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ENTREVISTA MANO A MANO

14/07/2019

Gennuso: “Derribamos el mito de que la Comuna no puede manejarse con recursos propios”

Gennuso: “Derribamos el mito de que la Comuna no puede manejarse con recursos propios”
Gennuso repasó lo bueno y lo malo de su gestión.
Por: Diego Llorente

El intendente municipal dialogó a solas con este diario, de cara a una nueva postulación con intenciones de seguir al mando del gobierno. Habló de los aciertos, de los errores y de lo que espera hacia el futuro.

Criticó a la oposición por su mirada sobre los subsidios y también opinó acerca de cómo es el barilochense en cuanto al reclamo y la demanda. La calle Mitre, la Ecotasa, el Transporte Urbano y la economía de la ciudad.
A pocos días de haberse cerrado las listas de cara a las elecciones municipales del mes de septiembre, este diario mantuvo una extensa charla con el jefe de la ciudad. La opinión del dirigente sobre diversas temáticas.

El Cordillerano: - Una nueva postulación puede ser momento de un balance, ¿qué pone del lado positivo?

Gustavo Gennuso: - Principalmente, pusimos orden en un municipio que era un barco que iba a la deriva y que nosotros pudimos ponerlo a flote y encausarlo hacia el puerto. Nos deja muchas perspectivas, hemos dejado obras de mucha envergadura que hemos gestionado en la Provincia y la Nación. La limpieza del lago a través de la planta depuradora, el colector cloacal, que Bariloche vuelva a tener gas después de tantos años. Y desde el Municipio, poder darle al vecino esa mejor calidad de vida que necesita, con muchas obras de gas, de cloacas, de cuestiones que no se ven mucho, porque están bajo tierra, pero que son calidad de vida directa a la gente. Y lo hemos hecho en sectores con muchas necesidades, porque si no emparejamos los servicios para todos los sectores, estamos impulsando la desigualdad y nosotros queremos justamente lo contrario. Hemos trabajado en la mejora de hogares y hemos iniciado un proceso muy importante, que es que los vecinos tengan lugares de encuentro y por eso le dimos mucha relevancia a los lugares públicos. Desde el Parque Municipal Llao Llao, a la Costanera, el Paseo del Este, el Paseo del Sur y ahora con el que empezamos que es el Paseo del Oeste. Son lugares de encuentro donde los turistas pueden disfrutar y los vecinos verse las caras. Tiene que ver con la obra, pero también con lo simbólico.

E.C.: - Y los puntos negativos o errores que se han generado, ¿cuáles son?

G.G.: - Muchos errores fueron por querer hacer las cosas más rápido de lo que se puede. Y a veces hemos tenido problemas de obras donde hay que esperar. Ahí aprendimos mucho de los tiempos burocráticos, como con el plan de re asfaltado. Trabajamos mucho en algo que no se ve que es la modernización del Estado y ahí sigue faltando mucho. El Código Único de Habilitaciones, el cuerpo único de inspectores, van a revolucionar la vida interna del Municipio en su relación con los vecinos. Pero eso va a tardar, porque recién ahora estamos aplicando la ordenanza que nosotros mismos hicimos y tenemos que cambiar la cultura de 20 o 30 años de trabajo y eso es difícil en cualquier actividad. Después tenemos deudas históricas, que no hemos podido revertir como queríamos. Una es el Vertedero y después de dos años, va convergiendo la planta de biogás, lo cual ordenaría toda la separación de basura, haría un uso beneficioso de los residuos porque irían a parar a la red eléctrica. La CEB está dispuesta a hablar para la compra y estamos formando un fondo fiduciario, pero es un trabajo que no se puede hacer en dos días, hay que conseguir inversiones. Yo creo que vamos a resolver esa deuda.

E.C.: ¿Tiene alguna temática puntual por delante a resolver?

