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06/06/2019

A un año de la donación de un riñón de Vanesa Vicente a su marido: “el destino existe, la casualidad no”

A un año de la donación de un riñón de Vanesa Vicente a su marido: “el destino existe, la casualidad no”
A un año de la donación de un riñón de Vanesa Vicente a su marido: “el destino existe, la casualidad no”

Al cumplirse un año del trasplante ABO “no compatible” de riñón a Edgardo Romano, su esposa y donante, Vanesa Vicente, recordó el proceso y celebró el buen estado de salud de ambos tras los estrictos controles que deben llevar adelante.

“Es un día súper movilizante, además como aquel día, no estamos juntos porque está en Buenos Aires haciéndose los controles” explicó Vanesa Vicente al programa periodístico Tomátelo con calma, de El Cordillerano Radio (93.7).

La mujer recordó que, por una enfermedad congénita de su marido, “sabíamos hace tres años que iba a trasplante, habíamos buscado diferentes caminos, estuvimos en el tema de parejas cruzadas, que mas allá de todos los chistes que nos ligamos, es para que cuando uno no es compatible con su pareja, tal vez pueda ser cruzado el trasplante” indicó.

Sin embargo, más adelante, “los estudios profundos dieron que éramos compatibles en la parte genética y eso se puede salvar con procedimientos complejos, con medicamentos y una plasmaféresis para limpiar la sangre. Es un laburo realmente científico”.

Según describió, para ella la operación “fue como una cesárea” y “además en el trajín del momento, ni me enteré”.

“Los médicos te resguardan muchísimo, cuidan mucho al donante vivo, después esperamos tres meses hasta que me dijeron que estaba bien” rememoró.

“Estábamos segurísimos de la decisión, de hecho la primera frustración fue cuando me enteré que no podía donarle un riñón, pero la ciencia avanza tan rápido que tres años después sí pude. El destino existe, la casualidad no”, reflexionó.

Para Vicente, “fue re lindo pero a la vez re estresante, porque a los tres días mi marido volvió a ser el tipo enérgico de siempre. Los médicos lo lograron tener ahí porque estaba el mundial, fue tremendo tenerlo quieto y este año también le costó un montón”.

“A la rutina nuestra volvimos con desesperación, fue lo primer que protegimos, también por los chicos. Tampoco fue tan sencillo todo porque en el camino pasan cosas” mencionó. Si bien en el proceso posterior contrajo un virus, “en general está todo bien”.

“Yo estoy muy bien, al riñón me lo sacaron por adelante, tengo una costilla que la cortaron para que salga entero y tienen mucho cuidado con los puntos, es una cirugía bastante estética. Tengo dos cesáreas, así que las tres heridas que tengo fue porque salió vida de mí”, expresó.