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11/12/2019

Condenaron a 21 años de cárcel a un asesino que violó a su hija cuando estaba detenido en una comisaría

Condenaron a 21 años de  cárcel a un asesino que violó  a su hija cuando estaba  detenido en una comisaría
Condenaron a 21 años de cárcel a un asesino que violó a su hija cuando estaba detenido en una comisaría

Un tribunal integrado por los jueces Bernardo Campana, Gregor Joos y Héctor Leguizamón Pondal unificó por el método de composición, las dos condenas que pesan sobre un sujeto que fue declarado autor de un homicidio y de una serie de abusos contra su propia hija, que cometió estando detenido, en un calabozo de la comisaría 27. Deberá purgar 21 años de prisión.

La identidad del sujeto no puede revelarse por la entidad de los delitos investigados en el segundo hecho por el que resultó condenado. En diciembre de 2010, fue condenado a la pena de trece años de prisión, tras ser declarado autor penalmente responsable del delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego. Mientras que en noviembre de 2018 le impusieron otros once años de prisión por abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo.

El acusado está detenido desde el 13 de junio de 2010 y en la actualidad estaba a poco de alcanzar beneficios como las salidas transitorias o libertad condicional. Pero con la unificación de las condenas la situación varió.

El fiscal Martín Govetto reclamó ante los jueces la suma aritmética de las condenas para fijar una pena única de veinticuatro años de prisión. En cambio, el defensor oficial Marcelo Álvarez Melinger cuestionó lo que denominó “errores de interpretación de la Fiscalía” y solicitó que se utilice el método de composición y en definitiva se aplique una pena única de dieciséis años de prisión a su asistido.

Finalmente los jueces se quedaron en un punto medio. Aunque adoptaron el método de composición que reclamó el defensor, le impusieron una pena única de veintiún años de prisión al acusado, que además ya había sido declarado reincidente.

Aunque el trámite de rigor todavía debe completarse, el acusado agotará su pena el 13 de junio de 2031, pudiendo acceder al régimen de beneficios algunos años antes.

El homicidio de Martín Pacheco

El hecho investigado ocurrió en la madrugada del 11 de abril de 2010, cuando junto a otras personas se presentó en el exterior de una vivienda ubicada en el barrio INTA. Todos los agresores lanzaron piedras hacia la construcción. Posteriormente efectuaron disparos de arma de fuego y hasta quemaron un automóvil que pertenecía a la víctima.

En el lugar descansaba Martín Pacheco junto a su esposa. Cuando, semidesnudo, salió de la vivienda para ver qué ocurría, recibió un disparo con una “tumbera” a corta distancia que le provocó una herida mortal. Antes de morir, balbuceando, nombró al autor del disparo.

Durante el juicio, el entonces fiscal de Cámara Carlos López, reclamó una pena de quince años de prisión, pero los jueces Marcelo Barrutia, Alfonso Pavone y Alejandro Ramos Mejía le impusieron una condena de trece años.

La violación de su hija

Mientras cumplía su condena, el sujeto fue alojado en un calabozo de la comisaría 27 de Melipal, lugar en el que periódicamente recibía la visita de su hija que por entonces tenía doce años de edad.

Según la acusación, entre diciembre del año 2015 y febrero del 2016, el acusado aprovechó las ocasiones en las que recibía las visitas para violar a su hija y someterla a distintos abusos que no alcanzaron el grado de violación.

Cuando el caso estalló en la opinión pública, trascendió que el sujeto se encontraba gozando de un beneficioso régimen de detención, ocupando un calabozo en la comisaría 27 de Melipal. En ese lugar, disponía de un espacio para su uso exclusivo, e inclusive contaba con un colchón extra y tenía acceso a la televisión por cable.

Según se detalló en la sentencia que leyeron los jueces días atrás, los domingos el interno recibía la visita de dos hijas menores de edad, que se quedaban con él largas horas e inclusive durante la tarde eran frecuentes las siestas del sujeto junto a sus dos hijas.

En noviembre de 2018, fue hallado autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual simple y con acceso carnal, agravados por el vínculo y le impusieron una pena de once años de prisión, pese a que la Fiscalía había pedido durante el juicio casi el doble de condena.

El caso salió a la luz cuando la menor padeció un retraso del período menstrual, por lo que fue indagada por su madre y una allegada a la familia, sospechando inicialmente de una relación amorosa que la niña entablaba con un adolescente, pero ante el interrogatorio la víctima pudo contar la verdad y señaló a su padre como el autor de una agresión sexual.

Tras la activación de los mecanismos previstos para casos de abuso sexual contra menores de edad, en las sucesivas instancias la niña fue ratificando sus dichos y brindando detalles que permitieron el arribo a una sentencia condenatoria, con el respaldo a su relato de diversos profesionales que la asistieron en cada una de las instancias.

El relato de la víctima, cargado de dramatismo por lo que le tocó atravesar, además dejó traslucir una valerosa actitud de su parte, pues contó ante profesionales que la interrogaron que cuando compartían la siesta con su padre y hermana, en el interior del calabozo de la comisaría, simulaba dormirse y se quedaba despierta para evitar que su pequeña hermanita también sea violentada por el abusador.

*Si vos o alguna mujer que conocés sufre violencia de género comunicate al 144, es una línea telefónica nacional gratuita que brinda contención, información y asesoramiento.

Mariano Colombo