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28/10/2018

Agradecimiento de la señora Nilda Paletta, madre de Carlitos Castillo

 

Después de ocho años de espera, junto a mi familia, compañeros de trabajos y amigos, como madre de Carlos Javier Castillo quiero por este medio realizar una serie de reflexiones y agradecimientos.

Desde que ocurrió el hecho, aquella noche del 5 de junio de 2010, oportunidad en que fui sorprendida por quien ahora está condenado, en mi despensa, ubicada en la calle Pudú Pudú, mi vida cambió rotundamente. La pérdida de mi único hijo cambio mi vida y empezó un largo camino de lucha por obtener la verdad y la justicia. Fueron ocho años de espera con situaciones de profunda tristeza y angustia, pero siempre esperanzada en que en algún momento llegara la tan ansiada justicia. No es fácil transitar este camino, no lo será nunca, porque la ausencia de Carlitos estará en mi corazón por siempre. No obstante en este camino encontré el apoyo de sus compañeros de trabajo y de profesionales que me acompañaron, además de mi familia, que nunca me dejó sola.

Quisiera expresar mi agradecimiento, a la Dra. Alicia Morales quien era defensora oficial, jefa de mi hijo Carlitos, y gracias a quien llegamos al Dr. Raúl Ochoa, mi abogado querellante, quien de manera desinteresada me acompañó en todo este proceso.  Mi agradecimiento a los señores fiscales Dres. Martín Lozada y Eduardo Fernández, y sus equipos de trabajos, con empleados comprometidos, quienes han tenido un trato profesional y respetuoso con la dicente, y han atendido mis consultas todas las veces que les he requerido.

Al Tribunal integrado por los jueces Dres. Marina Venerandi, Alejandra Paolino y Juan Alberto Lagomarsino, quienes pudieron ver con objetividad la realidad de lo que ocurrió esa noche en mi domicilio y plasmarlo en una sentencia.

Finalmente, un agradecimiento especial a todos los compañeros de trabajo de mi hijo Carlitos, que me han acompañado, que lo han recordado y en la creencia de ver en cada uno de ellos a mi hijo. Quiero nombrar a Silvia Pozzi y a través de ella a todos sus compañeros, quienes además de acompañarme, lo han recordado siempre. No quiero dejar de mencionar a Andrea Trossi, quien con paciencia me guió en muchos de los trámites.  A todos, mis respetos y profundo agradecimiento, mío y de toda mi familia. A Carlitos lo han conocido como abogado y empleado judicial, pero, como madre, me gustaría decirles que fue un hijo noble, leal, amigo de sus amigos, una persona llena de vida y de proyectos. Podría decir muchas cosas más, pero todo quedó trunco por una persona que sin pensar en nada ni en nadie, le quito la vida.

Nilda Paletta