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EN MEDIO DE LA PANDEMIA HAY DOS NUEVOS ASENTAMIENTOS, Y YA SUMAN CINCO

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22/03/2020

Preocupante oleada de tomas en predios municipales, del barrio San Francisco IV

Preocupante oleada de tomas en predios municipales, del barrio San Francisco IV
Preocupante oleada de tomas en predios municipales, del barrio San Francisco IV

Durante este fin de semana la situación se salió de cauce en el barrio San Francisco IV. Dos nuevos asentamientos se registraron en las últimas horas y, de esa manera, ya suman cinco, dentro de un perímetro que no supera los 100 metros. El explícito aval dado por la Comuna a uno de ellos desencadenó una oleada de tomas desde donde aseguran que son “víctimas de discriminación”. Silencio, desde el Instituto Municipal de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social.

Cada persona instalada, en los cuatro asentamientos no “autorizados” por la Comuna, habló de “discriminación”. Esto teniendo en cuenta que de las cinco tomas, una fue públicamente avalada por el Instituto Municipal de Tierra y Vivienda, a cargo de José Mella, quien, días atrás en diálogo con este medio, confirmó que habían dado autorización a un grupo de personas para que se asentaran en un predio de la Comuna, en la esquina de calles Habana y La Paloma. Ese sitio, según el funcionario municipal, será loteado por el municipio para que allí, entre dieciocho y veinte familias puedan levantar sus casas.

Esta decisión llevó, por lógica decantación, a que otras familias se asentaran en predios municipales desocupados y destinados a espacios verdes, como en el caso del asentamiento avalado por el municipio.

En tanto, el pasado jueves veintisiete familias se instalaron en un predio municipal, ubicado en calle La Paloma entre Florida y Miami, del San Francisco IV. Se trata de dos tomas, teniendo en cuenta que ese espacio está dividido por una calle interna. En uno de los sectores se ubicaron trece familias y en el otro lo hicieron catorce.

Consultados respecto a si habían dialogado con algún funcionario de la Comuna, apuntaron que “No. Nadie vino. Solo la policía vino y nos tomó los datos”, comentó uno de los vecinos. “Queremos que venga el señor Mella y nos dé la autorización como lo hizo con la otro toma -Habana y La Paloma- ellos también tomaron el terreno y los autorizaron, y a nosotros no”, explicó. “Queremos que nos diga por qué unos pueden tomar terrenos de la Municipalidad y otros no. Eso es discriminación”, analizó el asentado.

Se veía venir

La realidad muestra a las claras un desmadre en la situación de las tomas en esa barriada de la ciudad, donde a raíz del retiro de las denuncias por usurpación, por parte de la Comuna, la situación se salió de cauce.

“Todos tenemos los mismos derechos y somos iguales ante la ley. Si nos van a sacar, que nos saquen a todos y si van a dejar que haya asentamiento de personas, que se lo permitan a todos”, señaló una mujer que se asentó en el predio, luego de que hace diez años le aseguraran desde el municipio, que había resultado beneficiada como adjudicataria de una casa que nunca apareció.

Pasándolo en limpio, los vecinos asentados en las cuatro tomas que no han recibido la venia de la Comuna, exigieron, entre otras cosas, que la ley sea pareja para que no sea rigurosa.

Sabido era que, tras el retiro de las denuncias y la luz verde dada por el municipio a un grupo de asentados, esta situación de nuevas tomas se iba a dar, indefectiblemente; y así sucedió. Además, se debe sumar a la lista, el asentamiento del barrio Omega que aún sigue en pie.

Denunciados

Por otra parte, se supo que el Instituto Municipal de Tierra y Vivienda, denunció al grupo de ocho personas que la semana pasada, se instaló y loteó el predio municipal de calles 1 y 7, donde se ubicaba una canchita de fútbol y una plaza. Además de “usurpación por despojo”, esa denuncia sumó cargos por “daño”, teniendo en cuenta que retiraron los juegos para esparcimiento que había en el lugar.

Pese a los reiterados intentos, tanto el presidente del Instituto de Tierra y Vivienda, José Mella, como el vicepresidente de ese órgano, Nicolás Pedernera, no atendieron los llamados de este medio para hablar sobre la difícil situación que se está dando en el San Francisco IV, con el tema de las tomas, en medio de una situación “sui géneris”, dada por la pandemia del coronavirus.

La particular situación llevó también a la división entre los vecinos de esa zona de Bariloche.

Por un lado, están los que avalan que esos espacios sean ocupados por sus familiares -en su mayoría hijos de los moradores del lugar- y por el otro, los que se oponen rotundamente a esas maniobras que, sin más vueltas, constituyen un delito.

Habrá que esperar para saber cómo sigue la trama de esta historia que día a día suma más personajes en sus páginas, mientras que las decisiones de fondo de quienes encarnan los roles protagónicos, brillan por su ausencia.

Seguirán investigando

Cabe recordar que el fiscal, Tomás Soto -que entiende en las causas de las tomas, registradas desde hace más de dos meses- informó que el Ministerio Público seguirá adelante con las investigaciones, pese al retiro de las delaciones por parte del municipio; es decir que actuará de oficio.

Lo llamativo es que el fiscal no haya ordenado, nuevamente, la detención de César González, quien había quedado detenido con prisión preventiva en el marco de esas investigaciones, porque podía entorpecer el accionar de la justicia, influyendo a los testigos, tal como se argumentó al momento de formularle cargos y dictarle la preventiva.

¿Y el aislamiento?

Otro dato, no menor, a tener en cuenta es el referido al aislamiento ordenado por decreto nacional, ante el avance del coronavirus.

Si se supone que las personas deben permanecer, obligatoriamente, en sus hogares hasta el 31 de marzo próximo, no se entiende cómo es que grupos de vecinos pueden estar asentados en los predios, sin control alguno.

Este domingo, durante la mañana, no se advirtió movimiento de policía o de otra fuerza para controlar en esa barriada, el cumplimiento de lo ordenado por el presidente de la Nación, Alberto Fernández.

Julio Luzuriaga