G.G.: Sí, es una deuda y otro tema que vamos a resolver, pero llevará mucho tiempo y es el tema vial. Hay muchos autos para la estructura vial que tiene la ciudad. Es complejo de resolverlo. La pelea de los años que vienen es hacer de nuevo Bustillo y Pioneros, trabajar junto a la Provincia porque eso lo necesitamos hacer. Y emprender el plan de recuperación vial que tenemos en marcha, de arreglo y re asfaltado de calles. Ahora asfaltaremos 30 cuadras después del invierno. El gran plan que tiene que venir es el asfaltado de calles interiores, para desviar tránsito a lugares donde no se puede transitar, como se hizo con Ruiz Moreno, por ejemplo. El hecho de haber puesto en orden va a permitir que nos proyectemos. Todo el re asfaltado que empezamos a hacer, como Campichuelo y Pasaje Gutiérrez, se pudo hacer porque las cuentas están claras y pedimos un crédito, lo mismo con los puentes, el arreglo del Cementerio. Son obras que se pudieron hacer porque hay un orden económico y tenemos la capacidad de decidir. Nosotros le dimos mucha importancia a lo social, a la niñez, donde se llega a la mayor cantidad de gente posible, con más de 50 lugares donde se brindan deportes. Pero estas cosas necesitan consolidarse, por eso hay que decirle a la población que tenemos que seguir trabajando juntos.

E.C.: - ¿La Ecotasa fue un acierto?

G.G.: - Fue un gran acierto, que quisieron hacer otros intendentes, tampoco es que lo inventé yo. Y cualquiera que haya viajado un poco sabe que existe en todo el mundo. Para nosotros fue un gran acierto en muchos aspectos: no le tocamos la ganancia a los empresarios hoteleros, hacemos que nuestros vecinos ocasionales que son los turistas colaboren con la mejora de la ciudad, porque Bariloche tiene que ser una ciudad para todo el mundo. Y pudimos manejar esos fondos sin que sean desviados. Si bien es lo que hay que hacer, antes no se hacía y nosotros lo hicimos. Pudimos ponerle mucha infraestructura al espacio público, con lugares de encuentro, como el skate park o el pump track. La verdad que la Ecotasa ha sido un gran logro de gestión, que nos permitió hacer algo que no podría haberse hecho de otra manera y de hecho, Bariloche nunca puso plata en la infraestructura turística. Ahora estamos a punto de tener una sala de informes turísticos nueva. Nunca se había hecho. Nunca se había hecho un paseo, un mirador en Circuito Chico y la Ecotasa beneficia a todos los vecinos y directamente al sector turístico, que a veces es quien más se queja.

E.C.: - Y la Mitre, ¿ha sido un dolor de cabeza?

G.G.: - Sí, sin dudas, un dolor de cabeza. No quiero contar más la historia. Parece que lloráramos, pero es una obra que era de la provincia a través de una unidad ejecutora (UPCEFE) y que tuvo mala suerte, porque la empresa se retiró. Y esa mala suerte estuvo asociada al cambio de esquema de financiación entre el gobierno nacional y las empresas, porque muchas cayeron, algunas asociadas a la corrupción y otras vinculadas a la debilidad que tenían como empresa. Y ahí nos abandonó Planobra. Y encima lo que se había hecho, no estaba bien controlado. Nosotros agarramos la obra hace 7 meses para controlarla y la llevamos bastante bien, está casi terminada. Y generamos una muy buena relación con la asociación de vecinos de la calle. No quiere decir que no discutamos, pero dialogamos mucho.

E.C.: - ¿Usted usa las redes sociales? ¿Las sigue?

G.G.: - Sí, las mías. Porque contesto todo, aunque a veces la gente pide más celeridad en la respuesta y uno está trabajando. Yo siempre respondo en 24 horas.

E.C.: - Le pregunto porque, en redes sociales, la crítica más fuerte y repetida a su gestión es la obra de calle Mitre…

G.G.: - Sí, eso nos llega. Mucha gente con razón, que tiene derecho a opinar. Y otras cosas que están mandadas a hacer. Pero esa discusión se termina con la Mitre finalizada. Además los vecinos de la calle Mitre están muy contentos.

