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UNA BARILOCHENSE EN BERLÍN

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24/04/2020

“Con el tiempo entendés que tomar la distancia es un gesto de cortesía y respeto”

“Con el tiempo entendés que tomar la distancia es un gesto de cortesía y respeto”
“Con el tiempo entendés que tomar la distancia es un gesto de cortesía y respeto”

Melissa Repp vive hace dos años en Alemania y describió cómo se vive la pandemia en el país que muchos consideran está logrando contener la propagación del COVID-19.

“Con el tiempo incorporás la idea de que tomar distancia de una persona es una cortesía, una señal de respeto, porque tenés el cuidado para evitar una posible enfermedad”, contó la barilochense Melissa Repp que atraviesa la experiencia de la pandemia en el país que muchos consideran se ha convertido en un ejemplo a la hora de contener la propagación del COVID-19, Alemania.

Melisa vive hace dos años en Berlín. Desde la inmensa distancia reconoce que resulta natural pensar seguido en el barrio Costa del Sol, en la casa de sus padres. La pandemia nos pone a todos más sensibles. “Es difícil la parte emocional, claro”, apuntó. Y también cree que tener tanto tiempo libre hace que la cabeza trabaje demasiado. “La rutina acá es no tener rutina y el gran problema que tenemos es que pensamos mucho en elecciones que quizá fueron equivocadas, distintos futuros”, el famoso: ¿y qué pasa sí…?

El gobierno alemán se propone tomar muestras de toda la población para detectar anticuerpos en los próximos meses, con la esperanza de obtener información sobre el impacto del virus en la sociedad y descifrar si se podría estar desarrollando inmunidad. Para eso avanzó con los test de anticuerpos, su última estrategia.

“El coronavirus nos ha eyectado de nuestros ¿firmes? asientos y ahora giramos todos en un vacío sin gravedad. La última pandemia ocurrió hace cien años, ya no queda memoria ni testigo. Este es un mundo mucho más preparado que el de 1918, nos decimos, ¿cómo puede ser que aun así un virus nos esté subyugando?”, publicó Melissa en su Facebook. Ella encuentra en estos formatos la oportunidad de contar después de observar y utilizar su vocación, el periodismo. Estudió Comunicación Social en La Plata. En Berlín su trabajo es dar clases de español, realiza colaboraciones periodísticas y trabaja en un hotel.

“Al principio hubo descreimiento, se subestimó la situación, incluso se decía que esto era algo que pasaba solo en China”, contó sobre la reacción de la sociedad con las primeras noticias que llegaban sobre el coronavirus. Con el paso de tiempo, definió Melisa, sucedió una cuarentena de facto.

“Podés salir a pasear, a correr, pero hay muy pocos comercios abiertos y pocas actividades culturales. Restaurantes y cafés, cerrados”, describió y aclaró que desde el comienzo se buscó preservar la economía. De hecho, según su mirada, se postergaron medidas sanitarias con la idea de evitar el zamarreo económico.

Un aspecto que observó de la sociedad y las medidas preventivas es que “acá se acatan las órdenes. Hay cosas que se pueden, y cosas que no. Y la gente lo respeta”. “ Por supuesto, la incertidumbre provoca cierto malhumor”, comentó.

La canciller Angela Merkel llamó a los alemanes a mantener la disciplina para evitar un retroceso en la lucha contra el coronavirus. Los negocios de hasta 800 metros cuadrados, los concesionarios de autos, locales de bicicletas y librerías tuvieron permiso para reabrir después de un acuerdo con los líderes de 16 estados de Alemania. Todos, por supuesto, interesados en que se reinicie el proceso para salir de la recesión.

“No hay que desesperar, estamos todos tirando de la misma soga en todo el mundo. Nos parece una eternidad, pero seguro servirá para sentar precedentes para las próximas generaciones, y que no cometan nuestros errores”, concluyó convencida Melissa.

Daniel Pardo.