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TESTIMONIO

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24/04/2020

Paciente con coronavirus: “El encierro es muy duro y la falta de acompañamiento impacta mucho”

Paciente con coronavirus: “El encierro es muy duro y la falta de acompañamiento impacta mucho”
Paciente con coronavirus: “El encierro es muy duro y la falta de acompañamiento impacta mucho”

La incertidumbre que causa el COVID-19 para la salud propia, el miedo de haber contagiado a seres cercanos y la preocupación por la falta de conciencia en la población son algunos de los puntos que comparte “Margarita” en su relato. La mujer barilochense está internada desde hace un mes y “tras vivir muy duramente el aislamiento en un hotel” se comunicó con El Cordillerano para hacer pública su demanda de mayor acompañamiento médico y controles físicos.

“Es muy duro pasar por esto”, inició diciendo la paciente, en diálogo con Daniela Lucero y Daniel Pardo en el progama "Chocolate por la Noticia" por El Cordillerano Radio (93.7). A los fines de preservar su identidad, tal como se indica para todas las personas con diagnóstico de COVID-19 positivo, durante la conversación radial, la paciente fue nombrada como “Margarita”.  

“Pocos días antes de que se decretara la cuarentena obligatoria, mi familia y yo habíamos decidido aislarnos porque tenemos una persona cercana dentro del grupo de riesgo. Salí solamente dos veces, a la farmacia y por alimentos. El virus ya está en todos lados, por eso me parece una locura que haya gente que sale como si nada”, relató la mujer respecto a su contagio.

“Fue muy shockeante, tengo muchísimo miedo de haber contagiado, yo vivo con cuatro personas más que están aisladas hace un mes”, añadió la mujer quien además expresó que a su criterio, el grupo familiar “debería ser hisopado”.

“Te da mucha impotencia. Porque si estas personas tuvieran que estar con medicación cada tres horas, o recibiendo morfina para soportar el dolor que te causa respirar, realmente lo dimensionarían. Yo no se lo deseo a nadie”, expresó Margarita, quien además enfatizó en la importancia de respetar el aislamiento “es la única forma de evitar esto”, aseguró.

Sobre su situación actual, la paciente afectada por la enfermedad declarada pandemia mundial, indicó que hace dos semanas permanece internada en un hotel. Desde principios de mes, las personas que lograron estabilizarse comenzaron a ser trasladadas a los alojamientos que pusieron a disposición habitaciones individuales. La medida tiene como objetivo evitar riesgos en los centros de salud y tener camas disponibles en los hospitales ante casos que requieran más complejidad.  

“Vengo hace un mes. Estuve internada dos semanas y quiero destacar al personal de Salud en el hospital. Los enfermeros, los médicos, el personal de limpieza, todos ellos te brindan mucho cuidado y tienen empatía. La pesadilla empieza cuando te trasladan al hotel”, sostuvo la mujer.

En la misma línea continuó: “No tenemos ningún tipo de control médico físico.  Es un abandono el que estamos sufriendo y  nos está afectando cada vez más porque no tenemos contacto con nadie. No tenemos acompañamiento, parecemos personas con lepra”.

Para describir la situación “Margarita” relató que “por turno tenemos un enfermero. No vemos a la cara al médico y eso nos da incertidumbre. Todos los días nos encontramos con  dudas nuevas de la enfermedad y la tranquilidad que te puede dar un médico no te la da nadie. Acá hay personas con hipertensión u otras patologías”.  En cuanto a la modalidad implementada para los seguimientos, la mujer dijo que “se realiza de manera telefónica. A mí me parece una locura. Si vos te sentís mal tiene que ser algo muy grave para que suba una enfermera. Te traen a un hotel para aislarte y para cuidar mejor de tu personas y eso no está pasando”, expresó.

Sobre su ingreso al sistema de salud ante esta situación, la mujer contó que tras sentir malestar durante algunos días se acercó a la guardia. Allí se le aplicaron los protocolos por caso sospechoso y cinco días después,  tras realizarse los dos análisis indicados confirmaron su diagnóstico de COVID-19 positivo. En ese momento los análisis todavía no se realizaban en la ciudad. Vale destacar que desde el ministerio de Salud de la provincia (en consonancia con las recomendaciones de la cartera nacional y de la Organización Mundial de la Salud) indican que ante la presencia de síntomas o dudas se debe llamar inmediatamente al 911 para solicitar la asistencia y no concurrir a los centros de salud.

Margarita fue consultada sobre los síntomas que pudo percibir oportunamente y sobre las afecciones físicas padecidas durante el trascurso de la enfermedad. “Primero tuve dolor de cabeza y pensé que podía ser gripe normal. Después me di cuenta enseguida que no”, expuso la interlocutora.

 “El dolor de cabeza es diferente, es insoportable. También te duele mucho el cuerpo. Tuve mucha temperatura. Pero lo más fuerte era el dolor en el pecho, muchísima dificultad para respirar, dolor en la espalda. También la pérdida de gusto y olfato es muy notoria, registrás mucho cómo cambia el cuerpo. Yo bajé ocho kilos. También se me cayó el pelo, por los antibióticos y el estado anímico que causa el encierro”, describió la mujer.

“Realmente el encierro es muy duro y la falta de acompañamiento impacta mucho. Tengo más compañeros de aislamiento, que no tenemos contacto pero estamos en un grupo de WhatsApp del hotel y sé que varios hemos expresado esta inquietud y malestar”, aseguró Margarita.

”Nos responden que es el protocolo que tienen que seguir. Recibimos la comida desde la puerta y la  retiramos cuando el enfermero ya no está. Necesito más acompañamiento. Yo no salí a  buscar al virus, nadie lo hace pienso yo. Hay que tener más empatía. Yo siento que pude salir y estar mejor, pero muchos no y el proceso es muy duro, la incertidumbre es dura”, fanalizó.