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ARQUITECTURA Y CONSTRUCCIÓN

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01/10/2018

La hora de reformar una vivienda

La hora de reformar una vivienda
La hora de reformar una vivienda

Si se piensa en reformar una vivienda existen ciertos métodos que se deben tener en cuenta. Sin duda es un momento fantástico, en el que se deben poner en práctica nuevas ideas e ilusiones, hay que saber disfrutar para cambiar la casa en su interior o exterior.

Siempre cualquier propietario enfrenta el tiempo de una “lavada de cara” de una vivienda, la ilusión de mejorar el hábitat crece y de inmediato surgen dudas y temores. ¿Cómo se debe comenzar? ¿A quién contratar? ¿Cuánto será el costo de las reformas? Y otras preguntas que lógicamente crean inquietudes.

Pues bien, para todos aquellos que estén planeando reformar su vivienda, es necesario conocer que existen pasos sencillos para poder acertar en la toma de decisiones que se van a plantear a lo largo de esta pequeña o gran aventura.

El primer punto importante es definir qué tipo de cambios se van a realizar en la casa, para poder ir definiendo necesidades.

Los cambios se podrían segmentar en tres tipos diferentes: Decoración y acabados. Distribución e instalaciones y ampliación de vivienda y elementos estructurales.

En el primero de los casos “decoración y acabados” generalmente se pretende dar un nuevo aire al inmueble, cambiando la pintura, instalando una nueva tarima en el solado del hogar, cambiando puertas interiores, renovando el mobiliario de cocina, o bien reambientar los sanitarios.

En cualquiera de estos casos, se trata de pequeñas obras de conservación y que no afectarán gravemente a la estructura general del inmueble, por lo que generalmente las comunas no van a solicitar licencia de algún profesional, aunque siempre debe existir una consulta al respecto.

En el caso de querer modificar la “distribución y las instalaciones” de la vivienda, hay que ser conscientes que no se va a enfrentar a un tipo de obra de mayor envergadura y qué se debe estar muy seguro de sí se pueden realizar o no las mismas, en la mayoría de los municipios solicitarán una licencia y un pequeño proyecto para poder realizarlas.

Este tipo de obra deben llevarse a cabo siempre de la mano de un técnico especializado, un arquitecto o un arquitecto técnico, que asegure si se puede correr algún riesgo al modificar la tabiquería interior de la casa y cuáles son las instalaciones que se deben emplear, así como en donde ahorrar a la hora del gasto energético.

Por último, el tercer tipo de reformas, en el que “ampliaríamos la vivienda o se verían afectados los elementos estructurales” de la misma. Este tipo de obra se produce cuando se va a llevar a cabo -por ejemplo- el cerramiento de una terraza, la construcción de un anexo a la misma, o bien abrir un hueco en un muro de carga de la edificación.

En este caso se necesitará un proyecto realizado por un técnico competente para solicitar la licencia de las obras a realizar, siempre y cuando cumpla con la normativa municipal vigente y así evitar gastar el dinero en obras que no cumplan con la legalidad y al final encontrarse con un grave problema.

A la hora de pensar a quién se debe contratar, es necesario determinar qué tipo de reforma se realizará y luego establecer la respectiva contratación de ejecución.

En el primer caso, sí solo se va a modificar la “decoración y los acabados” de una vivienda no haría falta recurrir a un arquitecto o decorador para ello y con solo pedir diferentes presupuestos a empresas de albañilería, pintores o casas de cocinas y baños para que den los valores de la construcción que se llevarán a cabo.

Siempre es recomendable solicitar varios presupuestos y estudiarlos muy bien antes de decidirse por una u otra empresa. También es muy importante informarse de los trabajos que han realizado previamente y de firmar un contrato que especifique claramente las partidas a ejecutar.

Si bien no es necesario, muchas veces sí es recomendable contratar a un decorador para que asesore en el nuevo mobiliario y decoración, si se está buscando una decoración más personalizada y profesional de nuestro hogar.

Para modificar la “distribución y las instalaciones” generales del inmueble es necesario contratar a un arquitecto o un maestro mayor de obras que instruya en todos los pasos y que consiga mejorar la distribución actual de la casa a remodelar.

Para ello el propietario deberá informarse de las cualidades y la capacidad de la persona a contratar, si tiene una gran experiencia al respecto, si ha realizado más obras de este tipo y sobre todo si comprende claramente aquello que se necesita. Es por eso que se recomienda tener diferentes reuniones con los distintos constructores para dar con el técnico más adecuado, pues debe ser el representante en la obra y el asesor personal para todas las necesidades que van a surgir.

Una vez contratado al técnico, se debe realizar un pequeño proyecto de la reforma a realizar, especificando todo lo necesario y con un presupuesto de las obras desglosado en unas mediciones por capítulos y partidas.

La última inquietud se centra en “ampliación de vivienda o modificación de elementos estructurales”, además de lo explicado en el punto anterior, se debe asegurar que las obras a realizar sean legales y permitidas por la normativa comunal.

Si se ha realizado previamente un proyecto de arquitectura interior o un proyecto de decoración de la reforma de la casa, este paso va a resultar realmente muy fácil y sencillo. El proyecto debe reflejar todas las necesidades familiares, claramente definidas y detalladas, la nueva distribución, las nuevas instalaciones, los nuevos acabados y el mobiliario. Con todo ello se podrán evitar sorpresas en el transcurso de las obras y únicamente controlar si se cumplen adecuadamente los plazos pactados previamente.

Aún así, siempre puede aparecer algún “vicio oculto” o bien incorporar alguna modificación de última hora, pero con una buena dirección de obra, cualquier imprevisto se soluciona fácilmente y se tendrá margen de actuación.

Un buen proyecto ahorra tiempo y dinero, una buena dirección de obra es la clave del éxito.