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ALGUNOS CONSEJOS ANTES DE SALIR A LA RUTA

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28/11/2018

Preparar el vehículo para disfrutar las vacaciones

Preparar el vehículo para disfrutar las vacaciones
Preparar el vehículo para disfrutar las vacaciones

 

Se acercan las vacaciones y es bueno tener en cuenta algunos aspectos básicos antes de salir a la ruta. La revisión del automóvil le brinda tranquilidad y seguridad al viajero, para circular sin riesgos. No hay que olvidar los documentos necesarios, el chequeo del vehículo, y los elementos obligatorios por ley para disfrutar del período estival.

Las vacaciones de verano, la celebración de la Navidad y las fiestas de fin de año generan una gran circulación de tránsito de ciudadanos que se trasladan, tanto para pasar unos días de descanso o para visitar familiares. En ese marco, miles de autos, camionetas y micros salen a las rutas con diversos destinos, pero todos deben cumplir con ciertas normas de tránsito y algunas recomendaciones para no tener un problema mecánico.

Para que el viaje sea más placentero, hay que evitar un posible desperfecto mecánico y sobre todas las cosas, cumplir con las exigencias de seguridad vial y documentación exigidas por la ley.

Revisar el sistema de frenos y fluidos: es importante ver el estado de las pastillas y discos de frenos. Asimismo, chequear los niveles del líquido que transmite la fuerza del pedal de freno a las ruedas y el de la dirección asistida.

En este último caso, si el color del fluido en el depósito es más oscuro que el líquido que usamos para rellenar el mismo depósito, es un indicador muy fuerte de que es hora de reemplazarlo. Por otro lado, las altas temperaturas obligan al sistema de refrigeración a exigirse. Es por ello que es importante revisar el refrigerante y el estado del radiador para que el auto no recaliente. Una vez asegurado que los niveles de los fluidos estén en condiciones, una buena manera de comprobar que no haya pérdidas de ningún tipo es mirar si hay alguna mancha debajo del motor y en la parte de atrás donde está el tanque de combustible.

Cambios de filtro de aire y combustible: la función del filtro de aire es la de proteger de las impurezas del flujo de aire que entra al motor. Un estado óptimo de este componente asegura la buena calidad de la mezcla aire-carburante que integra los cilindros a través de las válvulas. En el caso del filtro de combustible, será vital para evitar contaminantes y otras partículas que obstruyan el flujo de combustible, tapando los inyectores del vehículo y ocasionando fallos en el encendido del motor, un andar irregular a baja velocidad, una merma general en el rendimiento del motor y mayor emisión de hidrocarburos y monóxido de carbono.

Corroborar el estado de las correas de distribución y las mangueras: una correa de accesorios rota provoca, como mínimo, una parada en el funcionamiento del alternador, imposibilitando la carga de la batería, además del resto de elementos impulsados por éste. Si no se sustituye a tiempo, puede provocar la rotura de la correa de distribución, generando consecuencias mucho más graves sobre el motor). En tanto, una manguera rota puede ocasionar la pérdida de fluidos fundamentales (combustible, líquido de freno o hidráulico, agua, entre otros) para el correcto funcionamiento del motor y por consiguiente la rotura del mismo.

Estado de los neumáticos: presión, estado general, balanceo, alineación. Es importante comprobar la presión de inflado previo a salir a la ruta, inclusive el de la rueda de auxilio. También, es necesario verificar que la profundidad del dibujo de las cubiertas no sea inferior a 1,6 mm y que las ruedas estén balanceadas y alineadas (fundamental para la estabilidad del rodado y evitar vibraciones en el volante). Cabe destacar que el correcto estado de los neumáticos no solo ofrecerá mayor seguridad y confort a la hora del viaje, sino que además contribuirá con un menor consumo de combustible.

Luces reglamentarias: deberán funcionar correctamente las lámparas de Posición, Alta, Baja, Guiños (traseros y delanteros), Balizas, Antiniebla, Freno y Retroceso. La normativa vigente obliga a circular con las luces bajas encendidas las 24 horas en rutas, autopistas, semi-autopistas y caminos rurales. De ser posible, lo ideal es llevar lámparas y fusibles de repuesto en caso de que alguna se queme.

Estado del parabrisas, las escobillas y el agua de limpieza: es muy importante no viajar con pequeñas rajaduras en los vidrios, la velocidad, la presión y los cambios en las condiciones atmosféricas pueden llegar a hacer estallar el parabrisas. Revisar que funcionen los limpiaparabrisas delanteros y traseros para que no causen un dolor de cabeza si se tiene que manejar bajo la lluvia, lo que pondría en peligro la seguridad. Si las escobillas tienen más de un año, lo ideal es reponerlas por otras nuevas. También, chequear si la cantidad de líquido limpiaparabrisas es suficiente para poder mantener el vidrio en óptimas condiciones de visibilidad.

Amortiguadores en buen estado: pieza fundamental en la seguridad del vehículo. Brinda estabilidad al rodar y si están en mal estado, es una de las causas para el mal desgaste de los neumáticos. Para comprobar el buen funcionamiento de los amortiguadores se debe mover el auto hacia arriba y hacia abajo, el cual debería parar de rebotar cuando se deja de hacerlo. Otro aspecto a tener en cuenta es si están gastados, golpeados o si existen señales de pérdida de aceite. Cabe destacar que siempre se deben cambiar de a pares. La evaluación debería extenderse a los anclajes, bujes y espirales.

Aceite: es muy importante comprobar la cantidad y calidad del lubricante. Dependiendo de cada automóvil, el mismo suele cambiarse cada 5.000, 6.000 o 10.000 km o un año si aún no se ha recorrido dicha cantidad de kilómetros. Si el vehículo está próximo al kilometraje de cambio, se recomienda reemplazarlo antes de realizar el viaje ya que un aceite con buena viscosidad es de gran ayuda para proteger el desgaste del motor.

Aire acondicionado: para los vehículos que vienen con dicho accesorio, será una ventaja salir a ruta en pleno período estival. Sin embargo, para no llevarse sorpresas, es fundamental chequear que el sistema tenga el nivel correcto de gas, su falla más común. De este modo, se evitará utilizarlo a alta potencia, lo que en muchos casos genera molestias en la garganta, articulaciones y músculos.

Documentación necesaria: DNI o Cédula de identidad. Cédula verde. Cédula azul, en caso de manejar un vehículo que sea propio y que la cédula verde se encuentre vencida. Registro de conductor. Oblea al día de RTO (Revisión Técnica Obligatoria) o VTV (Verificación Técnica Vehicular). Comprobante de póliza de seguro obligatorio vigente de la cual no se necesita tener a mano el último comprobante de pago del seguro, sino la tarjeta que prueba la cobertura del mismo. Constancia de pago de patentes. Patentes legibles, normalizadas y sin aditamentos.