Publicidad
 
17/03/2019

Endometriosis: una patología que lucha para ser visibilizada

Endometriosis: una patología que lucha para ser visibilizada
Endometriosis: una patología que lucha para ser visibilizada

En conmemoración al Día Mundial de la Endometriosis, que fue celebrado el 14 de marzo, se llevaron a cabo distintas jornadas en el país, con la idea de concientizar sobre la enfermedad y dar a conocer la importancia de visibilizar la patología. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado al 14 de marzo como el Día Mundial de la Endometriosis y a marzo como el mes amarillo en referencia al color que representa esta enfermedad. Según los últimos datos estadísticos del 2014, la OMS considera que la patología afecta a 176 millones de mujeres en el mundo (una de cada diez).

En Argentina, si bien no existen cifras oficiales, se cree que un millón de mujeres poseen la patología, convirtiéndose así, en un problema relevante de salud pública y en un gran desafío para la comunidad científica.

“Consideramos en esta época del año, al igual que las organizaciones del país y del mundo relacionadas con la salud, reforzar la lucha para concientizar y visibilizar esta patología”, afirmó la doctora Marilina Casais, directora del Laboratorio de Biología de la Reproducción.

La endometriosis es una enfermedad que necesita ser visibilizada y tenida en cuenta adecuadamente en el diagnóstico de varias dolencias que afectan a la mujer. Es una enfermedad ginecológica crónica y multifactorial, que se caracteriza por la presencia de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina, formando lesiones endometriósicas.

En septiembre de 2018 y por unanimidad, la Cámara de Diputados sancionó con fuerza de ley la cobertura médica y concientización de la patología. El proyecto de ley prevé que la misma sea incorporada en la categoría de enfermedad crónica, en tanto reduce la autonomía de las mujeres que la padecen, afectando la calidad de vida.

Además, demanda la cobertura integral por parte de las obras sociales y prepagas de todo el país en las prácticas preventivas, diagnósticas y terapéuticas que requiera el tratamiento, abarcando la terapia médica, psicológica, farmacológica, quirúrgica y todas aquellas que resulten necesarias para el control de la enfermedad, la mitigación del dolor y la calidad de vida de las pacientes afectadas, para lo cual se solicita que se incorpore a la misma dentro del Programa Médico Obligatorio.

La endometriosis e infertilidad, la enfermedad desde la terapia psicoanalítica y desde su psicobiología, fueron algunos de los tópicos desarrollados por destacados profesionales expertos en la temática. Además, dieron a conocer los avances experimentales en el estudio de la endometriosis a cargo de investigadores del Laboratorio de Biología de la Reproducción.

“Considero que a través de este encuentro cumpliremos con el rol social que nos debemos como universidad (San Luis)”, concluyó Casais.

Los investigadores saben que el dolor es uno de los principales síntomas de la endometriosis, pero no se sabe a qué se debe. La gravedad del dolor no tiene una relación directa con la cantidad, la ubicación o la extensión de las lesiones de la endometriosis. Algunas mujeres con unas pocas lesiones pequeñas tienen un dolor muy fuerte, mientras que otras con implantes de endometriosis grandes tienen poco dolor.

La evidencia actual da varias explicaciones posibles para el dolor asociado a la endometriosis, como, por ejemplo: 1) Los implantes de endometriosis responden a las hormonas de manera similar al revestimiento del útero. Estos tejidos podrían sangrar o inflamarse cada mes, al igual que un período menstrual regular. Sin embargo, la sangre y los tejidos que se desprenden de los implantes de endometriosis permanecen en el cuerpo y provocan irritación, lo que puede causar dolor. 2) En algunos casos, la inflamación y las sustancias químicas producidas por las zonas de endometriosis pueden hacer que los órganos pélvicos se adhieran o peguen entre sí y provocar la formación de tejido cicatricial. Esto hace que el útero, los ovarios y las trompas de Falopio, así como la vejiga y el recto, parezcan un solo gran órgano. 3) Las hormonas y las sustancias químicas liberadas por los tejidos de endometriosis también pueden irritar los tejidos cercanos y provocar la liberación de otras sustancias químicas que se sabe causan dolor. 4) Con el tiempo, algunas zonas de endometriosis podrían formar nódulos o pólipos al crear lesiones en la superficie de los órganos pélvicos o transformarse en quistes (sacos llenos de líquido) en los ovarios. 5) Algunas lesiones tiene nervios que las unen directamente al sistema nervioso central. Estos nervios podrían ser más sensibles a las sustancias químicas que causan dolor liberadas en las lesiones y las zonas circundantes y, con el tiempo, activarse con más facilidad que las células nerviosas normales. 6) Los implantes de endometriosis también podrían hacer presión sobre células nerviosas cercanas y provocar dolor. 7) Algunas mujeres informan tener menos dolor luego de un embarazo, pero no es claro a qué se debe este cambio. Los investigadores están intentando determinar si este alivio del dolor se debe a las hormonas liberadas en el organismo durante el embarazo o a los cambios que ocurren en el cuello uterino, el útero o el endometrio durante el embarazo y el parto.

El dolor de la endometriosis puede ser fuerte e interferir con las actividades cotidianas. La relación entre la endometriosis y el dolor es un área de investigación muy activa, ya que entender a qué se debe podría permitir desarrollar tratamientos más efectivos para este tipo de dolor específico. (Con datos de la Organización Mundial de la Salud y de la UNSL)

Los síntomas

Los principales síntomas de la endometriosis son dolor e infertilidad: 1) En las mujeres con dolor pélvico, podría haber endometriosis en aproximadamente el 75% de los casos. 2) En las mujeres con problemas de infertilidad, podría haber endometriosis en hasta el 50% de los casos. 3) Cólicos menstruales dolorosos, incluso debilitantes, que podrían empeorar con el tiempo. 4) Dolor durante o después del sexo. 5) Dolor en el intestino o la parte baja del abdomen. 6) Evacuaciones intestinales dolorosas o dolor al orinar durante los períodos menstruales. 7) Períodos menstruales abundantes. 8) Pequeñas pérdidas de sangre antes de menstruar o sangrado entre los períodos.

Además, las mujeres con un diagnóstico de endometriosis podrían tener el síndrome de vejiga dolorosa, síntomas digestivos o gastrointestinales similares a los de un problema intestinal, así como fatiga, cansancio o falta de energía.

En algunas mujeres, el dolor asociado a la endometriosis disminuye luego de la menopausia, pero no siempre es así. Las terapias hormonales como los estrógenos o las píldoras anticonceptivas que se dan para reducir los  síntomas de la menopausia podrían hacer que los síntomas de la endometriosis continúen.

[email protected]