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27/08/2019

Crecen los casos de sífilis y en el hospital de Bariloche hay pocos preservativos

Crecen los casos de sífilis y en el hospital de Bariloche hay pocos preservativos
Crecen los casos de sífilis y en el hospital de Bariloche hay pocos preservativos

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual causada por la bacteria Treponema Pallidum. Se desarrolla en tres etapas, con síntomas característicos en cada una, separadas entre sí por periodos de aparente buena salud. En distintos puntos del país se detectó crecimiento de la enfermedad y surgen alarmas. 

La especialista en infectología, Lucía De Labra, que trabaja en el hospital de San Carlos de Bariloche, explicó que todo comienza con una úlcera indolora que aparece en el punto de entrada de la infección, mientras que, en una segunda etapa, aparece una erupción cutánea, fiebre, fatiga, cefalea e inapetencia.

La doctora, hizo declaraciones en el programa “Tomátelo con Calma” que se emite de lunes a viernes de 17 a 20 por El Cordillerano radio (93.7) y confirmó el crecimiento de la infección al decir que “ya durante el 2017 veníamos registrando a nivel nacional un aumento de los casos de sífilis, empezó en 2016 y en 2017 se duplicó la tasa y se da más en personas jóvenes, entre 15 a 24 años, esto va de la mano por el poco uso del preservativo”.


Falta de preservativos en pleno siglo XXI.

Si no se trata, la tercera etapa de la sífilis puede dañar la aorta, el cerebro, la médula espinal y otros órganos. “El VIH se encuentra en una meseta, por diferentes motivos, el principal es el tratamiento VIH, es una infección controlada, pero claro se comienzan a acrecentar el resto de las infecciones de trasmisión sexuales, esto quiere decir que aumentaron los casos, en los últimos 5 años se duplicaron los casos”, reiteró la doctora y agregó que “que en nuestros consultorios vemos alrededor de 4 nuevos casos o reinfecciones por semana”.

La penicilina cura la infección, pero no evita que se vuelva a contraer. “Se trata de una bacteria que ingresa por vía sexual, tanto sexo oral, sexo anal y sexo vaginal provocan una lesión, la primera lesión que aparece es una lastimadura en la boca, como una ulcera, igual en el ano o en la vagina, pero la particularidad que tiene la sífilis es que no duele, entonces las personas que tienen pene la ven y consultan, pero en el ano, en la boca o en la vagina no se ven y no consultan y por lo tanto va avanzando”, explicó De Labra.

La facultativa dijo que lo mencionado “es el primer estadio, pero en la parte secundaria se nota en la piel, en las palmas de las manos y en las plantas de los pies, donde aparecen lesiones y allí pensamos los médicos que pueden ser una sífilis y después empiezan lesiones más grandes que pueden llegarse a notar o a llamar la atención en las mucosas, en la mucosa de la boca, del ano o la vagina”.

La sífilis provoca síntomas en tres etapas (primaria, secundaria y terciaria), separadas por periodos asintomáticos (fases de latencia). Es muy contagiosa durante las fases primaria y secundaria. Puede ser contagiosa de forma temprana, ya en la etapa latente. La infección se transmite mediante contacto sexual. Un solo encuentro sexual con una persona que tiene sífilis en su fase inicial termina en infección en un tercio de los casos. La bacteria penetra en el organismo por las membranas mucosas, como las de la vagina o de la boca, o bien por la piel. En el transcurso de horas, la bacteria llega a la proximidad de los ganglios linfáticos y se propaga por todo el organismo a través del torrente sanguíneo.

La sífilis también se propaga por otras vías. Puede infectar al feto durante el embarazo y dar lugar a anomalías congénitas y a otras complicaciones. El contagio también se desarrolla por contacto con la piel, aunque la bacteria no sobrevive mucho tiempo fuera del cuerpo humano.

De Labra recomendó “hacerse un examen de análisis común, para esos casos, por eso decimos que hay que hacerse un estudio una vez por año”. Los síntomas de la sífilis tienen tres etapas. Cada etapa de síntomas (primaria, secundaria o terciaria) supone un empeoramiento progresivo. Si no se trata, la sífilis puede persistir asintomática durante muchos años y dañar al cerebro o la aorta (la arteria más grande del cuerpo), además de provocar la muerte. La neurosífilis (que afecta el cerebro y la médula espinal) puede aparecer en cualquier fase de la sífilis. Si se detecta y se trata en su etapa inicial, puede curarse sin dejar secuelas permanentes.

La doctora informó que “nosotros tenemos el consultorio de salud sexual hace 15 años, atendemos por orden de llegada, en forma gratuita y por obras sociales, los martes y los jueves en los consultorios 28 y 29 desde las 13.30 a las 15.30, allí hacemos los estudios en el momento y damos los resultados a las 48 horas y también hacemos testeos en terreno, para acercar el test a la población”.

Por último, la especialista comentó un tema alarmante al decir: “el problema que tenemos más importante es que no tenemos preservativos, a nivel nacional, por una mala gestión, no compraron preservativos y ahora estamos teniendo problemas a nivel local, que se extiende a todo el país”.