E.C.: - ¿Qué piensa del rol de los privados? Porque hay lugares céntricos muy abandonados: una estación de servicio, galerías, esquinas icónicas…

G.G.: - Yo creo que ahora, sin forzar a nadie, pero vamos por el embellecimiento de la parte privada. Porque el estado ha hecho una gran inversión ahí y ahora tenemos que ir por el rol del privado. Y por el compromiso de que, en los próximos años, vamos a acometer las dos cuadras que faltaron, porque sino los dejamos muy en desventaja a esos comerciantes.

E.C.: - El transporte urbano: ¿Acierto, error o dolor de cabeza?

G.G.: - Un acierto y un dolor de cabeza. Acierto porque veníamos de una etapa muy mala. Hace algunos días se incendió un micro en Neuquén de la anterior concesionaria (Autobuses Santa Fe) y un diario regional hizo mención al mal estado de los colectivos. Y eso pasaba con esa empresa, trabajaba muy mal, tenía la cuarta parte de las unidades que debía tener en la calle, la gente no sabía horarios ni nada y había que hacer un cambio fuerte. Se hizo, para bien. Pero de inmediato sucedió la quita de los subsidios del gobierno nacional, con la complejidad que significó y eso nos complicó a todos. Por suerte el municipio está ordenado y pudimos asumir parte del compromiso de los subsidios, que es lo que corresponde casi a la gratuidad del boleto estudiantil. A veces me causa gracia que la oposición que antes aplaudía a Cristina por darle subsidios al transporte, a nosotros nos critique diciéndonos que no tenemos que subsidiarlo. Entonces tienen que ponerse de acuerdo. La plata también antes era nuestra, porque la daba el gobierno nacional, de algún lado salía. Yo creo que hay que mirar bien los números, no hacer locuras, pero hay que celebrar que el municipio Bariloche, históricamente fundido, pueda darse el lujo de hacer que los estudiantes viajen gratis por darle subsidio. Eso nos parece un hallazgo.

E.C.: - Tal vez la crítica técnica es que esos 30 millones otorgados a Mi Bus, no estaban dentro del presupuesto 2019…

G.G.: - No, porque el presupuesto municipal se votó en octubre o noviembre de 2018 y no habían sacado el subsidio todavía. Nos hubiera gustado que no corten los subsidios, desde ya.

E.C.: - Yendo a lo político, ¿es realmente beneficioso alinear a la Provincia con el Municipio?

G.G.: - En el caso de Bariloche, hemos tenido otros gobiernos alienados y no nos fue bien. Es muy beneficioso en tanto y en cuanto se tenga conciencia de cuál es el proyecto de Juntos Somos Río Negro. Un proyecto provincial, que trabaja para que todas las ciudades y todas las partes funcionen en beneficio del todo. Eso es muy bueno, porque la Provincia siente que tiene que contar con Bariloche y nosotros con la Provincia. Y nos ha ido muy bien en esa sociedad. A veces se mira esto solo en función de las obras, pero hay que mirarlo desde otra perspectiva. Nosotros trabajamos codo a codo con Educación, con Sociales, con las Fuerzas de Seguridad, con Salud y son carteras que están en Bariloche, que no son ajenas y que trabajando juntos se hace un mejor laburo. Entonces sí, es muy beneficioso. Pero claro, desde lo abstracto, que haya diferentes colores políticos no debería afectar, pero es mejor ser amigos y conocerse más.

