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04/03/2019

Tomar precauciones ante la presencia de fuertes vientos al momento de construir

Tomar precauciones ante la presencia de fuertes vientos al momento de construir
Tomar precauciones ante la presencia de fuertes vientos al momento de construir

En zonas de vientos fuertes, como suele ocurrir en San Carlos de Bariloche, se debe contar con buenos anclajes. Además, las aberturas juegan un papel importante para evitar filtraciones o peores males que puedan dañar alguna construcción.

Se pueden incluir viviendas, galpones, gimnasios, escuelas, fábricas, etcétera. En general los problemas son las voladuras de techos, derrumbes de paredes y roturas de vidrios. En muchas ocasiones, las voladuras de techos ocurren por mal anclaje en los muros perimetrales. Otras veces, por aberturas que permiten el ingreso del viento, donde la presión interna se suma a la succión exterior, aumentando el efecto de levantamiento.

Cuando el viento ingresa por una abertura y no tiene salida por el muro opuesto se agrava el problema. Las ráfagas con velocidades extremas son una de las causas más importantes de algunos colapsos. La advertencia principal o más habitual es para las construcciones livianas prefabricadas de madera o las de baja calidad con materiales locales.

Se debe tener en cuenta que la presión externa empuja paredes, techos y hasta podría mover pisos. La fuerza de empuje provoca deslizamientos de la construcción si no está bien anclada. Se desarrollan presiones locales en las esquinas de los muros, aleros y techos, que tienden a dislocar los techos y causar fallas entre las conexiones.

Las fallas en techos incluyen sus voladuras totales o parciales y el peligro de dejar expuestos a sus habitantes a la acción directa del viento y/o lluvias. Los muros pueden ser separados de la fundación y arrancados del suelo.

Las construcciones de mampostería con techos de hormigón armado bien ejecutadas, con adecuado anclaje de la cubierta con las paredes, estas con la fundación y con el suelo, difícilmente sean afectadas por fuertes vientos (tipo tornados), cuidando la protección de las aberturas.

Los tinglados o galpones con estructuras metálicas y techos de chapa están propensos a sufrir daños por falta de arriostramiento. Aquellos construidos con columnas y vigas de reticulados en sección rectangular con hierros redondos muy utilizados en nuestro país, generalmente no se calculan y cualquier herrero los fabrica sin ningún control. Existen derrumbes de este tipo, con vientos normales.

La presión de viento en la zona

Con la presión de viento en la zona se define la sección de los perfiles del sistema a utilizar para soportar las cargas de dicha presión de viento y la resistencia que debe tener a la infiltración de aire y agua.

La presión de viento se determina de acuerdo a lo establecido en el reglamento CIRSOC 102 y depende de la velocidad del viento en la zona, afectada por coeficientes de acuerdo al tipo y destino del edificio (escuela, hospital, vivienda, etc.), rugosidad del terreno (llanuras, montaña, mesetas, áreas industriales, suburbios, centros de ciudades, etcétera) y la altura de colocación.

Con todos estos datos y de acuerdo a los requisitos básicos de la norma IRAM 11507-1 se determina la prestación que debe tener la abertura en cuanto a resistencia a las cargas del viento, estanqueidad al agua de lluvia y resistencia a la infiltración de aire.

Condiciones térmicas y acústicas: las condiciones del lugar geográfico y de uso final del edificio en donde esté colocada la abertura, determinan los niveles de aislación térmica y acústica que debe tener la ventana. Estos aspectos están contemplados en los requisitos complementarios de la norma IRAM 11507-1.

jcmontiel/elcordillerano.com.ar