Las distintas fases

En la primaria aparece una úlcera indolora (llamada chancro) en el sitio de la infección, generalmente en el pene, en la vulva o en la vagina, aunque también puede observarse en el ano, en el recto, en los labios, en la lengua, en la garganta, en el cuello uterino, en los dedos de las manos o en otras partes del cuerpo. Por lo general, aparece un único chancro, pero a veces hay varios. Los síntomas suelen comenzar 3 o 4 semanas después del contagio, aunque también se presentan entre 1 y 13 semanas más tarde.

Al principio, el chancro es una pequeña área roja elevada que rápidamente se convierte en una úlcera abierta, firme, elevada y relativamente indolora. No sangra y es duro al tacto. Los ganglios linfáticos cercanos suelen estar hinchados y tampoco duelen. Alrededor de la mitad de las mujeres infectadas y un tercio de los hombres infectados no saben que padecen la enfermedad, ya que apenas provoca síntomas. Suele haber chancros en el recto o en la boca que pasan desapercibidos, por lo general en hombres.

Por lo general, se cura en un periodo de 3 a 12 semanas. En ese momento, parece que se está completamente sano.

En la fase secundaria la bacteria se propaga por el torrente sanguíneo y causa de este modo una erupción generalizada, hinchazón de los ganglios linfáticos y, con menos frecuencia, síntomas en otros órganos. Por lo general, la erupción aparece de 6 a 12 semanas después del contagio. Alrededor de una cuarta parte de las personas infectadas aún tienen un chancro en ese momento. La erupción no suele picar ni doler, y el aspecto es variable.

A diferencia de las erupciones causadas por la mayoría de las demás enfermedades, esta aparece a menudo en las palmas de las manos o en las plantas de los pies. Puede ser de corta duración o durar meses. Incluso sin tratamiento, la erupción se resuelve con el tiempo, pero puede reaparecer semanas o meses después. Si aparece una erupción en el cuero cabelludo, el pelo puede caerse en parches y tener un aspecto apolillado.

Aparecen unas protuberancias planas y lisas que sobresalen (denominados condilomas planos) en las zonas húmedas de la piel, como la boca, las axilas, los genitales y el ano. Estas protuberancias indoloras contienen muchas bacterias y son muy infecciosas. Pueden romperse y supurar. Al secarse, se aplanan y adquieren un tono gris o rosáceo. Aparecen llagas en la boca en más del 20 al 30% de los casos. En la fase secundaria de la sífilis se observan fiebre, fatiga, pérdida de apetito y adelgazamiento.

Alrededor del 50% de las personas con sífilis en fase secundaria tienen los ganglios linfáticos de todo el cuerpo aumentados de tamaño. En cerca del 10% de las personas resultan afectados otros órganos. Los ojos pueden inflamarse. Pueden aparecer dolor óseo y articular. En algunas personas, la infección del hígado (hepatitis) causa dolor abdominal e ictericia (la piel y el blanco de los ojos se vuelven amarillos), y la orina se oscurece. En ocasiones, se tienen cefaleas o problemas de audición, de equilibrio o de visión porque el encéfalo, el oído interno o los ojos están infectados.

La fase latente existe tras el periodo secundario, la persona afectada se recupera y puede mantenerse asintomática durante un periodo que puede ir de años a décadas. Durante este periodo la infección está inactiva (latente).

La sífilis puede ser contagiosa de forma temprana, ya en la etapa latente de la enfermedad, si bien, por lo general, no resulta contagiosa durante esta etapa. Sin embargo, la bacteria persiste, por lo que los resultados de las pruebas diagnósticas serán positivos. La fase de latencia se clasifica como precoz (cuando el contagio inicial se produjo en los últimos 12 meses) o como tardía (cuando el contagio inicial se produjo hace más de 12 meses).

La sífilis terciaria se desarrolla en aproximadamente un tercio de las personas no tratadas al cabo de años o décadas después de la infección inicial. Los síntomas varían desde leves hasta devastadores. La sífilis terciaria se manifiesta de tres maneras: Sífilis terciaria benigna, Sífilis cardiovascular, Neurosífilis.

La sífilis terciaria benigna aparece entre los 3 y los 10 años posteriores al contagio. En la actualidad, es muy poco frecuente. Se forman unos crecimientos blandos y gomosos, llamados gomas (sifilíticas), con más frecuencia en el cuero cabelludo, en la cara, en la parte superior del tronco y en las piernas. También se encuentran a menudo en el hígado o en los huesos, aunque pueden estar presentes en casi cualquier órgano. Pueden erosionarse y convertirse en una úlcera abierta. Si no se tratan, las gomas destruyen el tejido circundante. En los huesos, producen un dolor profundo y penetrante, que suele empeorar por la noche. Las gomas crecen despacio, se curan de forma gradual y dejan cicatrices.

La sífilis cardiovascular empieza entre los 10 y los 25 años posteriores al contagio. Las bacterias infectan los vasos sanguíneos conectados al corazón, incluida la aorta.

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