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01/10/2018

Últimos esfuerzos por lograr que se trate el proyecto por una ART

Últimos esfuerzos por lograr que se trate el proyecto por una ART
Últimos esfuerzos por lograr que se trate el proyecto por una ART

Bomberos Voluntarios de distintos puntos del país se reunieron en Buenos Aires para continuar llevando adelante el pedido de una Aseguradora de Riesgo de Trabajo (ART) y así trasmitir al presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Honorable Cámara de Diputados, Luciano Laspina, la urgencia para que el proyecto sea tratado a la brevedad y se logre dictamen favorable.

Viajó una delegación de nuestra ciudad, integrada por algunos de quienes han impulsado el pedido desde sus inicios; fueron acompañados por la senadora Magdalena Odarda.

El encuentro fue el día 27 de septiembre y quedó plasmada la urgencia y necesidad de que se incluya el proyecto en la comisión de presupuesto lo antes posible. Laspina mostró su interés y se comprometió a convocar a los diputados de su bloque para trabajar en este tema que aqueja a los 44 mil bomberos voluntarios de nuestro país.

Parte de ese compromiso contempla la posibilidad de hacer una plenaria con la Comisión de Presupuesto y la de Cooperativas y Mutuales, para que, si existen modificaciones, pueda ser tratada y el proyecto salga con dictamen de dicha plenaria. Esto sería para evitar que dé un giro y para acelerar los tiempos dado que el proyecto pronto pierde estado parlamentario.

Asimismo, se comunicaron con los diputados de Cambiemos de nuestra provincia, Sergio Wisky y Lorena Matzen, para que cuando sean convocados por Laspina se comprometan con los bomberos voluntarios y hagan realidad sus promesas, ya manifestadas públicamente.

Palabras de un bombero

Raúl Aguila es integrante del cuerpo activo del cuartel Central de Bomberos Voluntarios de calle Yatasto y acompaña al equipo barilochense que lleva adelante la bandera del pedido de la ART. En un texto muy simple, expresó su sentir, palabras dirigidas a la Cámara de Diputados.

“Me siento privilegiado y es para mí un honor poder dirigirme a quienes buscan equidad y bien común de los habitantes de nuestra querida república. Soy bombero desde hace ocho años, trabajo en un sanatorio donde me desempeño como administrativo, cada día que pasa también busco el bien común de mi ciudad”.

Detalló, “lo hago siendo un ciudadano de bien, responsable en mi trabajo y capacitándome cada día, poniendo el dinero de mi bolsillo, como la mayoría de mis compañeros, para que como bombero el día que algún ciudadano me necesite, pueda responderle de la mejor manera”.

Resaltó “yo también me cuido porque como reza un refrán, un socorrista no puede pasar a ser parte de la emergencia”. “Hace algunos años comenzamos con la utopía de contar con una ART para todos los bomberos de Argentina, y en ese momento no significaba nada, porque no sabíamos que había una ley que decía que estábamos contemplados bajo un régimen especial. Nadie nos había dado una mano y en estos años aprendimos a reclamar por ese derecho adquirido”, agregó.

De manera reflexiva continúa diciendo “a menudo me pregunto qué hago a los 40 años arriba de una autobomba o adentro de un incendio o volviendo todo mojado después de un temporal, debo confesarles que muchas veces tengo miedo pero ese miedo es racional, porque estar capacitado significa que comprendo el riesgo al que me expongo”.

Parte de esa respuesta también admite su gran vocación de servicio “como decía la Madre Teresa de Calcuta, ‘quien no vive para servir, no sirve para vivir’, esas mismas preguntas se las hacen los 40 mil bomberos que todos los días dan su mejor esfuerzo para el bien común de los habitantes de este suelo”.

Agregó “no saben lo duro que es estar hablando por teléfono y decirle a la persona que amás ‘tengo una salida’, o dejar todo para ir cada vez que suena la sirena, pero es más duro para nosotros saber que vamos, pero desgraciadamente, no saber si volvemos ni cuándo”.

Pregunta “¿Saben ustedes cuánto vale la vida de un bombero? Nuestro seguro de vida ronda los $50.000, un cajón mortuorio y un ramo de flores para los familiares, simplemente eso. Pero no quiero hablar de muerte, les hablo de vida, de poder decirles que el pago más satisfactorio que tiene un bombero es un gracias, un poder darle la mano a una persona que está entre hierros retorcidos, poder escuchar a un adulto o un bebé luego de realizar las maniobras para que vuelvan a respirar”.

Detalló “los bomberos entramos a los lugares de donde todo el mundo sale corriendo, por eso les hablo del desamparo que sufrimos cuando nos ocurre algún accidente, si me fracturase en acto de servicio o me cayera de una casa incendiada, ¿cómo repercutiría en mi trabajo formal al no poder llevarle un plato de comida a mi familia?”.

“No tienen idea de la tristeza que es ver a un compañero que golpea puertas y mendiga, sí señores, mendiga alguna migaja para su recuperación, compañeros que necesitan una silla de ruedas, rehabilitación o que deben pasar por una cirugía”. Además del apoyo psicológico necesario luego de una situación traumática que pueden vivir en algunas salidas.

Es por ello que agregó “la ART es una necesidad y una deuda pendiente para todos los hombres y mujeres que en este momento están atentos a un llamado en su Handy o una sirena, dispuestos a dejar todo y salir al socorro de quien la está pasando mal”.

Finalizó la misiva diciendo “hoy les entrego mi corazón señores diputados y les ofrezco mi equipo de protección, que no es un traje de superhéroe, sino simplemente el equipo con el que salgo a dar una mano cuando es necesario, me gustaría que se lo coloquen y puedan ustedes también dar una mano a los 40 mil bomberos voluntarios del país, que hoy y siempre le están dando una mano a sus mamás, papás e hijos”.

Contundentes y fuertes pensamientos de un bombero barilochense, para llegar al corazón y la mente de quienes deben tomar las decisiones por todos.