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DE RÍO COLORADO A LANÚS Y DE AHÍ A VESTIR LA CELESTE Y BLANCA

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22/11/2019

Sol Castro, la rionegrina que juega en la selección nacional de básquet

Sol Castro, la rionegrina que juega en la selección nacional de básquet
Sol Castro, la rionegrina que juega en la selección nacional de básquet

En contacto con el programa “El Expreso Periodístico”, conducido por Antonio Zidar, que se emite por la 93.7, El Cordillerano Radio, la jugadora de Río Colorado Sol Castro, se refirió a su llegada al club Lanús, con el que se encuentra jugando el Torneo Federal, y su debut en la selección nacional que disputó la semana pasada el torneo Preolímpico en Bahía Blanca, con las selecciones de Colombia, Estados Unidos y Brasil.

“Fue bastante difícil poder ganarse un lugar”, aseguró. “La verdad que igualmente muy conforme con todo el equipo y los entrenadores porque, de a poco, me fueron dando la confianza que necesitaba como para demostrar que yo podía estar en la cancha”.

Además, señaló que “era un sueño a cumplir que tenía de jugar en la mayor argentina, así que contentísima por poder integrar la selección y haber debutado acá en nuestro país”.

También relató sus comienzos en el básquet en la localidad de Río Colorado. “Empecé a jugar a los 7 u 8 años. La verdad que cuando yo era chica no se jugaba mucho. Disputamos amistosos de vez en cuando. En categoría Mini o Sub 13, ya jugábamos un torneo que se llamaba Femisur, que se hacía en Bahía y en el que participaban algunos clubes de Viedma. Después ese torneo se dejó de hacer y volví a jugar recién cuando tuve 16 años el torneo de la capital de nuestra provincia. Y hoy en día, están jugando eso. También hay complicaciones por el tema de viajes, plata, por lo que sé de amigas que quedaron en el club”.

De jugar en Río Colorado, llegó a Lanús. “Yo primero fui a un campus que estaba haciendo la selección para ver jugadoras en Bahía y después en Viedma, y ahí me vio Hernán Amaya, me tomó los datos, al otro año me llamaron para un Plan Altura, y pasó otro año más y me llamaron para un campus que era la preparación para los Juegos Olímpicos de la Juventud del año pasado. Así que ahí me empezaron a ver y también me vieron de Lanús y me llamaron. Desde el 2017 que estoy acá”.

En ese sentido, opinó que “obviamente es importante el nivel de competencia que tiene que tener el club donde estás, que esté acorde a tu nivel o mayor al tuyo para poder mejorar. Y el nivel de enseñanza tiene que ser bueno.

Acá en Lanús he aprendido un montón”. Con respecto al club bonaerense aseguró: “Desde mi punto de vista lo recomiendo, me gusta el club, la gente, los entrenadores. La verdad que sí, muy linda institución”.

En cuanto a la participación en el preolímpico, en la selección y su contacto con jugadoras de nivel internacional, contó que no tiene una jugadora específica que considere su modelo. “Me gusta mucho, de Estados Unidos, Diana Taurasi. También una base, Kelsey Plum. Después está Fowels que es un cinco enorme, que nos costó un montón pararla. Y en Brasil estaba Dos Santos, Damiris Dantas, que son jugadorazas”.

Sobre su experiencia frente a la estrella estadounidense Diana Taurasi, que es medio argentina, expresó: “Sí, ella estaba la verdad que muy dispuesta a hablar con nosotras, a compartir, fue muy amable. Fue una experiencia poder verla jugar y, en algunos casos, defenderla”.

Sol mide 1,86 y juega de 4 o 5. “En un momento pegué el estirón. Siempre fui alta pero de un momento a otro me estiré un poco más”. También se refirió a sus maestros. “La verdad que acá en Lanús, entre Sebastián Lanzieri y Laura Cors, ellos fueron los que me ayudaron a dar un salto de calidad en las partes técnico-tácticas”. Y en Río Colorado, “la verdad tuve un montón de entrenadores y no me quiero olvidar de ninguno”. Y mencionó a Lucas Esandi, Cristian Álvarez y su profesora de Educación Física, entre otros.

