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AFECTA A MUCHA GENTE EN LA REGIÓN

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22/12/2019

Se acabó la primavera pero las alergias no aflojan

Se acabó la primavera pero las alergias no aflojan
Se acabó la primavera pero las alergias no aflojan

La primavera acaba de finalizar, pero es evidente que este año la romántica estación del año incluyó un fuerte componente de alergias que aún sigue afectando a muchos barilochenses. Si bien puede haber pólenes durante todo el año, desde el 21 de septiembre al 21 de diciembre la pertinente estación, donde las plantas florecen, sueltan pólenes, haciendo que millones de partículas en el ambiente desencadenen síntomas de alergia o “rinitis alérgica estacional”.

Hoy en día el problema se comenta entre amigos, casi muy pocos tiene un vecino que no esté afectado por problemas alérgicos. “Este año vino muy fuerte” aseguran los pobladores mientras estornudan, tosen o tienen los ojos llorosos. Verdaderamente molesto y ni que hablar al momento de tratar de obtener un reparador descanso al dormir, allí la mucosidad es verdaderamente molesta y más aún al momento de levantarse luego de pasar una noche incómoda.

Además los especialistas aseguran que las condiciones climatológicas no ayudan, porque hay sequía, llovió poco, muchísimo polvo en suspensión y días de mucho viento, con lo cual “todo vuela” y afecta las vías respiratorias.

Si bien la alergia es una enfermedad crónica y los pacientes presentan síntomas en todas las épocas del año, durante la primavera -en los pacientes alérgicos al polen- se agudizan muchos cuadros respiratorios; ya que en esta estación se produce la polinización de las plantas donde los granos de pólenes producidos pueden dispersarse por todo el aire ambiental siendo transportado por insectos o por el viento, generando que millones de partículas estén en el aire, lo cual hace casi imposible evitar el contacto con el polen, aún así, es importante tomar ciertas precauciones. Las plantas que los generan pueden ser árboles, pastos y malezas.

Algunos de los síntomas de la alergia primaveral son: estornudos. Picor de ojos u ojos llorosos. Goteo nasal. El mejor modo de reducirlos es evitar los desencadenantes de la alergia:

1) Procurando no salir a la calle en las horas de mayor concentración de polen en el ambiente, o sea, durante las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde.

2) Evitando que el polen del exterior ingrese en la casa, dejar los zapatos en la entrada al llegar, cambiarse de ropa y ducharse, evitar que las mascotas se posen en sofás o camas, y tender la ropa en el interior para que no se impregne de polen.

3) Además, es recomendable hacer una limpieza profunda semanal de la casa, y mantener las ventanas cerradas en las horas de mayor concentración de polen. 4) Hacer ejercicio físico, mantenerse en buena forma es un requisito indispensable para que nuestro sistema inmune esté al 100%. Aunque el ejercicio no cura las alergias, puede aliviar varios de los síntomas asociados. Sin embargo, hay que tomar precauciones a la hora de hacer deporte: practicar ejercicio en interiores, y nunca practicar deporte en horas en las que las concentraciones de polen son más altas.

Además es clave consultar al médico, elegir el antihistamínico correcto, ya que un fármaco adecuado alivia en su conjunto los síntomas de la alergia y, aunque no ayuda a acabar con ella, puede hacer que la temporada sea mucho más llevadera. Muchas personas esperan a encontrarse mal para tomarlo, algo que es un error, pues el fármaco es más eficaz si se consume antes de que aparezcan los síntomas, ya que sirve para prevenir la aparición de estos.

Dentro de un manual didáctico se podría decir que una forma de prevenir los síntomas de alergias de primavera es: 1) Mantener cerradas las ventanas y puertas de la vivienda durante el máximo tiempo posible. 2) Renovar el aire ventilando la casa 5 o 10 minutos tras la caída del sol, cuando la polinización es menor. 3) Si se viaja en auto, procurar hacerlo con las ventanas cerradas y colocar un filtro para pólenes en el aire acondicionado. 4) Evitar, en lo posible, salidas al campo y parques, jardines o zonas de abundante vegetación. Evitar especialmente el contacto con el césped. 5) Intentar no realizar actividades al aire libre durante las primeras horas del día y últimas horas de la tarde, que es cuando los niveles de polen suelen ser mayores. 6) Utilizar anteojos de sol para proteger los ojos. 7) Para evitar los ácaros del polvo, usar la aspiradora en vez de la escoba para barrer, e intentar prescindir de alfombras y cortinas, que acumulan polvo. 8) Consultar al médico. Es importante acudir a un especialista para detectar tipos de alergia y épocas del año de mayor incidencia.

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