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25/07/2019

“No es algo que se pueda hacer sin técnica, sin protocolo, ni experiencia” aseguran nadadores de aguas frías

“No es algo que se pueda hacer sin técnica, sin protocolo, ni experiencia” aseguran nadadores de aguas frías
“No es algo que se pueda hacer sin técnica, sin protocolo, ni experiencia” aseguran nadadores de aguas frías

Facundo Palumbo es uno de los integrantes del grupo NAF Bariloche (Nadadores de Aguas Frías) que este martes abrieron dos ventanas en la laguna El Trébol para nadar a temperaturas bajo cero. En conversación con El Cordillerano, compartió algunas de sus técnicas e invitó a quienes quieran sumarse y aprender.

Jorge Yañez y Facundo Palumbo llegaron el martes por la mañana hasta la laguna El Trebol para abrir dos cavidades en el hielo y nadar sin protección térmica, aunque con una serie de protocolos previos para que la práctica del deporte sea segura. En diálogo con el programa radial El Expreso Periodístico, a través de la 93.7, Palumbo señaló: “practicamos todo el año en el Nahuel Huapi, que tiene como promedio seis grados, pero lo más extremo es debajo de los 5 grados, que en Bariloche lo más cerca que tenemos es la Laguna del Trébol, sin tener que subir una montaña”.

La natación de aguas frías, según cuenta Facundo, es un deporte oficializado en Argentina, y a nivel mundial son sólo tres los países de habla hispana, Argentina, Chile y España los que lo reconocen como tal. La práctica nace en Finlandia y cada dos años hay mundiales que generalmente se realizan en países nórdicos.

Tras la intensa nevada que cayó en Bariloche, el hielo que se formó en la laguna fue de diez centímetros de espesor. Los nadadores, atentos a este evento climático, aprovecharon la ocasión para seguir superando las exigencias del deporte que práctican.

“Este es el caso extremo de natación de aguas abiertas, al ser chiquito se enfría mucho más, por ejemplo, el lago Gutiérrez siempre se enfría más que el Nahuel Huapi, porque está más expuesto a las temperaturas exteriores” contó el nadador.

Los preparativos

En estos casos, el termómetro es clave y es utilizado para llevar un registro minucioso de las temperaturas a las que se exponen los nadadores: “siempre tomamos la temperatura del agua antes de sumergirnos. Tomamos la temperatura corporal de entrada y de salida. En este caso, la temperatura del agua era de un grado, es la temperatura más baja que hemos abordado en la zona” indicó.

Con todo esto, cuentan que llevan adelante una preparación diaria o de varias veces a la semana, tratando de complementarla con algún otro deporte. Antes de nadar en aguas frías, se necesita una preparación de 24 horas.

El día anterior se recomienda no tomar alcohol, por ejemplo. El ingreso también tiene una preparación de unos 30 segundos o un minuto, y puede variar de persona a persona, de modo que cada nadador tiene que ir conociendo cuánto tiempo puede estar expuesto.

“Cada vez que alguien se incorpora al grupo tenemos un protocolo de contención y acompañamiento, y no le permitimos estar más de unos minutos sumergido. Contrario a lo que en general uno podría pensar intuitivamente, cuando se ingresa al agua fría la sensación es de calor y euforia. Es una sensación muy placentera, la gente en general no lo cree, pero por eso lo hacemos, no solo por una cuestión competitiva” señaló Palumbo.

Según su experiencia personal, comentó: “yo me meto hasta la cintura los primeros treinta segundos, me mojo un poco, después me sumerjo, y ahí se genera la sensación de que se te cierra el pecho, pero cuando eso pasa ya estás tranqui, y después me largo a nadar. La vista y los colores abajo del agua son fabulosos. Por la cuestión competitiva, lo que buscamos es poder acostumbrar el cuerpo a esas temperaturas, pero es algo impresionante. El calor de la cabeza es lo que más hay que cuidar, así como los oídos, para lo que usamos tapones, ya que si el agua fría entra a los tímpanos se pierde el equilibrio y se complica para salir”.

Con todo esto, en esta ocasión aprovecharon el temporal de nieve para realizar esta peripecia, pero normalmente practican natación en el Nahuel Huapi, llegando a estar sumergidos más de 30 minutos en las frías aguas.

“Tenemos algunos compañeros en Ushuaia, en la zona del canal de Beagle, donde practican mucho esto. Incluso allá hay excursiones turísticas donde se hace natación en aguas frías y se meten a temperaturas muy bajas también” agregó, pero la vez que sostuvo “esto no se puede hacer sin preparación, sin contención. Yo la primera vez que lo hice estaba rodeado de un grupo de gente con experiencia y médicos, por eso pude salir bien. La gente que le interese el tema puede contactarse con nosotros y le enseñamos”.