E.C.: Y que el gobernador sea de Bariloche… porque el hecho de que un intendente viva en el barrio Lera, no significa que ese barrio va a mejorar exponencialmente…

G.G.: - No claro, tiene que gobernar para todos, pero es más fácil desde el dialogo. Porque si uno le dice a la gobernadora que hay un problema en el barrio Altos del Este por decir uno cualquiera, ya no hay que contarle todo, porque sabe lo que pasa, donde queda y no hay mucho que explicarle. Alberto Weretilneck entendió el turismo como producción, pero a otros gobernadores era muy difícil explicarles que el turismo era producción, porque ellos entendían en ese ítem a las manzanas y las peras, más a los gobernadores del Valle. Y costaba sacarlos de ahí. Entonces que alguien de Bariloche, que además fue ministra de Turismo sea gobernadora, ayuda mucho.

E.C.: - El vecino de Bariloche es difícil, desde afuera parece que nos quejamos siempre de todo… ¿Usted qué opina?

G.G.: Yo no he sido intendente de otra ciudad y no podría comparar. Pero creo que toda la comunidad fue poniéndole mucho al Estado y quitándose la responsabilidad como ciudadano, eso pasó mucho en la Argentina. Yo tenía una vieja discusión con respecto a los valores que se enseñan en la escuela, pero que las familias no se saquen de encima ese problema en casa. Y la política para querer brillar y ganar sus votos, tomó problemas que no eran de ella y el ciudadano perdió autonomía en muchas cosas que podía hacer. En Bariloche eso pasa mucho. Si uno hace el Paseo del Este, se quejan los del Oeste. Nos pasó con el Paseo del Sur, donde el sendero va en la margen Sur y vinieron los vecinos del otro lado, a quejarse, aunque después lo entendieron. Pero la ciudad es una sola. Y pasan esas cosas, los vecinos miran la realidad de los 50 metros que tienen a su alrededor, y eso les maneja el humor. Pero en algún momento recapacita y ve el todo. Pero yo siempre dije que venimos muy atrasados en Bariloche, estamos varias décadas atrasados. Vamos a poner el barco a puerto, ese es el objetivo.

E.C.: - ¿Cree que esas dicotomías de nuestra sociedad están traducidas en las 11 distintas ofertas electorales que se presentaron?

G.G.: Si, es una particularidad de Bariloche. Tanta dispersión. Debe tener que ver con la amplitud del ejido, con que todos creen que pueden llegar y hacer un equipo, sostenerlo. Muchos de los que se presentan con muy buena voluntad serían incapaces de poder armar un equipo de trabajo con las cosas que la ciudad necesita, que tiene que ser moderna, relacionada con el mundo. Pero bueno, todos tienen derecho a presentarse.

E.C.: - Eso de los problemas lo dirá por experiencia propia, a usted se le fueron muchos integrantes de su equipo…

G.G.: A mí no me costó mucho armarlo porque tenía mucha gente alrededor que quería estar, muy capaz, pero es cierto que se desgastan, se cansan. Uno mismo ve que la cosa va para un lado y después tiene que ir para el otro, porque la gestión te va indicando cambios. Realmente es difícil hacer un equipo profesional.

E.C.: - ¿Por qué decidió presentarse para un nuevo periodo de gobierno?

G. G.: - Yo creo que venimos trabajando bien con la gente, con todos los sectores. Venimos saliendo de un pozo muy profundo, que fue ese Bariloche que recibimos en 2015. Pudimos combatir ese mito de que la Municipalidad es inviable, de que no puede manejarse con recursos propios y lo pudimos hacer. Aunque nos costó mucho. Fue una cuesta muy empinada donde ahora empieza a verse el llano, llegan obras y mucho movimiento en la ciudad. Pudimos arreglar las cuentas y comenzar a trabajar por nosotros mismos. Con mucha cuestión de infraestructura, de equipamiento, dándole poder a las delegaciones. Por eso entiendo que tenemos que seguir juntos, construyendo con los vecinos, trabajando codo a codo y ahí está la apuesta. Viene un Bariloche mucho mejor, tenemos toda la experiencia, la potencia y el equipo para hacerlo. Creo que podemos darle a la gente lo que espera, sabiendo que siempre vamos a estar en deuda, porque cualquier gestión viene atrás de lo que el vecino desea, que es el sueño del futuro.

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