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EN TIEMPOS DE PANDEMIA

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15/04/2020

Los trastornos del sueño en los chicos, un problema que despierta preocupación

Los trastornos del sueño en los chicos, un problema que despierta preocupación
Los trastornos del sueño en los chicos, un problema que despierta preocupación

El médico especialista en Pediatría del Hospital Zonal, Mariano Vallejo, advirtió que los niños perciben nuestra preocupación. Cuáles son los riesgos para ellos. Y las recomendaciones. La terapista ocupacional, Lorena Leive, también se refirió al tema, “sin dormir es muy difícil seguir aprendiendo”, aclaró.

Mariano Vallejo estudió medicina en la Universidad Nacional de Tucumán y en 2013 decidió radicarse en Bariloche. Desde entonces trabaja en la Terapia Intensiva Infantil del Hospital Zonal, además, se formó en Medicina del Sueño en el Hospital Austral y el Hospital Garrahan. Mariano reconoce que vive este momento con preocupación. Hace un silencio. Y continúa: “esto va para largo”.

Mariano advierte sobre un tema problemático propio de los efectos del aislamiento en los chicos, el trastorno del sueño en los chicos y chicas. “Los chicos perciben nuestra preocupación, la incertidumbre”, señaló y apuntó que es precisamente el estrés uno de los elementos a tener en cuenta. Y otro, es la pérdida de la rutina. Los niños y niñas ya no se levantan a la misma hora, las comidas suceden en distintos momentos. “Si no se mantiene la rutina existe una desincronización de nuestro reloj circadiano”, explicó.

Los momentos en los que nos invade el sueño, o cuando sentimos hambre dependen de dos factores, señaló el médico. “Un reloj biológico interno que es el que nos dice cuándo tenemos que dormir y cuándo comer. Y unos sincronizadores, que son aquellos estímulos o hábitos que cada día ponen en hora nuestro reloj”.

En esta situación tan particular de aislamiento obligatorio, los sincronizadores sociales, como son los horarios escolares, contactos sociales con compañeros y profesores, actividades extraescolares, horarios de comedor han sido, de golpe, eliminados para intentar evitar la expansión del coronavirus. Por tanto, Mariano recomendó que, si queremos evitar que el virus nos quite el sueño, y que los ritmos de nuestros hijos se vuelvan caóticos, tenemos que adoptar como objetivo prioritario potenciar estos sincronizadores perdidos.

Por su parte, la licenciada Lorena Leive es terapista ocupacional y también trabaja sobre los trastornos del sueño en los niños y niñas y observa la situación actual con preocupación. “Influye mucho el estrés de los adultos y la incertidumbre. Los chicos necesitan seguridad y coherencia, pero no se la estamos dando porque no podemos. No sabemos qué va a pasar”, comentó.

“Los niños y niñas que no duerman bien o no duerman las horas suficientes van a tener síntomas de estrés, van a estar irritables, o no van a comer bien”, destacó Mariano y agregó que, si tienen condiciones especiales, como trastornos de espectro autista, o déficit de atención con hiperactividad, la relación con la familia se verá seriamente afectada.

Lorena consideró que como los chicos están en una etapa de crecimiento, la falta de sueño es un riesgo. “No crecen, no aprenden. Y sin dormir es muy difícil seguir aprendiendo”, señaló. Para ella también es importante sostener una rutina. Mantener un horario regular y que no se acuesten a las 3 de la mañana, por ejemplo. “Esto perjudica al sistema inmunológico y a la percepción de la realidad”, explicó.

Vallejo entiende que, con el paso del tiempo, será comprensible que los padres se cansen de sostener rutinas o los planteos que pueden repetirse por parte de los adolescentes. “Es un tema que hay que tomarlo en serio”, comentó porque los que venían durmiendo mal, lo harán peor. Y los padres aumentarán los niveles de estrés. Y cuando estamos estresados, nos enfermamos más, apuntó el médico. “Una estrategia para enfrentar a la pandemia es dormir bien para reforzar el sistema inmune”, señaló.

Según Mariano es importante preguntarles a los chicos qué sienten. “Por ahí nos llevamos una sorpresa”, advirtió porque desconocemos el nivel de fantasía que se construye con los datos de infectados y muertos que flotan en hogares de televisión incesante. Es importante, apuntó, evitar la sobreexposición de información y generar momentos en los que no haya pantallas prendidas. “Hay que buscar momentos de distención”, sugirió.

También recomendó que los adultos ejerciten la paciencia. Los ánimos no estarán igual que siempre. Es importante tener un tiempo para calmarnos porque la cuarentena nos obliga, inexorablemente, a estar todos juntos. Y es importante, agregó, que si el problema vinculado al trastorno del sueño nos sobrepasa, busquemos asistencia profesional.

Daniel Pardo