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17/03/2019

Estela Nieva, custodia del futuro y de los sueños de las jóvenes de OPJ

Estela Nieva, custodia del futuro y de los sueños de las jóvenes de OPJ
Estela Nieva, custodia del futuro y de los sueños de las jóvenes de OPJ

Un punto aparte merece la historia de Estela Nieva, encargada hace 25 años de la residencia que anualmente recibe a 30 jóvenes de otras localidades y parajes que vienen a Bariloche a estudiar y no cuentan con todos los recursos para mantenerse. 

Orientación Para la Joven (OPJ) es una organización sin fines de lucro cuya comisión está integrada por mujeres de Bariloche que impulsan a las jóvenes a estudiar y formarse como profesionales.

“Nos pareció fantástico homenajear a Estela porque si bien la comisión directiva hace una tarea excepcional, ella es quien hace el trabajo diario y por eso quisimos reconocerla” mencionó Mayeye Becerra.

“Me enteré el lunes que me iban a homenajear y me agarró una emoción muy grande porque no me lo esperaba. Una a veces no se da cuenta de lo que hace y esto es un premio” celebró Estela en diálogo con El Cordillerano.

Estela Nieva nació en Catamarca y por problemas familiares, cuando tenía solo 5 años, ella y su hermana fueron alojadas en el hogar Virgen Niña de Junín (provincia de Buenos Aires). “Cuando cumplí 13 años, una de mis tías se fue a Bariloche y la otra a Ushuaia y tenía que elegir. Me vine para acá y a esa edad ya empecé a trabajar haciendo manualidades” recordó.

Después trabajó en la clínica Cumelén ayudando a las enfermeras, en una panadería y en numerosos comercios. “Hasta fui a limpiar bóvedas en el Cementerio Municipal. Hice de todo”, afirmó.

Cuando tenía 29 años quedó embarazada de su hija, Karina, y la despidieron del trabajo. “No tenía donde ir” lamentó. “Una amiga, Graciela Fanti, se contactó con Juanita García Bertone y me dijo que me podía quedar en OPJ pero en ese momento no podía haber mujeres con chicos. Igual viendo mi situación hicieron una excepción y me dieron tres meses para quedarme hasta que pudiera rehacer mi vida. Al final, ahora voy a cumplir 25 años en OPJ”, manifestó.

“Cuando se cumplió ese plazo de tres meses yo había conseguido trabajo, pero como justo se iba la encargada del lugar y vieron que yo podía conducir el hogar, me ofrecieron quedarme trabajando. Lo puse en la balanza y pensé en que ahí iba a poder vivir con mi hija y criarla todos los días, no tenía que mandarla al jardín porque podía trabajar y a la vez estar con ella, así que decidí quedarme. Karina hoy tiene 25 años y está por recibirse de trabajadora social” expresó, emocionada.

“Lo que más me gusta de estar en OPJ es compartir la cultura con diferentes chicas, muchas vienen de la Línea Sur y te cuentan sus historias. Eso te ayuda a tener una mirada distinta” sostuvo. “A veces me ven como una persona exigente y mala, pero después se dan cuenta que somos iguales, soy a veces como una segunda mamá”, agregó. “Siempre les digo a las chicas que no es una deshonra ser ama de casa, pero si pueden que estudien, que siempre vayan más allá para ser personas independientes”, reflexionó.

“A veces me decía a mí misma: ‘¡en qué lío me metí!’ pero no estoy arrepentida de este lío. OPJ me dio mucho pero también yo le di mucho a OPJ, ahí está el equilibrio”, planteó.

Estela Nieva sostuvo que, pese a todo, “Bariloche es mi lugar en el mundo” y recordó además a Ñata Trevisán, quien “fue una madre para mí, me dio mucho amor y mucho cariño”.