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14/11/2019

Miguel San Martín, ingeniero en la NASA: “Creo que hay algo de argentino en mi forma de participar”

Miguel San Martín, ingeniero en la NASA: “Creo que hay algo de argentino en mi forma de participar”
Miguel San Martín, ingeniero en la NASA: “Creo que hay algo de argentino en mi forma de participar”

El Ingeniero Miguel San Martín, que trabaja para la NASA en las misiones a Marte visitó el estudio de El Cordillerano Radio (FM 93.7), durante el programa El Expreso Periodístico, antes de brindar un coloquio en el Instituto Balseiro. Entre varios temas habló de viajes a la luna, agua en otros lugares del sistema solar y lo que significa ser argentino en la agencia espacial norteamericana.

En la introducción de la entrevista radial contó su conexión con la Patagonia. Además de haber nacido en Villa Regina, pero haber crecido en Buenos Aires y que su padre trabajó en el diseño de la avenida Bustillo. “Me enamoré del cielo y del espacio, mirando desde la tranquera de la chacra –de la ciudad rionegrina-, eso es lo que todavía me ata al sur”.

Su trabajo se centra en el Jet Propulsion Laboratory o JPL (en español: el Laboratorio de Propulsión a Chorro), en Pasadena, California, Estados Unidos.

Uno de los proyectos en los que trabajó fue en el software del Curiosity, que aterrizó en Marte. Este robot pesa cerca de una tonelada, tiene el tamaño de un auto pequeño y la capacidad de tomar imágenes, sabores y hacer perforaciones. Según San Martín “es tan complejo, que costó 2.500 millones de dólares”

Consultado por el presupuesto dedicado por el gobierno estadounidense a la NASA respondió: “Tenemos una cantidad de dinero asignado, estamos cerca de los 20.000 millones de dólares anuales. No nos podemos quejar, nuestras ambiciones exceden el dinero que nos dan. Pero el presupuesto es muy sano y eso se ve en la cantidad de misiones que se están desarrollando, sobretodo en robótica, que es la parte a la que yo me dedico. Las operaciones tripuladas si son más caras”.

MAS GENTE A LA LUNA

El ingeniero explicó que la permanecía de las expediciones tripuladas a la luna no se mantuvieron porque “es carísimo. El proyecto Apolo, cumplió con su objetivo político, que no se esconde y era plantar la bandera, dejar la huella, sacar la foto y volver. No era económico, entonces el Congreso lo cortó”.

“Ahora estamos tratando el nuevo plan de la NASA, con la administración de Trump, que es volver a la luna y que sea sostenible”, agregó y continuó: “Se cree que hay grandes cantidades de agua en el polo sur de la luna, obviamente en estado sólido. Se puede separar el oxígeno del hidrógeno; el oxígeno para para respirar y el hidrógeno es un combustible muy poderoso”.

UN ARGENTINO EN LA NASA

Respondiendo la pregunta sobre lo qué se siente trabajar en la NASA contó: “Es como cualquier actividad humana tiene momentos de frustraciones, en los que uno patea sillas y paredes.  Como jefe de ingenieros de área de guiado, navegación y control he tenido una gran responsabilidad, pero también un gran equipo que me ha apoyado y hace la mayoría del trabajo. Pero tuve ciertas decisiones mías, que sí en ese sentido había una responsabilidad individual. Pero siempre enfatizamos los logros en equipo”.

 ¿Hay algo de argentino en tu actuar y pensar o ya te consideras un científico norteamericano?

“Creo que hay algo de argentino en mi forma de participar. No nos encasillamos en un tema y nos gusta expandirnos y ser un poco callejeros en la forma de pensar. Es la parte buena del ´atado con alambre´: decidir algo y hacerlo de forma creativa. A veces la sociedad norteamericana es muy disciplinada y muy estructurada, eso a veces se exagera demasiado y tiene un efecto negativo. Hay mucha rigidez y para eso estamos nosotros, para empujarla y jugar al borde del “fault”, si no, estás paralizado con la burocracia que impone el sistema. No es que uno sea indisciplinado.

MISION EUROPA

También contó sobre una misión a Europa, una luna de Júpiter: “Bajo una capa de hielo de varios kilómetros de espesor hay un océano de agua líquida. Hay más agua que en la tierra y existen científicos que, a través de sus observaciones y análisis piensan que pude haber condiciones para que pueda haber vida”.

Finalmente se refirió a su profesión: “Nací con una vocación, casi una obsesión diría, de ser ingeniero. Por suerte tenía un padre ingeniero civil, que leía mucho y él trata de satisfacerme y alimentar la curiosidad. La electrónica fue lo primero que me gustó, para saber cómo funcionaba la televisión o la radio.

Y como mensaje para los argentinos de hoy dejó la recomendación de “Seguir los sueños, no perder la fe y trabajar duro. Estas cosas no pasan solas, son el resultado de años”.