Además se refirió a este proceso de selección. “Este año cambiaron bastante la forma de juego, la actualizaron y eso va a llevar un tiempo, como todo cambio, poder afianzarlo bien. Y yo calculo que también la falta de Meli Gretter en cierto punto se nota porque genera mucho, entiende bien el juego, se adapta y si ella no es la que hace puntos, reparte un montón. Pero el equipo con o sin Meli se está adaptando recién al juego que está proponiendo el nuevo staff. La verdad con el juego nosotras nos sentimos cómodas pero lleva tiempo como todo cambio”.

La jugadora rionegrina también habló sobre sus inicios. “En realidad yo hacía gimnasia artística, pero en un momento de chiquita me cansó. Mis viejos siempre querían que nosotras hiciéramos algún deporte, así que, la verdad no había muchas opciones. Y entre vóley, hockey y básquet, me quedé con básquet porque tenía un compañero en la escuela que jugaba y me gustaba cómo jugaba en los recreos y quería ser igual o mejor que él, yo jugaba con los varones, no con las nenas. Y me gustaban las zapatillas que tenía. Y dije bueno, vamos a empezar básquet”.

“Yo el año ese, 2016, que fuimos a jugar el partido a Viedma, el primer partido que jugamos contra Sol de Mayo -que lo ganamos-, una chica de Sol de Mayo le dice a mi entrenador, ‘mirá que está Hernán Amaya, que vaya, que la vean’. Y cuando ya mi entrenador me dijo solamente de ir, yo ahí ya estaba re contenta y lo quería hacer a toda costa”.

“Cuando volví a Río Colorado, le dije papá ‘yo tengo que ir al campus’. Mis papás no me podían llevar porque eran días de semana, ellos laburaban. Y a mi entrenador, le habían dicho de una compañera y de mí. Así que yo le dije a mi compañera, ‘vamos’. Ella tenía un abuelo en Bahía y nos podíamos quedar, la abuela nos cocinaba, nos trató re bien. Nos llevó la familia de mi amiga y nos fueron a buscar mis viejos”.

“Estuvimos esos tres días en el campus, yo estaba re contenta. Y hablando entre Hernán y Laura, que también estaba en Bahía, les dije que también iba a ir al de Viedma. Al de Viedma fui sola, con mi papá. Yo estaba re contenta. Cuando Hernán me tomó los datos y obviamente me puse mucho más contenta. Después fue pasando el tiempo y, en cierto punto, me preocupé porque no pasaba nada. Pero yo igualmente seguí entrenando y haciendo mi vida. Hasta que un día me llega un mail de que estaba citada para un Plan Altura y ahí salté de alegría”.

“Empecé con eso, al otro año me llamaron para ese campus que hicieron de reclutamiento para los Juegos Olímpicos de la Juventud en el 2017. El Plan Altura fue en el 2016. Así que contentísima”.

Sobre lo mejor de su juego y lo que cree que tiene que mejorar, señaló: “Creo que sé jugar muy bien de espaldas, tengo una buena lectura del juego y lo que más tengo que mejorar es el tiro exterior de tres puntos y jugar de frente, el manejo del balón con penetración”.

En cuanto a sus visitas a Bariloche, recordó: “Fui dos o tres veces a jugar los Juegos Rionegrinos, con básquet 3x3 y 5x5. Y sí me tocó una o dos veces con las chicas del Muni pero solamente en los juegos”.

Sobre su entrenamiento diario, contó : “Los días van variando, martes y jueves entreno con el equipo acá en Lanús, con U19 y Primera, hago gimnasio y el resto de los días, voy al club en horarios libres, gimnasio, corro, tiro al aro, todos los días, o algún preventivo si tengo que jugar. Hoy no hice nada porque a la tarde juego, jugamos las finales contra Berasategui del Torneo Metropolitano con la U19”.

“Quiero llegar lo más lejos que pueda llegar como jugadora. No quiero ponerme un techo -por ejemplo, salir campeona del Federal- porque capaz que puedo más y si me quedo conforme con eso no voy a poder seguir progresando. Así que siempre estoy tratando de hacer lo mejor para seguir progresando y que eso me lleve al mejor nivel que pueda llegar. Si es Euroliga, bueno, y si es una liga intermedia, en Europa, Brasil, Estados Unidos, también estaría contenta pero obviamente siempre dando la mejor versión de mí”.