrios y era más para integrar”.

El milagro

Cuenta Herranz y lo califica de milagroso: “seguimos así un tiempo hasta que se nos hizo el milagro de encontrar las canchas del barrio El Pilar, eran tres canchas en un solo lugar y ahí pudimos reunir a todas las categorías juntas en un solo espacio. Esto en verano era simplemente extraordinario, la familia iba con el mate, hacía su asadito y veía todos los partidos en diferentes categorías, fueron muy lindas épocas

Torneo de la Confraternidad

“No quiero olvidarme de esto”, indica Herranz y continúa con su historia “fue algo magnífico como se seguían integrando equipos. Comenzamos con los torneos de la Confraternidad, Renato Cesarini, clubes de El Valle, Unión Alem Progresista, Circulo Chileno, comenzaron a venir a Bariloche en una época muy mala económicamente, entonces utilizamos un sistema que los clubes locales participantes albergaban a los equipos que venían de afuera. Ese certamen lo realizamos como 6 o 7 años hasta que muchos clubes ya no pudieron viajar debido a los problemas económicos en Argentina. Recuerdo que el Ejército también nos daba una mano albergando delegaciones, inclusive hemos jugado encuentros en las dos canchas que tienen en su predio”.

El gran salto

Osvaldo Herranz sentencia que “teníamos hasta quinta y sexta categoría y esto se nos hacía insostenible. Entonces, junto con la Liga de Fútbol de Bariloche comenzamos a hablar de incorporar la Asociación Infantil a LiFuBa misma como un departamento. Cuando lo hicimos quinta y sexta comenzaron a ser parte del fútbol grande y eso nos alivió un montón, además nosotros económicamente éramos muy pobres, no había aportes de los clubes, solo un aporte en las inscripciones”.

“Mi gran alegría”

Con un dejo de emoción y mucha alegría, don Osvaldo Herranz comenta que “creo que el mayor logro y una gran alegría para mí fue llevar adelante el torneo promocional, para la recreación de los chicos, se jugaba en dos canchas cruzadas en el estadio. Le fuimos a pedir autorización al que era director de Deportes en ese entonces, que era Oscar Espósito, recuerdo que le pedimos un lunes y nos dio el martes. Fue algo grandioso, porque no había campeón, ni subcampeón, ni goleador, todos eran ganadores, los únicos ganadores los chicos, el futuro de nuestro fútbol, y la verdad es que fue un éxito y dejó contentos a todos porque incluimos a las categorías más pequeñas y las formativas.

Simplemente gracias

El hombre que es estandarte dentro del fútbol infantil menciona que “yo tenía un referente de cada club y que fue muy importante para mí, lo recuerdo a Riquelme de Alas Argentinas, Vidal y Oyarzo de Don Bosco, Barrientos de Tiro Federal, Bobadilla de Virgen del Carmen, Marcelo Gualmes de Virgen Misionera, Alfredo Cortés y Marcelo Lavagnino del CAB 16, Juan Boga de Estudiantes Unidos, Otamendi de Estudiantes, Inés Cárcamo de 3 de Mayo, Mari Pacheco, pasaron muchos clubes, todos hicieron su aporte. Clubes como Nuevo Horizonte, Almirante Brown, Luna Park, Los Pumas, Rivadavia, Puerto Moreno, Llao Llao, Martín Güemes, Gimnasia y Esgrima, Deportivo Municipales, 3 de Mayo, Dina Huapi, Independiente, San cayetano, Alas Argentinas, San Lorenzo, Arco Iris, Boca, Vuriclub, Deportivo Junior, Estudiantes Unidos, muchos de ellos clubes barriales que se fueron anexando al fútbol infantil”.

Formamos muchos chicos

Osvaldo Herranz sabe y es consciente de la cantidad de chicos que han pasado por el fútbol, por esto puntualizó: “mi etapa fue cuantitativa, juntar la mayor cantidad de chicos. En un determinado momento llegamos a tener 3.000 chicos de Bariloche y la región. Desarrollando con nuestras limitaciones a los pibes futbolística y físicamente, pero también con valores universales y comunes. El compañerismo, la amistad, la honestidad, en ese sentido muchos de estos chicos llegaron a primera en todos los clubes y he podido comprobar que son muchachos de trabajo, de honestidad y de buena voluntad”.

Para leer y releer

Osvaldo es un hombre con mucha sapiencia, amante del fútbol, y dice “yo creo que la tarea del fútbol infantil es una tarea colectiva, en donde los diferentes actores tienen que estar en sintonía y tener mucho cuidado. Los actores son dirigentes, técnicos, árbitros y padres. Creo que la gran tarea que yo pensaba era la de articular a todos esos protagonistas, porque son de naturaleza diferente y diferente pensamiento. Nosotros en ese tiempo no contábamos con esos conocimientos, en ese tiempo los delegados hacían de técnicos, de maestros, todo lo tuvimos que aprender y muchos tenían que hacer todo o todo recaía en una sola persona”.

Falta mucho

El ex presidente del Departamento Infanto Juvenil de la Liga de Fútbol de Bariloche puntualiza que “hay mucho camino por transitar. Lamentablemente las condiciones de los sectores privados y públicos no han cumplido con su misión fundamental que es apoyar al fútbol infantil. Al menos no lo han hecho en profundidad, no se han comportado como debían con el fútbol. Creo que les falta mayor compromiso, sobre todo pensando que es con los sectores más jóvenes y más postergados”.

“Agradezco a los que me acompañaron”

Herranz reflexiona en el final y dice “creo que desde el Departamento no se hubiese logrado todo sin el acompañamiento de los delegados, técnicos, y por supuesto de los dirigentes. Fundamentales fueron los padres también. Siempre me sentí respaldado en la organización, pero debo decir también que no en el contenido que tiene que tener esta estructura. Tuve grandes compañeros como Juan Boga, o Luis Otamendi, Inés Cárcamo, Mari Pachecho, Alfredo Cortés, Marcelo Lavagnino. Es mucha la gente. En mis comienzos fue extraordinario y emotivo cuando yo llegue con Celestino Rojas a El Ciclón. Recuerdo que uno de los que ya estaba en esa legión peleando por los chicos era Balmaceda en la cancha de Belgrano. Gente que le dedicó horas y horas de sus vidas para que esto sea lo que es hoy”:

Hay que unificar y no individualizar

Sobre el final Osvaldo Herranz suelta “creo que hay que unificar, no individualizar. Se deben dejar de lado los problemas con los otros y una cosa muy importante hay que proveer de cursos de aprendizajes a todos, cuando digo todos es a los padres, a los técnicos, a los árbitros a los dirigentes, sería la mejor manera de articular a todos los actores con un fin común, hoy se que es difícil porque siempre hay intereses encontrados, pero hay que buscarle la vuelta. Un ejemplo claro de esto es el Boca de 1984. Ahí se dejaron de lado todas las cuestiones de lado. Se unieron todos, Norberto Simón, Rodolfo Rodrigo, Estudiantes Unidos, todos apoyaron, unificaron esfuerzos y eso fue políticamente correcto y como algo deportivo, fue gigante y hay que destacarlo. Hoy todos van por el partido de fútbol y el partido de fútbol debería ser un instrumento para desarrollar valores universales”.

Martín Leuful