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30/12/2018

Solicitan igualdad de condiciones para alquileres temporarios y la hotelería formal

Solicitan igualdad de condiciones para alquileres temporarios y la hotelería formal
Solicitan igualdad de condiciones para alquileres temporarios y la hotelería formal

La llamada interacción C2C (consumidor a consumidor) ha sido uno de los fenómenos que más ha crecido gracias a la popularización de internet. Un negocio que se ha visto beneficiado ha sido el de los alquileres turísticos que, si bien ya existían desde hace mucho tiempo, las nuevas plataformas que conectan propietarios de viviendas o habitaciones con potenciales usuarios (Airbnb, como ejemplo más notorio) los ha puesto en inmejorables condiciones.

San Carlos de Bariloche no es una excepción, ya que a diario se observan automóviles parados en la entrada de la ciudad con ofertas de departamentos por día. Desde el gremio gastronómico hubo varias movilizaciones debido que los dueños, según consideran desde el sindicado, tiene trabajadores en negro para tareas de limpieza.

Lógicamente el precio del alquiler es conveniente para el viajero y por ello la demanda persiste, sobre todo en cercanía del centro barilochense. Se estima que, a mayor ocupación, crece la posibilidad de los alquileres temporarios.

Por ello los hoteleros del sector piden regulaciones de igualdad, mayores controles y valores acordes al destino Bariloche.

También esta ciudad “lucha” contra las ofertas que se hacen vía portales de internet, aunque la modalidad de contratación vía web, no escapa a la hotelería vernácula que posee las correspondientes promociones a través de los distintos mapas digitales.

En países con economías emergentes o de crisis como la nuestra, en donde la venta de propiedades se ha visto paralizada y el rendimiento de los alquileres tradicionales dejó de ser tan atractivo, el boom de las estadías temporarias a turistas desbordó cualquier previsión, y no solo en grandes ciudades, sino en cualquier destino turístico con oferta de hotelería formal.

Para analizar con otras entidades que se encuentran abocadas a intentar controlar esta creciente tendencia mundial, hace unas semanas, la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés de Buenos Aires (AHRCC), junto a la Asociación de Hoteles de Turismo de la República Argentina (AHT) y la Federación Empresaria Hotelero Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), participaron de manera conjunta y coordinada en una reunión internacional bajo el lema: “Por una industria de alquileres temporarios que pague impuestos, correctamente regulada y socialmente responsable”.

En el caso de la AHRCC, plantearon la posibilidad de armar un registro de alquileres temporarios, aunque presenta mucha resistencia. “Los motivos son las cláusulas que se quieren implementar. Hasta el momento, la reglamentación es muy laxa, en cambio, nosotros buscamos condiciones y controles más equitativos”.

Por ejemplo, en CABA, la oferta de renta turística por períodos cortos ya representa más del 40% del total de los departamentos en alquiler. En el 93.7% de los casos, incumplen el Código Civil ofreciendo la vivienda por períodos mayores a los permitidos. A un valor promedio de $447 el m2, alquilar por temporada es un 32% más caro que alquilar por dos años. El rendimiento del alquiler temporario depende mucho del grado de ocupación que se logre. Para que funcione, la ocupación anual tiene que alcanzar el 72%. Una buena ubicación garantiza mayor ocupación.

Los prestadores de hotelería no pretenden que no operen los temporarios, pero sí exigen que a igual actividad existan iguales impuestos, reglamentaciones y controles. “Si no nos ponemos firmes en sacar una ley con una reglamentación que realmente haga un cuadro marco, van a seguir apareciendo más departamentos clandestinos y el negocio hotelero va a caer todavía más”, indicaron.

Dentro del funcionamiento de los alquileres temporarios los propietarios no exigen la presentación de una garantía para firmar el contrato. Además, en el 97% de los casos, los departamentos vienen amueblados.

Los locadores ven en el alquiler temporario la posibilidad de aumentar aún más la renta de sus viviendas, percibiendo alquileres que son un 32% más elevados que los tradicionales y con la ventaja de poder actualizar los precios con mayor frecuencia.

Si bien los alquileres temporales existen desde hace tiempo, el auge que se está viviendo hoy a nivel mundial no tiene antecedentes y está repercutiendo en la calidad de vida, no solo de quienes rentan de esta manera, sino en la totalidad de los inquilinos que se ven afectados por la depreciación en la oferta y el aumento en los precios del mercado tradicional.