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19/03/2020

Michalsky: “nos encantan los discursos de pánico y terror”

Michalsky: “nos encantan los discursos de pánico y terror”
Michalsky: “nos encantan los discursos de pánico y terror”

 

A la vez que admitió que “las medidas de prevención tienen que estar a la orden del día”, el investigador de la UNRN señaló que el fenómeno tiene que ver con “una disputa por la percepción de la realidad”. Medios y redes sociales en la picota.

Para el filósofo Nahuel Michalsky la propagación del coronavirus es consecuencia de la pulseada geopolítica que mantienen China y Estados Unidos, además de un enorme experimento para testear cómo reacciona la población mundial ante estímulos que procuran profundizar el pánico. El ex docente de la UBA e investigador de la UNRN en el CITECDE (Centro de Estudios en Ciencia, Tecnología, Cultura y Desarrollo) ponderó las posibilidades que tienen los sectores públicos fuertes de enfrentar la pandemia, en desmedro de los planteamientos liberales que alaban el funcionamiento “mitológico de la oferta y la demanda”.

“Tengo varias ideas aunque no creo que estén muy distantes a las que tiene la mayoría de la gente con un mínimo de lucidez”, le dijo vía WhatsApp a este diario. “Hay varios factores: en primera instancia innegablemente pasa algo, innegablemente hay un virus e innegablemente infecta gente y por supuesto que las medidas de prevención tienen que estar a la orden del día”, concedió. “Sin embargo, eso no me impide pensar que todo parte de una agenda política y económica, sobre todo económica, orquestada por tres o cuatro grandes potencias del mundo”.

Según Michalsky, no hay casualidades. “El coronavirus surgió un mes y medio después de que China desplazara a Estados Unidos de los mercados internacionales y en los valores, un mes después de que largara una red social que desplazó en número de descargas al Instagram, al WhatsApp y al Facebook, que son de Estados Unidos. Entonces, creo que todo es la consecuencia de la geopolítica y la disputa de los mercados”, ratificó.

El espiral será ascendente. “En menos de dos o tres meses, Estados Unidos va a echarle la culpa de todo a los chinos para avalar y legitimar acciones contra-económicas y bélicas contra su competidor”, avisó el filósofo. “Estados Unidos entendió que no tiene espalda para ir contra los chinos después de la Guerra de Vietnam. Además, como ahora se le suma Rusia, no puede ir frontalmente. Entonces, orquesta cuestiones como esta, incentiva el ‘panic show’ y la puesta en escena en los medios para generar consenso global”, denunció.

En tono vehemente, Michalsky añadió: “las pocas personas que mueran son parte de la inversión que están haciendo los yanquis, así como derribaron sus propias Torres Gemelas para tener la excusa perfecta y posicionarse en Medio Oriente, contra un terrorismo que ellos mismos financiaron y crearon. Ahora están haciendo lo mismo”, disparó. “Es geopolítica y no es nada loco, lo dicen (Noam) Chomsky y los principales filósofos y analistas políticos del mundo”.

Comerse el “speech”

En un punto, la situación “no tiene que ver con conspiraciones. Así funciona el mundo pero en el medio estamos nosotros, que nos comemos el speech del terror. Somos una sociedad del pánico, nos encantan los discursos del pánico y el terror, esta forma de operar que tiene la tecnología de hoy a través de un bombardeo de imágenes y lenguajes, de discursos que construyen una cierta legitimidad y una cierta percepción de la realidad”.

Más allá de la cuestión estrictamente sanitaria “todo tiene que ver con la disputa por la percepción de la realidad. Los medios de comunicación y las redes sociales son actores centrales en esa disputa, en la que está encastrada la lucha económica e imperialista que mencionaba. En el fondo, lo que me tiene más compungido es lo que está pasando con la población”, resaltó. “Que las potencias imperialistas se disputen el dominio del mundo no es nuevo, viene pasando hace 250 años, desde que surgió el capitalismo”.

Los ingredientes novedosos son “la eco-crisis, la escasez de recursos naturales, la superpoblación y los planes eugenésicos de extermino de masas para nivelar la relación entre población y recursos naturales. Son las lógicas y las visiones de las potencias imperialistas: los organismos potentes y fuertes tienden a conquistar… El problema es por qué nosotros no hacemos nada. Por qué frente a estas maniobras macabras de creación de pánico y de liberación de enfermedades que testean el comportamiento de masas, por qué nosotros, que ya sabemos lo que pasa y tenemos acceso a la información, por qué nuestra clase trabajadora, nuestras clases desplazadas y marginadas, seguimos comprando esto”, cuestionó Michalsky.

El filósofo fue lapidario en relación a los funcionamientos colectivos más usuales. “Seguimos participando, avalando, creyendo, repitiendo el speech que circula en las redes y en los medios. Nos mueven como pececitos de un lado para el otro, entonces vaciamos los supermercados”, ejemplificó. “Es una gran película de ciencia ficción, increíble. El fin del pensamiento lógico y crítico”, dictaminó. Quizá sea la consecuencia más desoladora de la pandemia.

Importante es el Estado

Antes la previsible controversia, “quiero enfatizar que no estoy negando que haya un virus y no estoy negando la importancia de las medidas de prevención”, subrayó Nahuel Michalsky. “Estoy resaltando que la trama, la narrativa, los discursos y las intenciones son mucho, mucho más amplias, profundas y complejas de lo que aparece en la tele. Esa es mi visión: potencias imperialistas disputándose mercados a través de nuevas ingenierías sociales, nuevas técnicas de manejo de las emociones de las poblaciones mundiales y del contrabalanceo entre recursos naturales escasos y poblaciones mayoritarias”.

Frente a panorama tan desalentador, está “la clase media y baja occidental, siempre tan acrítica, manipulable e incapaz de filtrar la información que se mete en estas infoesferas”, introdujo. “Hoy asistimos a las infoesferas, nos tienen dentro de una cápsula de manejo de la información donde nos digitan cómo sentirnos: sentir miedo o no, sentir preocupación o no... Digitan cuándo hay que empezar a preocuparse y cuándo podemos despreocuparnos. En el medio, las poblaciones van y vienen. Son nuevos mecanismos de control y de poder para ver cómo responde la población ante ciertos estímulos. Hay que ver a más de 100 metros de distancia”, invitó.

Por último, aportó el filósofo: “me parece que estas coyunturas, independientemente de los componentes geopolíticos, ponen de relieve la importancia del Estado y de las políticas públicas fuertes, sólidas y estables. No como las nuestras, que son insuficientes, deficitarias y corruptas desde siempre. Ponen de relieve la necesidad de un Estado bien presente, con instituciones que contengan a su población y de alguna manera, la sanidad de su población”.

La necesidad de enfrentar la pandemia “desbarata los discursos liberales típicos de exterminio del Estado en nombre de los mercados, la propiedad privada y la libre competencia. Quisiera ver qué hubiese pasado en China si hubiese sido un país liberal frente al avance del coronavirus. El hospital que construyeron en 10 días fue gracias a que tienen un Estado como corresponde: eficiente, rápido y ejecutivo. No el libre juego mitológico entre oferta y demanda que pretenden los liberales para el mundo. Los únicos países capaces de afrontar esta y cualquier otra pandemia van a ser los que tengan modelos estatales intervencionistas y de Estado de Bienestar. Indefectiblemente”.

Adrián Moyano